En una nueva edición de “congelados”, una vez más un participante ya eliminado ingresó a la casa de “Gran Hermano”. En esta ocasión, fue Lucía quien se reencontró con sus compañeros, pero vino con su doble: la ex jugadora llegó con su hermana gemela. Por el increíble parecido, los jugadores se sintieron desorientados. Además, las visitantes trajeron un sobre dos sobres con una “sorpresa” para los hermanitos.
De esta manera, este lunes por la noche, las hermanas Maidana, ingresaron a la casa más famosa del país, pero tan solo por un rato. Primero lo hizo Lucía, la ex participante, quien saludó a los demás jugadores con mucho cariño uno por uno, mientras ellos intentaban no moverse para no romper las reglas del “congelados”. Cuando llegó a Furia, una de sus amigas más íntimas dentro del certamen, la joven se detuvo: “Tanto que me pedías, acá estoy. ¡Qué lindo verte! Te amo, pelada tatuada”, le dijo, mientras la personal trainer la miraba emocionada.
Luego, Lucía se dispuso a recorrer la casa, y comenzó a recordar los momentos vividos allí adentro. Al llegar a la pieza, se sentó en la cama que antes era suya, y se quejó por el desorden y olor de la habitación. Después del paseo por la vivienda, la ex “hermanita” se dirigió hacia el confesionario, y salió de cámara.
Con Lucía fuera de plano, Jacinta ingresó a la casa de “Gran Hermano”. Ambas estaban vestidas idénticas, pantalón y blazer negro. Mientras la hermana gemela de Lucía caminaba por la pasarela del patio, los participantes se miraban desconcertados. Todavía congelados, no podían moverse ni hablar, pero las caras de confusión dijeron todo.
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“Cómo extrañaba esta casa”, exclamó Jacinta, fingiendo haber vivido allí, y agregó: “¿Me extrañaron, quieren que vuelva?”. Quietos, los jugadores la miraron con extrañeza. Acto seguido, Lucía salió del confesionario y se dirigió hacia el living, donde estaban todos. “¿Vos qué hacés acá?”, le dijo a su hermana, actuando de sorpresa. “No, ¿vos qué hacés acá?”, respondió la otra, entre risas.
Luego de este divertido intercambio, la voz de Gran Hermano comenzó la cuenta regresiva para anunciar el fin del “congelados”. Antes de irse, las gemelas dejaron dos sobres distribuídos en distintas partes de la casa: uno el living y otro en la habitación de las chicas. En su interior, había una consigna sorpresa para los “hermanitos”.
Los sobres que trajeron Lucía y su hermana gemela a “Gran Hermano”
Cuando sonó la chicharra que marcaba el final del “congelados”, los participantes corrieron a buscar los sobres que dejaron las gemelas. Bautista logró quedarse con el de la cocina, mientras que Nicolás se hizo con el del living. “Atención, no pueden abrir los sobres hasta que Santiago lo indique”, advirtió la voz del Gran Hermano, agregándole suspenso.
“El Big le va a anunciar a los chicos que van a tener que ser gemelos por un día: Nico y Bauti van a tener que estar atados por un día. Si no cumplen la misión, van directamente a placa”, dijo Santiago Del Moro, conductor del ciclo de televisión.
Luego, llegó el turno del “Big”, quien dio más detalles. “Atención, gemelos. A partir de este momento, y durante 24 horas, van a permanecer atados”, expresó Gran Hermano, y agregó, con seriedad: “Nada podrán hacer por separados, ¿está claro? Si esto no se cumple, quedarán automáticamente nominados”.
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De esta manera, Nicolás y Bautista, ahora “gemelos”, fueron corriendo a buscar una soga para atarse. Así deberán permanecer por 24 horas, si no quieren ir a placa.