Sin dudas. Aparte veníamos de la pandemia. Subimos muchos chicos de golpe, que encima teníamos pocos partidos en reserva. Fueron momentos difíciles, pero con la ayuda de los compañeros y de los que estaban a cargo del equipo intentamos salir adelante de la mejor manera.
¿Qué es lo que puntualmente considerás que debés mejorar de tu juego?
Todo (sonríe). Lo que últimamente hablé con el técnico y los analistas de video es jugar más rápido, darle más dinámica al juego. Dependiendo de la función que juegue, llegar a las dos áreas, ser más determinante en las áreas.
¿Y en qué te das por satisfecho?
En ser fuerte de la cabeza. Y en la tranquilidad y la rebeldía que me dio mi paso por la selección para pedir la pelota en todo momento, sin miedo a equivocarme.
Tu carrera recién empieza aunque pareciera que hace mucho que jugás, ¿este es el momento en el que lograste mayor estabilidad en tu juego?
Últimamente me siento muy bien. Vengo acumulando partidos y competir seguido es muy importante, lo mismo que conocerte con tus compañeros. Todo eso lo estoy logrando gracias a mis compañeros, al técnico, a todos los que me rodean. Creo que estoy en un momento bastante bueno.
Entre las varias funciones que debés cumplir te toca ocupar los espacios y saber dónde ubicarte para colaborar en la recuperación, ¿entendés que en ese rol pasás más desapercibido que el que lleva la pelota?
Sí. Intento complementar al equipo, ver lo que le falta y sumar desde donde te pide el técnico. Mi tarea es darle respaldo al equipo, estar en las coberturas. También estar en los apoyos, darle circulación al juego, intentar llegar al área nuestra y al área rival. No es el juego más bonito, pero requiere mucho sacrificio y concentración, como en cualquiera en otra posición.
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De un pase largo tuyo a Panchito González, Sordo le convirtió un gol a Estudiantes. ¿Esa clase de habilitaciones es lo que tenés que conseguir que sean más frecuentes?
A mí me gusta jugar de volante mixto. A veces me tocó jugar un poco más atrás y otras más adelante, pero siempre intento mejorar la llegada al área rival. Depende de cada entrenador, de donde me ubique y de lo que me pida que tengo que hacer.
¿Preferís entonces jugar con un cinco de marca al lado, caso Julián Fernández?
Por características me gusta jugar de volante mixto, pero no tengo problemas de hacerlo en otra posición porque sirve para crecer y estoy dispuesto a esos desafíos.
¿Observás a otros jugadores para fijarte cómo resuelven en distintas situaciones de juego?
Sí, desde mis compañeros a los de élite del fútbol mundial. Miro los distintos movimientos. Además hay chicos del club que trabajan en el análisis de videos y nos dan una mano para mejorar. En todo lo que pueda mejorar, siempre estoy atento, hasta en los mínimos detalles. Al que miraba siempre era a Pablo (Pérez), con el que me toca compartir ahora plantel. También a (Arturo) Vidal, (N’Golo) Kanté, (Mateo) Kovacic.
¿Sos de mirar mucho fútbol?
Sí. A veces un poco de más. Pero mi familia y mis conocidos ya están acostumbrados. Cuando me ven, se arriman, les comparto un mate y me acompañan.
¿Hay espacio para disfrutar del fútbol, con tantos intereses, tanta gente expectante de un resultado, tanta responsabilidad?
Es muy difícil y más jugando en un club grande como es Newell’s y como son los fanáticos en esta ciudad. Hay ciertos momentos para disfrutar y este es uno, porque hay un grupo muy bueno en el club.
Pese a tu edad, se nota que sos de dar indicaciones a tus compañeros en la cancha, ¿siempre fuiste así?
Sí. Siempre me gustó mucho lo táctico y resolver las cosas que pasan. No me gusta quedarme callado. Es un combo de cosas que me llevan a ser así, siempre intentando que mejoren mis compañeros y el equipo.
¿Cuánto influye la cabeza para afrontar todas las exigencias de las que fuimos hablando?
Es de las cosas más importantes que debe tener un futbolista, y depende mucho del entorno, en cómo te criaste, en el apoyo de la familia. Por suerte tengo una familia que me bancó y me transmitió mucho valores, como también lo hicieron en las selecciones juveniles Pablo (Aimar), Diego (Placente) y un montón de gente más que me ayudaron para ser lo que soy hoy.
Pasaste por momentos en los que fuiste criticado, con poca tolerancia del hincha con aquellos como vos que la lucharon desde abajo para llegar, ¿cambió esa relación?
La relación con el hincha siempre depende de los resultados. Trato de concentrarme en lo que tengo que hacer, en lo que debo cambiar y en hacer todo lo posible para mejorar. Sí tuve muchas críticas, pero no les presté mucha atención y no lo sufrí tanto. Mi familia las sufrió un poco más.
"Volver a la solidez"
Sforza entiende que las bajas por lesión conspiraron con el rendimiento de Newell’s y le impidieron la regularidad que alcanzó en el comienzo del torneo. Considera que deben “volver a la solidez” que alguna vez tuvo el equipo y “ser más eficaz” en el ataque.
Habían arrancado muy bien en el torneo y entraron en un pozo, ¿qué les pasó?
Tenemos muchas bajas y es difícil completar el equipo o incluso entrenar porque deben subir chicos de reserva. Hay chicos con condiciones, pero la experiencia vale mucho y la vas perdiendo con tantas bajas. Vamos de a poco, esperando la vuelta de los lesionados. Y a los que le toca entrar, lo hacen dejando todo.
¿El gran objetivo es entrar a una copa internacional?
Sí. Igual tenemos la cabeza en el partido que se viene. Y el del sábado es muy importante, enfocándonos ahí, para quedarnos con los tres puntos.
Por lo general, Newell’s se mostró sólido, compacto y recibió pocos goles, ¿qué es lo que tienen que mejorar?
Hay muchas cosas, como le pasa a todos los equipos. Volver a la solidez que tuvimos al inicio del campeonato, que tampoco es fácil de conseguir. Es difícil ser constante. Y ser un poco más eficaz arriba. Depende mucho también del partido, de cómo se da.
¿Eficacia solo adelante o la generación también tiene que crecer?
Seguro, van de la mano. Si un equipo no crea, ¿qué eficacia va a tener si no consigue patear?
Con tantas ausencias tuvieron que subir muchos jóvenes a primera.
Cualquiera que juegue al fútbol lo que quiere es llegar a primera cuanto antes y poder debutar. Lo ideal es que el chico tenga una buena espalda de partidos en reserva y de ahí suba a primera. Después están los condicionamientos, como las bajas que tenemos.
¿Qué conocen de Godoy Cruz, el rival del sábado?
Es un equipo fuerte, con jugadores picantes arriba. Pero como todos los equipos tienen déficits. Por ahí tiran largo o salen a presionar y no lo hacen de la mejor manera. Habrá que sacarles el mayor provecho para ganar el sábado.
¿Cómo es el vínculo de Sanguinetti en el día a día?
La relación con Javier y el cuerpo técnico es muy buena. Siempre están arriba nuestro, intentan que mejoremos día a día y nos dan las herramientas para que el día del partido resolvamos de la mejor manera, mostrándonos cuáles son las características del rival. Nos apoyan mucho y eso lo sentimos.