Basada en la historia real de un chico pobre de Bombay se estrena hoy en los
cines rosarinos "¿Quién quiere ser millonario?", el aspirante al Oscar y multipremiado filme de
Danny Boyle, el director de "Trainspotting". La película, un exponente del cine independiente
inglés, llega precedida de una larga lista de distinciones, los últimos de los cuales fueron siete
premios Bafta. Y también de polémicas sobre las forma en la que el director abordó el tema de la
pobreza.
El protagonista de la historia es Jamal, interpretado por Dev Patel, un joven
actor de origen indio nacido en Londres, que participa en un concurso televisivo de preguntas y
respuestas para impresionar a su amiga Latika de la que está enamorado. Después de la penúltima
emisión del programa, el moderador hace que Jamal sea detenido por la policía porque, según él,
estaba haciendo trampa.
Su justificación está basada en sus propios prejuicios. ¿Cómo un joven de tan
sólo 18 años de edad y proveniente de uno de los barrios más pobres de una enorme ciudad podría
saber todas las respuestas a las preguntas?
La carrera del Oscar. En la meteórica carrera desde su estreno, la película
tiene puestas las últimas fichas en los Oscar. En el premio de la Academia aspira a diez
estatuillas en las principales categorías: mejor película, director, guión adaptado, fotografía y
sonido, entre otros. También obtuvo cuatro Globo de Oro a mejor película, director, guión y mejor
banda sonora.
Boyle contó con una de las grandes estrellas de Bollywood (la industria del cine
de la India) Anil Kapoor, quien encarna al presentador de la versión india de "¿Quién quiere ser
millonario?" y es el detonante del conflicto.
Para Kapoor el filme no tiene por qué herir sensibilidades, pues considera a
India un país consciente de su problemática: "Todos sabemos que hay una falla aterradora entre las
clases altas y las clases bajas en la India", reconoció, y además el optimismo acaba ganando a la
tragedia. "Sin esperanzas no somos nada y la película es, sobre todo, una historia de amor",
sentenció.
Por su parte, el director explicó que el éxito de la película se debe a que
"básicamente es la historia de «Rocky». Todos necesitamos creer que alguien sin nada puede llegar a
lo más alto. Y al final no es por dinero, sino por la chica".
Sin embargo el éxito de la película en todo el mundo tuvo sus aspectos polémicos
por las objeciones a su título en India, que algunos ciudadanos de los barrios bajos (el "slum" del
título) consideran ofensivo ya que se refiere de forma despectiva a su vida de privaciones y al
tratamiento de las castas.
Los padres de los niños protagonistas manifestaron también sus quejas. El diario
británico Daily Telegraph publicó las declaraciones de los padres de Rubina Ali y Azharuddin
Ismail, que interpretan a los niños pobres Latika y Salim, que decían que no les habían pagado lo
suficiente a sus hijos.
Plan a largo plazo.Boyle aseguró que además de pagarles un salario tres veces
superior a la media en India, garantizaron la escolarización de los niños hasta los 18 años con un
fondo creado especialmente, además de cubrir las necesidades básicas, como la asistencia
médica.
"Intentamos trazar un plan que fuera más allá de lo inmediato, un beneficio para
los niños a lo largo de toda su vida", explicó Boyle, que desde que estrenó el filme tuvo que
lidiar con las críticas de quienes afirman que frivoliza la pobreza.
Ni Sharon Stone, presente en la entrega de los Bafta, en Londres, quedó fuera
los cortocircuitos que rodearon al filme. Según Dev Patel, la actriz no paró de coquetear con él
toda la noche. El actor de 18 años le dijo al Daily Mirror: "Sharon es tremenda, ha estado
tonteando conmigo toda la noche. ¡Sharon Stone! ¿Te lo puedes creer?".