En el marco del 152° aniversario de Mar del Plata, una multitud se congregó en la explanada del Museo MAR para presenciar y degustar una verdadera joya de la gastronomía local: un alfajor gigante que superó todas las marcas de ediciones anteriores.

Por el 152° aniversario de la ciudad, pasteleros armaron un postre monumental. Miles de personas probaron la pieza que aspira a entrar al récord Guinness.
En el marco del 152° aniversario de Mar del Plata, una multitud se congregó en la explanada del Museo MAR para presenciar y degustar una verdadera joya de la gastronomía local: un alfajor gigante que superó todas las marcas de ediciones anteriores.
La iniciativa, organizada por tercer año consecutivo por el Sindicato de Trabajadores Alfajoreros, Reposteros, Pizzeros y Heladeros (STARPYH), reunió a vecinos y turistas en un espectáculo que combinó tradición, técnica y sabor. Su secretario general, José García, celebró la masiva concurrencia y adelantó que ya iniciaron el proceso formal para ingresar en el Libro Guinness de los Récords: “Estamos haciendo gestiones para figurar en el Guinness. Cumplimos todos los requisitos y vamos a terminar lográndolo”.
Este año, la colosal creación alcanzó un peso histórico de 720 kilos, superando ampliamente los 640 kilos del año anterior. Su estructura circular midió 4 metros de diámetro, un diseño que combinó precisión y técnica para mantener la forma sin comprometer la textura ni el sabor.
La base consistió en una rueda central rodeada por triángulos de masa cuidadosamente medidos y pesados, una ingeniería pastelera que permitió sostener semejante volumen sin perder calidad.
La elaboración del postre demandó entre 15 y 20 días de trabajo intenso. El maestro pastelero a cargo, Lito Sánchez, explicó que un equipo de ocho profesionales —cinco maestros locales y tres ayudantes invitados de Salta y Córdoba— trabajó jornadas de hasta 12 horas diarias para llevarlo a cabo.
El alfajor gigante se convirtió así en el gran protagonista del aniversario, fusionando gastronomía, récord y tradición en una celebración que reafirma la identidad marplatense y su histórica relación con uno de los dulces más emblemáticos del país.




