Central
Jueves 28 de Septiembre de 2017

Central fue más guapo para pelear y más astuto para ganar

Central jugó con el corazón en la mano y minimizó a las figuras de Boca con mucho orden y un enorme sacrificio. No se metió atrás, peleó cada pelota y se impuso con absoluta justicia.

Central hizo un partido muy inteligente, lúcido y realista. Apelando al orden, la concentración y el sacrificio logró llevar el trámite al terreno de la paridad. Y Boca fue el gran favorito hasta el pitazo inicial porque desde que empezó a rodar la pelota el Canalla jamás se sintió menos que el rival y salió decidido a meter garrote en el mediocampo. Lejos de meterse atrás y someterse a la voluntad xeneize, el equipo de Paolo buscó morder y agredir al oponente. Y le mojó la oreja con el golazo de Mauricio Martínez en el primer tiempo, para luego achicar hacia atrás en el complemento y terminar armando una victoria inobjetable para seguir con vida en la Copa Argentina. Fue 1 a 0 y pase a cuartos.

En la etapa inicial, Central plasmó los argumentos para quedarse con todo. Así primero le empiojó la noche a Gago, con Gustavo Colman pendiente de los movimientos del cinco xeneize, que ayer lució más preocupado por el pelo que por hacerse cargo de la pelota y liderar los ataques de su equipo. Y con un despliegue conmovedor de Marco Ruben y Germán Herrera, dos obreros del fútbol que le marcaron la forma de cómo pelarse las rodillas al resto.

Igualmente, sin juego, Boca se las ingenió para arrimar algo de peligro en esos 45 minutos iniciales. Y la primera clara del partido la tuvo Darío Benedetto, que tras un error no forzado de Colman enfiló hacia el área y desde media distancia sacó el latigazo envenenado que salió apenas desviado del palo derecho.

A los 17' llegó el penal que se vio desde Santiago de Chile, al otro lado de la cordillera, aunque el que debió sancionarlo, Fernando Rapallini, no sopló el silbato. Colman remató franco al arco y Pablo Pérez como un arquero abrió el brazo y despejó la pelota al córner. Penalazo y siga, siga del juez. Impresentable.

Pero a los 25' Central le sacó petróleo a un centro de costado. Leonardo Gil le dio con rosca al segundo palo ante una defensa de Boca que marcó muy lejos de su arco y por atrás de todo el malón entró con los ojos bien abiertos Caramelo Martínez. Con cara interna del pie derecho impactó con categoría el balón y hundió la pelota en la red de cara a los hinchas canallas. Golazo y ventaja merecida.

Boca sintió el impacto y entendió que Central sería un hueso durísimo de roer. Pavón desbordó por la derecha y Pablo Pérez cabeceó afuera en la boca del arco. Luego hubo un gran cierre de Parot ante la arremetida de Pavón. Central se fue al descanso con la frente alta por el deber cumplido. Por haber emparejado en base al sacrificio y el orden un partido que en la previa tenía diferencias de funcionamiento siderales a favor de los xeneizes.

En el complemento Boca se adelantó quince metros en el campo y con más enjundia que fútbol intentó revertir la historia. El partido se picó y comenzaron a volar las amarillas de uno y otro lado, con un Rapallini que a partir de ahí quiso ser riguroso.

La primera del segundo tiempo fue de Boca y la tuvo el ayer muy livianito Cardona, que remató seco y tapó el Ruso Rodríguez. El juego ganó en fricción y pierna fuerte. Barrios abrió el brazo en la cara de Ruben, de un desgaste conmovedor toda la noche, y el juez Rapallini dio la falta para Boca. El trámite se hizo de hacha y tiza y allí el beneficiado fue Central, que se limitó a sostener el resultado con una doble línea de cuatro bien delimitada y, aunque con algunas grietas, muy solidaria para doblegarse ante la desesperación de los xeneizes por ir al frente. Elías Gómez ingresó por Colman y el pibe fue el volante izquierdo.

Boca no podía llegar claro al área auriazul y entonces apeló a la media distancia, pero sin éxito. El ingresado Bouzat cabeceó exigido y la pelota se fue ancha. Con el paso de los minutos Central ya estaba decidido a aguantar y Boca quería, pero no podía sacar a relucir sus piezas más brillantes. Todo el mérito canalla fue tener a Gago y Cardona de rienda corta.

En una contra fantástica Herrera, de gran partido con y sin pelota, desbordó por la derecha y el ingresado Fernando Zampedri cabeceó de manera fallida a un metro del arco y sin marca.

La tensión invadió la escena. Central aguantando como gato entre la leña y Boca impotente porque se le escurría la clasificación. Un proyectil impactó en el asistente Belatti desde el público xeneize, unos minutos detenido el reloj, y en la reanudación Central se regaló un triunfazo extraordinario. Merecido y revitalizador. Central lo hizo contra todos los pronósticos. Muy bien por el canalla.

Cambio de hábito con los xeneizes

Para Central enfrentar a Boca en un cotejo eliminatorio siempre fue un karma. Las primeras 9 veces para definir un ganador habían pasado los xeneizes. En las últimas dos lo hizo el canalla.

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