"Conducir este programa es un hecho bisagra porque te puede catapultar", dice Germán Paoloski, el conductor que estará al frente de "Operación triunfo / La banda", ciclo que arranca hoy, a las 22.30, por la pantalla de Canal 5. Este regreso del reality musical es mucho más que la quinta temporada de este formato probado en todo el mundo. Es que en esta oportunidad elegirán a un grupo de mujeres, nada menos, con la idea de lanzarlo al difícil mercado discográfico.
—¿Qué se siente arrancar con un programa que ya es una marca televisiva mundial?
—Para mí en lo personal es un desafío, porque si bien yo me siento conductor, porque es lo que hago en "Pura química" y "Diario de medianoche", evidentemente el escalón es diferente, es como subir un peldaño, sin desmerecer los programas que hago.
—¿Es otra exigencia cuando es un envío con tanta popularidad?
—Lo que pasa es que la repercusión y la cuestión mediática no es la misma en los programas que yo participo que en "Operación triunfo", es otra cosa. Y la verdad es que tengo mucha ansiedad y siento ganas de arrancar ya.
—Por lo que se ve en la tele sos bastante entendido en música.
—Sí, pero, sabés qué, desde mi lugar de la persona que le gusta la música, porque escucho mucho. Tampoco me gusta un sólo género musical, me gusta un espectro variado y amplio, y lo disfruto, así que en cada uno de mis programas trato de llevar músicos, porque me parece que a la gente le gusta y lo disfruto yo también.
—¿Qué tendrá de novedoso este ciclo?
—Mirá, esto empezó en la cancha de Atlanta, después vendrá un filtro, quedarán 40, y después 20, que son las que entrarán a la academia. La diferencia es que son solo mujeres, es la primera vez en el mundo que, en vez de quedar un artista, quedará una banda de chicas de 18 a 25 años. La premisa es el desarrollo de una carrera artística, la idea no es que "Operación triunfo" empiece y termine en un programa.
—¿Por qué la mayoría de los cantantes que salieron de los realities, salvo David Bisbal, no mantiene una carrera prolongada en el tiempo?
—Sí, es cierto, salvo David Bisbal y pocos más no hubo carreras importantes. Acá en la Argentina estuvo el caso de Claudio Basso, que después tuvo un accidente, y hubo otros que se fueron del país, conozco el caso de dos que fueron a hacer su carrera en los Estados Unidos con suerte dispar, pero lo que es cierto es que no apareció una estrella rutilante, eso es verdad.
—¿La idea es apuntalar la carrera de otro modo para que no se repita esto?
—Lo que sí me parece es que acá va a haber una vuelta de tuerca en lo que respecta a una banda de chicas, y hace mucho que no se ve una banda de mujeres, internacionalmente la imagen es de Spice Girls, seguramente, y en el ámbito local es Bandana, que salió de un reality y tuvo un éxito rotundo.
—¿Por qué perduran estos formatos en todo el mundo?
—Acá se mezclan varias cosas, en principio está el placer de escuchar buenos cantantes, y eso siempre va a tener buen rating, porque la gente tiene el deseo de escuchar buena música. Por otro lado, la cuestión de ver cómo jóvenes desconocidos se pueden llegar a abrir camino en la televisión. Esa conjunción hace que los programas que tienen esa temática funcionen bien.
—¿Qué le pensás aportar desde la conducción a este programa, que viene de muchas temporadas de llevarlo adelante Marley?
—Yo no pienso hacer nada distinto a lo que vengo haciendo, a lo que me trajo hasta aquí, y a lo que determinó que me elijan para conducir este programa. Tiene que ver con la frescura, la espontaneidad, tratar de no armar un personaje sino ser como soy yo.
—¿Es un hecho bisagra en tu carrera?
—Sí, está claro, porque me siento conductor desde hace mucho tiempo, pero lo que pasa que es un hecho bisagra porque este es un programa que te puede catapultar, que te puede poner en otro sitio, porque es absolutamente masivo.