Horcas trae a Rosario el heavy que le corre por las venas. La cita es este sábado 16 de marzo en La Sala de las Artes (Suipacha y Güemes) con la voz del interminable Walter Meza, a quienes se suman los ya conocidos más Norberto “Topo” Yañez en bajo, Sebastián Coria y Lucas Bravo en guitarras y Cristian Romero en batería. La banda, con más de 30 años de trayectoria, sigue levantando bien alto sus banderas de siempre. “Fue inevitable continuar con el mensaje de rebeldía que nos caracteriza. Por desgracia, la realidad nos inspiró demasiado”, dijo Meza en diálogo con La Capital.
Horcas prepara un nuevo disco, el 13º de estudio. ¿Qué temáticas atraviesan las nuevas canciones, sobre todo en estos tiempos tan convulsionados de la Argentina?
Si bien la banda ha abordado diferentes temáticas a lo largo de sus tres décadas, creo que Horcas mantiene un mensaje contestatario y de resistencia a través de los años. Si bien en este disco surgieron temáticas personales (que conocerán por ejemplo en las dos baladas que grabamos) fue inevitable continuar con el mensaje de rebeldía que nos caracteriza. Por desgracia, la realidad nos inspiró demasiado.
Horcas - Preso en mi ciudad 2021
El último disco, de 2018, es “Gritando verdades” y algunos títulos de las canciones reflexionaban sobre la soberbia, la rabia, la infamia y el caos del mundo. ¿Cuáles serían las verdades para gritar en este 2024?
Creo que el mensaje actual es el de resistir junto a los nuestros. Apoyarnos en aquellas personas que nos brindan felicidad, resguardarnos en aquellos proyectos que nos impulsan a seguir caminando, mirar hacia adelante y tratar de atravesar esta tormenta. No es una novedad que estamos viviendo una crisis que nos recuerda épocas muy oscuras de nuestra nación, y en el medio de esta situación tenemos el honor de poder seguir trabajando con Horcas. Ojalá la situación que estamos viviendo como banda pueda inspirar a otras personas, y que puedan aferrarse de las actividades que aman. Nosotros encontramos nuestra catarsis en el arte.
Más de 30 años de heavy y trash metal y siempre estuvieron en ese podio intocable del género. ¿Se sienten abanderados de una música de culto dentro de la escena nacional?
Sí, totalmente, no es fácil mantener un grupo de personas unido durante tantos años y si bien tuvimos algunos cambios de formación, creo que la esencia de la banda y el legado que recibimos de Osvaldo Civile sigue vigente. Creo que ya formamos parte de un reducido grupo de bandas que presenciaron el nacimiento de un movimiento cultural y que hoy siguen siendo testigos de las ramificaciones que el mismo ha tenido. Eso nos llena de orgullo.
Vienen de tocar en el Masters of Rock en 2023 siendo la única banda argentina en escena. ¿Cuál es el próximo desafío de la banda?
Creo que el próximo desafío es la difusión y presentación de nuestro nuevo material de estudio. En el proceso de publicar música nueva se atraviesan muchas etapas. El momento de definir las estructuras, los arreglos, las melodías, ya quedó en el pasado. Ya no hay vuelta atrás, el disco está grabado y ayer mismo terminamos de mezclarlo. El último paso es la masterización, la cual iniciamos la próxima semana. Hoy comenzamos una nueva etapa, focalizándonos 100% en lo que será la presentación del disco. Estamos seguros de que ese recital en Rosario va a marcar un antes y un después en la historia de la banda. No te puedo adelantar más, lo que sí puedo decirle a la familia de Horcas es que se prepare, porque vamos a vivir una noche inolvidable.
Horcas - Abre tus ojos [Microestadio Tecnópolis 2023]
Ser el frontman tiene un plus porque sos la cara visible de Horcas, pero también significa un riesgo y una exigencia extra. ¿Cuáles son los pro y los contra de estar al frente de Horcas desde 27 años, si se tiene en cuenta que entraste en 1997?
Creo que la ventaja de estar al frente de una banda como Horcas durante tantos años es recibir tanto cariño de la gente a lo largo y ancho del país. Si bien el amor que siente la gente hacia la banda es muy especial, considero que hay un vínculo distinto con quien escribe y canta las letras, ya con los años la gente las hace propias. Hubo canciones que escribí en momentos difíciles de mi vida y que con el pasar del tiempo hubo personas que, atravesando situaciones similares, se refugiaron en esas obras. Eso es impagable. La contra es el desgaste propio que genera la actividad, pero es algo en lo que trato de no hacer foco. Trato de disfrutar cada momento junto a mis compañeros y seguir cosechando lo que sembramos durante tanto tiempo.