WOS - ARRANCARMELO (Video Oficial)
Llegó el hit “Canguro”, y con esa canción tresPremios Gardel por mejor nuevo artista, mejor álbum/canción urbana y canción del año. Luego “Caravana”, su primer álbum que cubrió las expectativas, y todo fue in crescendo. Sus colegas de edades similares lo admiran y apuntan como líder de una generación de músicos, compartiendo proyectos con Louta, Ca7riel, Acru, Trueno, o Nicki Nicole. Pero también con Ciro y los Persas (participó en vivo en la canción de Los Piojos “Pistolas”) y Ricardo Mollo (en el tema “Culpa”, de su último disco). También el Indio Solari le tiró buenos augurios en redes sociales, y se conocieron públicamente con Skay, Caetano Veloso y Charly García.
—Muchos colegas de tu generación o más chicos expresaron que la pandemia no les cayó mal desde lo artístico. Estar encerrados les ayudó a conectar con algo interior, que no les permitían las giras. ¿Qué te pasó a vos al respecto?
—Tuvo momentos muy variados. En un principio creo que la situación generaba cierta inspiración por ser algo nuevo, que sí generó cierta conexión: parar, dejar de recibir tanto estímulo exterior para estar un poquito más conectado con uno. Pero se fue volviendo engorroso, esa inspiración primera se fue acabando, se fue tornando más aburrido, y más difícil la situación porque se fue alargando mucho más de lo que se suponía, y de volverse un tanto más dramática. Volví a sentir la necesidad de relacionarme con el exterior. Además, sobre todo lo que más me frustró en cuanto a lo artístico es que todo lo que se producía y se sacaba en ese marco, después no se podía tocar en vivo. Y no saber qué sensaciones producían mis temas en las personas en la vida real, era un poco angustiante y solo estaba la respuesta de los números y de los comentarios, todo a través del celular, que era por donde estábamos viviendo todo. Creo que eso también alimentó en gran parte a que la gente produzca un determinado tipo de música y apunte a cosas más relacionadas con las redes, así que eso sentí que fue un poco un golpe. De a poco fue volviendo otra sensación con las aperturas, un poco más linda, y volver a conectar con la gente cara a cara.
—En tiempos donde todo corre rápido, escuché al productor Evlay decir que a “Oscuro Extasis” lo hicieron en dos años, ¿por qué?
—Si algo rescato de la pandemia en cuanto a los artístico, es ese parate. No solo en lo artístico, sino también en lo personal, porque también lo que venía sucediendo no era todo bueno. Ese acelere, justamente ese estímulo exterior era muy grande, y a veces me obnubilaba un poco y sirvió en algún punto para darle dos años de proceso al disco de diferentes maneras. Por momentos, trabajando más intenso. Otros momentos lo dejábamos reposar. Pero al fin y al cabo fueron dos años de madurar una idea, y sintiendo los temas, y creo que le dimos ese tiempo porque así lo sentimos y también porque queríamos que coincidiera la salida del disco con la posibilidad de tocarlo en vivo. Y finalmente se dio de esa manera.
wospiso.jpeg
"Arrancármelo”. En el video de su disco “Oscuro Extasis”, Wos canta todo el tema acostado y sentado en el piso.
—”Arrancármelo”, la última canción que publicaste hace poco, ¿quedó de ese proceso de producción? ¿Por qué sacar un tema a tan poco tiempo de sacar un disco que seguís presentando?
—No quedó del proceso de “Oscuro Extasis”, fue algo nuevo que salió con una manera de producción distinta porque fue Evlay con la guitarra y yo probando melodías arriba. Veníamos trabajando a full en la compu, y decidimos salir un poco, y salió esto que nos dio ganas de sacarlo porque nos gustó y sentimos que justamente se diferenciaba del disco en la forma de hacerlo y en lo que sonaba, y siempre me gusta poder darle continuidad y seguir sacando canciones. Igual pensé que iba a estar más tiempo sin sacar material después del disco, pero como esta canción apareció y nos gustó, creo que preferimos mostrarla que guardarla para algo que ni sabemos qué es.
—En el mismo sentido, “Arrancármelo” es una canción donde cantás más en formato tradicional. Contame cuándo decidiste cantar, si estudiaste o estudiás canto y qué diferencias encontraste con rapear.
—No sé si decidí cantar en algún momento, fue algo que se fue dando desde hace un tiempo. Creo que ya desde mi tercer tema, “Terraza”, hay una decisión de empezar a poner algunas melodías, me dieron ganas de probar, y eso fue de estar en el estudio, y de escuchar música y querer ir transformando lo que hacía. Además de lo rapeado, me divertía poder jugar más con la voz, se fue desarrollando con el tiempo y con los shows. También estuve tomando clases, que fue algo que me vino bien para probar ciertas cosas y entrenar. Y en este último tema creo que fue donde más apareció. Un poco me sorprendió a mí mismo, no fue tanto una decisión. De pronto me encontré cantando de una manera que no lo había hecho, y eso es una de las cosas que también nos gustó para continuar el tema. Obviamente sí es distinto a rapear, pero lo hago convivir todo el tiempo. Creo que justamente el canto y estas melodías permiten generar una sensación o llegar a conectar con las personas más allá de la letra. Pero las melodías, además de refrescar los rapeos, traspasan y llegan de una manera distinta al rapeo, que también tiene su manera de llegar y transmitir, pero mucho más enfocado en la letra, ¿no? Tanto en lo que dice la lírica, y obviamente en el flow, pero en un tipo de flow muy distinto al cantando. A mí me gusta cuando logro que convivan ambas.
WOS ft Ricardo Mollo - CULPA (Video Oficial)
—Vivimos en una época donde las ofertas culturales son gigantes, entonces hay muchas opciones para entretenerse y proponer. Sin embargo, pasa todo rápido. ¿Tenés temor a aburrirte?
—Sí, creo que existe un poco ese miedo a aburrirse, también a aburrir, van un poco de la mano. Pero igual, justamente con la cantidad de estímulos y de información que hay constantemente, lo que estamos viviendo con las redes, etc, creo que hasta aburrirse pasa a tornarse una cosa sana de alguna manera. Porque permite otras cosas y habilita bastante la creatividad. Y el reinventarse justamente creo que aparece del aburrirse primero, ¿no? Y creo que no es solo aburrirse, el miedo capaz es a no poder transformarse o a quedar atrapado en una decisión artística, y creo que lo que más me importa es la posibilidad de todo el tiempo ir cambiando, creo que eso es algo que hace que no me aburra y que todo el tiempo esté con ganas de sentir otra cosa.
—¿Pero es cierto que todo pasa rápido? Por ejemplo, de tu generación se cree que de repente tocan en el Luna, pero tuviste años batallando por todo el país y Latinoamérica. Hoy están las inferiores, la escuela, la previa, ¿es eso?
—Fueron años de competencias, freestyle, batallas. Y no solo eso, sino también recorrido en lo musical, aunque no tan extenso y que no fue tan conocido en mi historia, con mi primera banda, Banzai. Pero obviamente sí es quizás más rápido que otras bandas en otras épocas que quizás tuvieron que estar diez años antes de tocar en un lugar de la magnitud del Luna Park. Todo tiene que ver con algo muy particular que se da a nivel cultural, en este caso también sucedió la explosión del freestyle, de la música urbana, y demás. Pero no creo que ahora sea necesariamente la previa, para nada. Creo que tuvo que ver más con un momento, donde muchos freestylers también se volvieron músicos. Creo que sí eso es un semillero, pero también que es bastante más amplio. Lo que sí, se instaló el nuevo género. Digamos, de alguna manera se ablandó la oreja para escuchar cosas más relacionadas al rap y a lo urbano, que antes no estaba.
—Cuando tu generación empezó a salir del gueto, hubo un prejuicio y la liga de la indignación comenzó con críticas sobre lo que ustedes proponían desde lo musical. Sin embargo, vos fuiste más aceptado que el resto. Mucha pibada comparte con padres y madres que tienen más de 40 años tu música. ¿Por qué creés que pasa eso?
—Es verdad que esa indignación apareció y sigue apareciendo, y siempre va a estar con todo lo que aparece y todo lo artístico que crece de alguna manera y tiene cierta influencia, va a hacer crispar un poco a otros y está bien que eso suceda. Tal vez el hecho de que mi música sea más una fusión y no tenga un género muy definido, hizo que eso se mezcle más con otras cosas. Y al mismo tiempo, no estar en alguna escena en particular ni pegarse a nada tampoco. Entonces es un poco extraño a veces esa mezcla de que puede entrar en muchos lugares y al mismo tiempo en ninguno. Pero supongo que algo de esa fusión en la música y algo de las letras permitió esa apertura hacia otro público, quizás más grande, o que nunca había escuchado rap en sí.
—Tu freestyle era muy musical, ¿Cuándo empezaste a componer canciones?
—Empecé a escribir letras a los 15, 16 años. Pero no me gustaba nada lo que escribía. De hecho, tenía esa sensación de que era bueno para el freestyle, pero que no iba a poder escribir nunca bien. Tenía algunos amigos que escribían, y que me encantaba lo que hacían, los amigos de mi crew. Y tuve un sentimiento de que no lo iba a poder hacer bien, y con el tiempo fue apareciendo, me fueron impulsando también a que lo haga, hasta que una vez que arranqué creo que me di cuenta que me gustaba, porque me permitía dar un mensaje mucho más marcando, otra complejidad, darle otra vuelta, pulirlo de otra manera.
—¿Por qué creés que te llamaron para participar con tu testimonio del documental “Rompan todo: La historia del rock en América Latina”?
—Supongo que tal vez por ver esta fusión que se estaba generando. También aparece Residente. Creo que hay algo de eso que se percibe, y que también hay algo que va más allá del género que uno haga, supongo que una cuestión de espíritu que se siente o se ve más allá de lo que uno pueda explicar técnicamente ¿no? Sobre todo cuando lo ves en vivo, capaz es algo que se percibe del proyecto, que tiene cierta cercanía con el rock, o que por momentos es rock, sin serlo del todo o pretender serlo, ni de manera ortodoxa. Hoy puede ser esto, y mañana otra cosa. Pero creo que hay algo de ese espíritu que supongo se percibe.