Santiago Biassi, el segundo médico que llegó al country Carmel donde mataron a María Marta García Belsunce, apuntó hoy contra su colega Juan Gauvry Gordon, el viudo Carlos Carrascosa y el cuñado Guillermo Bártoli, al sostener que los tres imputados acordaron ignorar su advertencia sobre la necesidad de llamar a un forense frente a los “tres agujeros” que tenía el cráneo de la mujer.
Sin embargo, la declaración de Biassi no fue un trámite fácil y terminó con un pedido de investigarlo por falso testimonio agravado por parte de la mayoría de las defensas, algo que fue rechazado esta noche por el tribunal por considerarlo “prematuro”.
El interrogatorio duró más de cinco horas y el otrora testigo clave del fiscal Diego Molina Pico pareció desafiar con nuevas revelaciones a quienes le pedían precisiones y le marcaban contradicciones con lo dicho en la instrucción.
En tanto, mañana declarará el ex comisario general Angel Casafús, que en el debate anterior había acusado a toda la familia de ser una “banda de mafiosos”. Casafús integró la plana mayor de la Policía Bonaerense hasta 2003, cuando se supo que había estado vinculado al escándalo por la muerte de María Marta. Sucede que Horacio García Belsunce (h), hermano de la víctima y uno de los acusados en este juicio, lo llamó por teléfono horas después de la muerte de la socióloga para pedirle: “Sacame a la policía de encima”.
La tensión que se vivió hoy en la sala de audiencias se vio reflejada con una escena: a Biassi se le rompió la silla cuando llevaba tres horas de declaración y casi termina en el piso y se le rompieron los anteojos.
Después de eso hubo careos de Biassi con su ex compañero de ambulancias, el chofer Antonio Cachi, sobre la presencia de un móvil policial que llegaba al country cuando los médicos se iban. Y con el propio Gauvry Gordon, que quiso desmentir la mayor parte de sus dichos.
“Estás mancillando mi apellido para salvar tu pellejo, cobarde”, le espetó Gauvry Gordon mientras Biassi amenazaba con irse porque no iba a soportar la situación.
Fue el corolario de un día eterno que empezó con el ahijado de Carlos Carrascosa expulsado de la sala y donde no aparecieron los jefes policiales que habían sido citados.
El plato fuerte para todas las partes era escuchar a Biassi. La principal polémica giró en torno a su obligación, como médico, de denunciar a la policía la muerte violenta de María Marta, si -como advertía- Gauvry Gordon no lo iba a hacer.
Pero fue ahí que Biassi aseveró que uno de sus superiores en Emernort le “aconsejó” quedarse “quieto y no denunciar a la fiscalía el hecho pensado” (el delito). Y hasta reveló que ese auditor médico lo reprendió diciéndole: “Comprometiste el convenio con el country de 30 mil pesos y la relación con Paramedic”.
La engorrosa testimonial terminó con un alegato del propio Biassi cuando uno de los abogados le preguntó por qué cubrió tanto su accionar si tenía tantas sospechas. “Había una trama orquestada. Lo que me preocupó fue la actitud de todos los familiares. A nadie se le cayó una lágrima. Me preocupó y me asistió quienes son estos personajes”, disparó.
Y hasta dijo: “Si algo me debe a mí la familia García Belsunce es haberme presentado a denunciar un hecho como este. Yo fui a denunciar, no a encubrir. Si todo esto desbordó al propio Molina Pico...”.
Un rato antes, Biassi había dicho “había una suerte de pacto entre esta gente” para llevar adelante el encubrimiento. Y su imposibilidad para evitar que se destruyeran pruebas, como la limpieza del baño: “Si son parte de una banda, quién los para. A mí, diciéndolo vulgarmente, no me dieron bola”, enfatizó.