Para nadar en la trova rosarina hay que ponerse en movimiento. La frase encierra los títulos de los últimos discos de Rubén Goldin ("Nadar") e Ismael Torres ("En movimiento"), quienes, con sus propuestas solistas, subirán a escena hoy, a las 21.30, en Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza). Pero el show tendrá un plus, y será en el momento en que los dos músicos de la ciudad compartirán voces y acordes en algunas canciones. Será una manera de cruzar la Trova Rosarina de los 80 con la de esta era. "Nos une el paisaje" tira Goldin sin desafinar, como siempre, y con el modesto orgullo por su reciente nominación en los Premios Gardel. "La Trova sigue siendo el cimiento de mi carrera", arrima Torres, en la previa de una gira que lo llevará a Cuba, México, Estados Unidos y Canadá.
Cada uno con lo suyo, pero, al mismo tiempo, Goldin y Torres hacen huella en un camino común. "No somos importantes, pero dejamos un puñado de canciones", dice Goldin. La frase es de otro colega de ruta, Jorge Fandermole, a quien el autor de "Mi amor es rojo" no ahorra palabras para elogiarlo: "Fander es un diamante, está tan bien, es tan grosso, amo a Fandermole".
Ismael Torres tiene 28 años y creció con la música de Fander, de Abonizio, de Fito, de Baglietto y, claro, del mismo tipo con el que cantará a dúo esta noche. "Es un sueño cumplido este recital", dice Torres, quien en su último trabajo grabó y versionó "El gran pez", un tema de otro de sus ídolos locales: Adrián Abonizio.
"A mí la trova rosarina me atravesó felizmente", agrega Ismael, "porque fue de alguna manera el cimiento de mi carrera". "Yo nací artísticamente escuchando a la Trova, después, con el tiempo, fui separándome de ese estilo, pero fue una inspiración muy importante tanto en la forma de escribir como de encarar las canciones", indica.
¿Qué punto de contacto hay entre aquella movida de la Trova y estos chicos sub-30?" Así responde Goldin: "Creo que Ismael, como otros músicos de la ciudad, quieren hacer las cosas bien igual que nosotros. Hacer las cosas bien quiere decir no venderse, no desesperarse por el éxito. Ismael no está desesperado por vender discos, hace las cosas bien. Yo tengo el disco suyo, producido por Juan Blas Caballero, y le hice una crítica constructiva, no es que está todo bien y todo lindo".
El disco que cita Goldin no es otro que "En movimiento", un trabajo sólido de Torres, en el que convive su mirada social y militante con una mirada intimista de la realidad. "Quiero proponer belleza frente a la adversidad, la música es un faro desde donde reflexionar", dice Torres en diálogo con Escenario.
Con su música a cuestas, Torres tomará este show como una previa ideal para una gira esperada. Junto a su banda integrada por Manuel Corvalán en bajo, Agustín Borsini en batería, Renzo Baltuzzi en guitarras, Esteban Suárez en percusión y Rodrigo Zacarías en piano, llegará hasta el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau de La Habana, en Cuba.
Allí grabará un disco en vivo en mayo y partirán hacia un tour por ciudades de México, Estados Unidos y Canadá hasta mediados de julio. "Es un desafío muy importante para nosotros, tratamos de abrir puertas por todos lados", dijo Ismael, quien adelantó que el disco se editará por un sello propio del centro cultural cubano, pero que posiblemente a fines de año se lanzará también en la Argentina.
Por su parte, Goldin nada en aguas calmas pero siempre hacia adelante. Después de editar un disco con temas nuevos por Acqua Records, luego de una década de ausencia en las bateas, se subirá a la Lavardén para seguir presentando las flamantes canciones de "Nadar".
El disco ya impactó al jurado de los premios Gardel, que el año pasado premió a Abonizio por "Tangolpeando". "Me acaban de avisar que está nominado para mejor disco testimonial y de canción de autor, la verdad es que todas las canciones son de autor, y también son todas testimoniales si vamos a hilar fino, pero es una buena noticia que después de tanto tiempo uno tenga un mínimo de reconocimiento. Uno no hace discos y música para ganar premios, el premio es el aplauso del público y poder seguir laburando de esto con honestidad", destacó el autor de "Sueño de valeriana", que hoy tocará acompañado por Vinilo, una banda de Venado Tuerto.
Torres asegura que la ciudad sobrevuela en sus canciones: "Estuve diez años viviendo en Buenos Aires y tenía una necesidad muy fuerte de volver. Estar aquí cala hondo en el modo de escribir y pensar la realidad, Rosario tiene un gran peso sobre los artistas, y es un sello muy fácil identificar a los artistas de la ciudad, que a la vez genera un soporte muy interesante desde donde hablar".
A su turno, Goldin concluyó: "Hablar de la Trova no es hablar de un sólo estilo musical, porque Fandermole, Abonizio, Fito y yo somos muy distintos, pero nos une la ciudad, el paisaje, la presencia del río, haber nacido en una ciudad que tiene una historia cultural en la que confluyen Fontanarrosa, El Tomi y Norberto Campos. Y por allí van chicos como Ismael Torres, que están en una búsqueda que los va a asentar a lo largo de los años". Goldin y Torres, dos músicos, dos generaciones, la misma canción.
Spinetta y la veta folclórica
Rubén Goldin adelantó que participará del nuevo disco triple en homenaje al Flaco. Se trata de “Spinetta se vuelve folclore”, en el que artistas como León Gieco y Teresa Parodi versionarán con aire folclórico temas clave de la discografía de Luis Alberto. A Goldin le tocó “Todos estos años de gente”, esa perlita que brilla en “La, la, la”. Goldin tiró otra novedad, y es que su próximo disco solista será de folclore.