Una vez más, Kourtney Kardashian y Travis Baker demostraron todo su amor. Sí, hubo otra ceremonia de matrimonio, esta vez en la millonaria mansión de Domenico Dolce y Stefano Gabbana en Portofino, Italia.

Una vez más, Kourtney Kardashian y Travis Baker demostraron todo su amor. Sí, hubo otra ceremonia de matrimonio, esta vez en la millonaria mansión de Domenico Dolce y Stefano Gabbana en Portofino, Italia.
La pareja pasó primero por una capilla en Las Vegas y luego por un tribunal en California. Esta tercera celebración tuvo lugar en Europa, donde todos los invitados disfrutaron de varios días de fiesta.
El clan Kardashian-Jenner junto a sus invitados tomaron la costa italiana ya desde el viernes para un fin de semana recargado de actividades, baile y mucho festejo.
Todo culminó con la extravagante boda que se llevó a cabo por tercera vez en L'Olivetta, la villa de Dolce & Gabbana donde Kourtney y Travis dieron el sí frente a sus familiares y amigos. Por supuesto estaban sus hijos: los de ella, Mason (12), Reign (7), y Penelope (9), y los de él, Landon (18), Alabama (16), y su hijastra Aitana (23).
Luego de la ceremonia religiosa, la fiesta se mudó al Castello Brown, una fortaleza y casa-museo del siglo XVI que está situada en altura por encima del puerto marítimo y donde ha tenido lugar la gran fiesta de casamiento.
Como no podía ser de otra manera, el vestido de la novia era un Dolce & Gabbana. "Kourtney Kardashian luce un vestido único de encaje y satén de seda blanco de DG Alta Moda y un espectacular velo bordado a mano", publicaron en las redes de Dolce & Gabbana.
La fastuosa boda tuvo como invitados a otras celebridades además de la ya reconocida familia de la novia. Estuvieron Megan Fox y Machine Gun Kelly, y según algunos medios, también estuvo presente la cantante Beyoncé, quien habría actuado para la pareja y sus invitados en la fiesta.




