En "La caja de Pandora ¿será posible aún enamorarnos?" el actor Hernán Zavala hace foco sobre las relaciones de pareja, con humor y clima de café concert

Por Rodolfo Bella
En "La caja de Pandora ¿será posible aún enamorarnos?" el actor Hernán Zavala hace foco sobre las relaciones de pareja, con humor y clima de café concert
El amor y sus cruces, atajos y encrucijadas, y autopistas o atascos fenomenales. Todos esos matices y algunos más son los que el actor Hernán Zavala propone en su unipersonal "La caja de Pandora ¿será posible aún enamorarnos ?", que presenta hoy, a las 22, en el teatro Empleados de Comercio (Corrientes 450). Zavala -que ofreció el espectáculo durante once temporadas en Barcelona- adelantó que el show surgió como homenaje al café concert argentino de la década del '70. Está estructurado sobre la base de diferentes monólogos unidos por un hilo argumental, siempre con el amor como eje, matizado por el humor, la participación del público y canciones. Un clima de fiesta para analizar a fondo uno de los sentimientos más complejos.
Zavala estuvo radicado veinte años en España, entre 1987 y 2007. Allí desarrolló una intensa actividad escénica como actor y docente, dirigió su escuela y tuvo su propia compañía de café concert que también integraba Karina K. En el clima efervescente de Barcelona, entre amores y desamores, además de una enfermedad que lo hizo reflexionar y dio nueva dimensión a su vida, Zavala puso en marcha el espectáculo, elogiado por la crítica de medios ibéricos, entre ellos el diario El País, y que ahora debuta en Rosario.
"«La Caja de Pandora» está enfocada en el amor de pareja y, tal vez más claramente, en el valor que tiene sentir ese amor hacia la pareja", afirmó el actor. "Durante el espectáculo -explicó- se diferencia el amor posesivo del amor real", y luego avanza sobre diversos interrogantes que intentarán encontrar una respuesta, siempre con la ironía en la mira: "¿Es el enamorarse una cualidad que depende del otro o es una capacidad intrínseca del ser humano, que no se agota? Mi trance de salud me conectó con ello, con el poder de enamorarse de la vida y reconocer esa capacidad como una capacidad que, fundamentalmente, depende de mí", recordó.
Para reafirmar su enfoque sobre las reincidencias, recaídas y vulnerabilidades a flechazos implacables, el artista citó a Julio Cortázar. "En «Hay que ser realmente idiota para...» habla de esa capacidad del idiota, entre comillas, de entusiasmarse, ¿o podríamos decir enamorarse?, por todo, continuamente, sin que el entusiasmo que despierta observar un garabato en una pared se vea menoscabado por el entusiasmo que provoca ver los frescos de Giotto en Padua. ¿Enamorarnos depende del otro o somos nosotros capaces de enamorarnos, una, otra y otra vez? ¿Somos capaces de disolver pronto la pena que nos provoca una separación y ya estar nuevamente en condiciones de volver a enamorarnos? ¿O sucumbimos frente al fracaso y nos anclamos en el pasado de lo que pudo haber sido y no fue? Y, fundamentalmente, ¿aprendemos de un fracaso para no tropezar nuevamente en nuestras mismas piedras? De todo ésto trata «La Caja de Pandora»", afirmó y dejó abierta la posibilidad para encontrar las respuestas en el show.


