La recesión se profundiza y golpea a la región. La actividad económica se desbarrancó 20,4% en Rosario durante el mes de marzo. Hay que remontarse a los peores momentos de la pandemia para remontarse a niveles similares de caída. Todos los rubros que releva el Centro de Información Económica de la Municipalidad terminaron en rojo.
El centro mide el ritmo de la actividad en la ciudad a través del indicador mensual de facturación, que registra y ajusta por inflación los valores que facturan al mes los locales de distintos rubros que pagan el Derecho de Registro e Inspección (Drei). Las cifras de marzo son durísimas. Aunque no son estadísticamente comparables, cabe recordar que el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) que elabora el Indec midió una caída interanual de la economía nacional del 8,4%.
En febrero, la actividad había bajado 3% y en enero 5,4%. Estas cifras ya comenzaban a marcar el pulso negativo de la facturación en la ciudad, luego de que en diciembre el indicador había marcado un crecimiento del 1,5%.
Nostalgia del Rosario 2023
El año pasado, la economía rosarina sólo presentó una baja interanual en noviembre (-0,5%), a pesar del impacto que tuvo la sequía en la economía provincial. En octubre la facturación había crecido 9%, en septiembre 0,7%, agosto 7,9%, julio 5,7%, junio 5,4%, mayo 2,8% y marzo del año pasado un 2,3%.
En el primer trimestre del año, la actividad rosarina disminuyó 10,1% respecto al mismo período del año anterior. Entre febrero y marzo el indicador desestacionalizado presentó una merma de 9,7%.
En el tercer mes del año, la facturación mostró una caída generalizada en todos los sectores: la industria manufacturera del 33,9%, la construcción 38,9%, los servicios privados del 7,8%, y en el comercio del 21,3%.
La baja de la industria manufacturera tuvo que ver con la disminución del 42,7% en la producción de metales, productos de metal y maquinaria; del 39,9% de textiles, confecciones y cuero; del 38,2% en la fabricación de componentes electrónicos y equipos eléctricos y del 36,9% de vehículos y equipos de transporte. Además, de la baja de la actividad en minerales no metálicos (28%), alimentos, bebidas y tabaco (19,1%) y petróleo, productos químicos, caucho y plásticos (18,8%).
La situación del comercio surge de la caída en la venta, mantenimiento y reparación de vehículos del 33,6%; el comercio al por mayor del 21,4% y comercio al por menor del 17,3%.
El rubro servicios privados, con una baja del 7,8%, registró una disminución de la actividad hotelera, de alojamiento, y servicios de comida del 38,9%; inmobiliarios, empresariales y de alquiler del 18,6%; transporte, almacenamiento y comunicaciones del 16,4% y comunitarios, sociales y personales del 10%. Sólo subió la intermediación financiera y servicios de seguro, que marcaron un alza del 4,2%.
La información publicada elaborada por el Centro de Información Económica corresponde a la facturación a valores corrientes, y surge de las declaraciones juradas presentadas mensualmente por los contribuyentes del Régimen General del Drei (Derecho de Registro e Inspección). Los últimos seis meses de la serie se consideran provisorios, de allí que entre un informe y el de meses siguientes puede haber cambios en algunos indicadores.
De encabezar las estadísticas sobre densidad industrial a asistir cómo se caen empresas y aumenta el desempleo. Ese fue el derrotero de la economía rosarina en pocos meses, merced al cambio de la política económica nacional, apoyada en algunos casos por referentes locales.
El mapa de la crisis de la actividad económica
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario denunció recientemente que más de mil empleos registrados se perdieron en el secto metalúrgico (un 10% de la pérdida a nivel nacional) desde principios de año, como consecuencia de la caída de la actividad de sectores emblemáticos de la ciudad.
“Esta caída de puestos de trabajo en tan poco tiempo es inédita y muy preocupante”, dijo el secretario general del gremio a nivel local, Antonio Donello.
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Uno de los sectores más golpeados dentro de la rama metalúrgica es, por ejemplo, el de la fabricación de heladeras y equipos de refrigeración, que tiene en Rosario su principal polo productivo nacional. La demanda cayó más de 40% y, en sintonía, bajó la producción. La consecuencia es que las principales plantas de la actividad, que en conjunto ocupan a 5 mil personas, hicieron ajustes de hasta el 20% en la plantilla de empleados.
Los sectores
Más recientemente, la cámara que agrupa a la industria del calzado reportó caída de ventas entre 40% y 70% en un sector que tiene a la zona vecina a Rosario como uno de los principales centros de producción nacional. Son unas 60 fábricas en la provincia, pequeñas, medianas y alguna bastante grande que están afectadas principalmente por la baja de consumo. La pérdida de empleo llega al 20%.
La producción industrial de Santa Fe se derrumbó en marzo un 18,8% interanual y acumuló en el primer trimestre una severa contracción de 14,6%. Así lo detalla el último informe de la Federación de Industrial de Santa Fe (Fisfe), que subrayó que la caída es casi total: el 89% de las ramas manufactureras bajó respecto del mismo mes del año anterior.