Después de semejante actuación, Led Zeppelin realmente debería realizar una gira.
El legendario grupo británico de rock tuvo una actuación soberbia en su
primer concierto de larga duración en casi tres décadas. Mezcló temas clásicos como “Stairway
to Heaven” y “Black Dog” con el impacto de “Kashmir” y el rock duro
de “Dazed and Confused”.
Los tres miembros con vida de la banda, el cantante Robert Plant, el
guitarrista Jimmy Page y el bajista y tecladista John Paul Jones, se unieron a Jason Bonham, hijo
del desaparecido baterista John Bonham.
Y fue precisamente el nuevo integrante de la agrupación quien recibió el
honor de dar comienzo al concierto con fines benéficos, cuyas localidades se agotaron. Bonham puso
el ritmo antes de que los otros se unieran en una interpretación sobresaliente de “Good Times
Bad Times”.
Después de que las luces se apagaron en el O2 Arena, una pantalla detrás
del escenario mostró imágenes documentales de la banda, cuando llegaba a Tampa, Florida, para una
actuación en 1973. Luego, Bonham saltó al escenario, antes de sus compañeros.
Tras esa presentación, el grupo interpretó “Ramble On”, y
con ello acalló los rumores de que Plant, de 59 años, no puede ya alcanzar las notas agudas que lo
volvieron una celebridad del rock.
Plant dominó el escenario al interpretar un éxito tras otro, y rara vez
dio a sus críticos tela de dónde cortar. Por su parte, Page mostró que todavía tiene la magia en la
guitarra. Además de prodigar sus pasajes improvisados durante toda la noche, destacó cuando la
banda interpretó el tema “In My Time of Dying”, con un corte de blues. Page y Plant se
combinaron después para abrir el tema “Nobody’s Fault But Mine”, que empieza con
otro solo clásico de Page, ayudado después por Plant, quien imita los sonidos del instrumento.
Sin embargo, la revelación fue Bonham, de 41 años, quien tiene más edad
de la que tenía su padre, fallecido a los 32 al ahogarse con su propio vómito en 1980. Su actuación
perfecta hizo incluso que sus compañeros lo miraran sorprendidos, al final de “Black
Dog”. En total, la banda interpretó 16 canciones.
“Es muy peculiar el imaginar... la posibilidad de crear una noche
dinámica cuando se eligen canciones de entre 10 álbumes distintos. Hay ciertas canciones que tienen
que estar aquí, y esta es una de ellas”, dijo Plant, al presentar “Dazed and
Confused”.
Aunque este espectáculo se anunció como un reencuentro irrepetible, hubo
rumores de que si todo salía, bien, el grupo emprendería una gira mundial. Plant pareció desestimar
esos rumores, al decir que planea realizar una gira con Alison Krauss, pero la actuación de la
noche del lunes seguramente derivará en más peticiones de los admiradores para ver al grupo. l
































