Múltiples allanamientos y un embargo que alcanza los 450 millones de pesos son algunas de las medidas que la Justicia empezó a desplegar contra la fintech Wenance (industria que aplica nuevas tecnologías a actividades financieras y de inversión) en el marco de varias causas que investigan una presunta estafa piramidal que tiene unos 3 mil damnificados en varias provincias argentinas, además de España y Uruguay por una cifra que rondaría los 15 mil millones de pesos. En ese marco, vale recordar que en la ciudad de Rosario ya se han presentado varias denuncias que, según trascendió, se estarían acumulando en distintas fiscalías pero que serían unificadas en el área de Delitos Complejos.
La semana pasada, agentes de la División Antifraudes de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina (PFA) realizaron múltiples allanamientos que fueron catalogados como “exitosos” por la “cantidad de material digital y en soporte papel incautado durante los registros”. Asimismo, las fuentes sostuvieron que tres de los sospechosos ya identificados por oficiar como principales responsables de Wenance fueron notificados formalmente de la formación de las causas y de los hechos que se les imputan.
Uno de ellos es Alejandro Muszak, quien aparece como dueño de la fintech y que junto con otros de los responsables de la financiera ya posee “varias causas abiertas en distintos juzgados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otras provincias en las cuales se siguen recibiendo presentaciones de distintos damnificados” por lo que no sólo ya tienen fijadas fechas para sus indagatorias sino que se les prohibió salir del país en una medida dictada por el juzgado de Instrucción del Distrito Sur 3 de la ciudad de Ushuaia, a cargo de Federico Vidal, donde hay varias víctimas de la operatoria que aportaron a dos fideicomisos llamados Finup y Fintop.
A Muszak, además de esas medidas, “también le ordenaron que se presente dos veces por semana en una comisaría” para constatar su estadía en la Argentina, aseguró a medios porteños Milton Kees, abogado querellante y uno de los denunciantes en el caso que participó de los allanamientos a las oficinas porteñas de la financiera, el departamento del dueño de la empresa en el barrio de Palermo y los locales de Promotora Fiduciaria SA, Créditos al Río y Arrayanes Capital —cuyo nombre de fantasía es Big Capital Investment, como la oficina céntrica que tiene en Rosario—, todas empresas ligadas a Wenance. “Ahora estamos preparando la segunda tanda de demandas con damnificados de Mendoza, Chubut, Río Negro, Neuquén, Entre Ríos, Santa Fe y Santa Cruz”, aseveró el letrado.
Fue en ese marco que a comienzos de julio el juez Diego Manuel Paz Zaravia, a cargo del Juzgado Comercial N°16 porteño, embargó a Wenance y a Muszak por 450 millones de pesos en concepto de capital, intereses y costas, luego de que Latam Consumer Credit BV (un fondo de inversión radicado en Holanda con domicilio fiscal porteño y constituido ante la AFIP al menos desde 2017) lo denunciara por una deuda de 300 millones de pesos asumida el 24 de junio de 2021 en una serie de seis pagarés firmados ante escribano de entre 47 y 55 millones de pesos cada uno, según documentos judiciales
Un caso local
En Rosario, en tanto, el estudio de los abogados Marcos Cella y Gustavo Irigoyen patrocinan a varios damnificados locales y una de esa denuncias está en manos de la fiscal María de los Ángeles Lagar. Como anunciara La Capital en su edición del pasado 16 de julio, la misma corresponde a Franco, un contratista rural afincado en el departamento San Martín que entregó 3,4 millones de pesos para participar en un fideicomiso financiero promovido por Wenance desde sus oficinas locales del primer piso de Corrientes 631 bajo el nombre comercial de “Big Capital”. Al hombre le ofrecieron participar de un fideicomiso a tres meses “con una tasa anual del 94% y después dolarizar el capital y los intereses y enviar ese monto en dólares a España a un fideicomiso registrado allá al 12% anual”, según dijeron sus representantes legales.
Sin embargo, cuando el inversionista debía empezar a cobrar los intereses del dinero puesto en el fideicomiso, el retorno no apareció y si empezaron a surgir las excusas y las postergaciones. “Primero me ofrecieron un nuevo fideicomiso a 18 meses con una tasa del 155% anual. Acepté y el 2 de junio (de este año) hice la transferencia de 4,5 millones de pesos a una cuenta bancaria de la empresa Wenance, cuyos representantes me explicaron que los días 2 de cada mes cobraría los intereses durante 18 meses, lo que serían 581.250 pesos por mes”, algo que jamás sucedió, dijo Franco. Al día de hoy, esta víctima de las tantas que sumó la fintech con sede en CABA sostiene que la deuda para con él asciende a un capital de 7,9 millones de pesos más los intereses desde marzo (3,4 millones al 94%) y de junio (4,5 millones al 155%).
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La sumatoria de casos en Rosario y la región llevó a que se forme el grupo de WhatsApp “Damnificados Wenance” con el número 3413657744, como así también grupos en otras redes sociales donde las víctimas comparten sus pesares y aúnan esfuerzos para recuperar sus inversiones, tal el caso del grupo de WhatsApp Wenance España, que tiene unos 70 integrantes.
En ese sentido, desde el estudio que patrocina a los daminificados locales sostuvieron que “a partir de la investigación llevada adelante se detectaron irregularidades en sociedades vinculadas a la firma que podrían estar involucradas utilizándolas como intermediarias para evadir la responsabilidad civil de Wenance en el pago de las obligaciones asumidas, por eso es vital que las denuncias penales avancen en la Justicia con medidas rápidas y eficaces”.
Cómo operaba
Wenance, dijeron los pesquisas, a través de sitios web como “prestohoy.com.ar”, “micredito.luquitas.com.ar; “holamango.com” y “welp.com.ar” además de oficinas abiertas en distintas ciudades del país, ofrecía el otorgamiento de préstamos de dinero con mínimos requisitos para su contratación, pero con tasas de interés muy superiores a las que brindaban los bancos y entidades financieras tradicionales, todo ello en perjuicio de personas en situación de vulnerabilidad económica.
Ya desde las épocas de pandemia por Coronavirus distintas personas habían denunciado las prácticas abusivas de la empresa ante la Dirección General de Acceso a la Justicia, y esas denuncias se multiplicaron en los últimos años. Así las cosas, más allá de las causas abiertas en Ushuaia y Rosario, hay un expediente paralelo en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correcional Nº16 que estableció diversos elementos de prueba que evidencian un “patrón de comportamiento presuntamente ilícito, sistemático y reiterado en el tiempo”, en relación con sus tomadores de créditos.
También “se determinó un posible aprovechamiento de la necesidad y la inexperiencia de las personas que contrataron con las firmas, dado que se pactaron intereses abusivos, entre otras irregularidades”, indicaron voceros judiciales. Por ello fuentes de la Policía Federal no descartaron “la realización de futuras medidas a partir de la importante cantidad de documentación secuestrada durante los últimos allanamientos, los que están siendo objeto de análisis por parte de los investigadores”.
Los detectives abocados al caso, dijeron que a pesar de las irregularidades detectadas, Wenance jamás dejó de tomar dinero de inversores aduciendo que se invertiría en su sede de España debido a la situación económica en la Argentina, tal cual le ofrecieron a la víctima que presentó su denuncia en Rosario.
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En ese marco, días atrás la fiscal federal porteña Mónica Cuñarro citó a indagatoria a Muszak y a otros tres ejecutivos de la empresa en un expediente bajo la firma del juez Alberto Baños que investiga las estafas reiteradas sufridas por personas que -por diversas razones no califican para pedir préstamos o créditos bancarios- a las que Wenance les otorgó dinero por el que le cobró intereses mucho más altos que los que cobran los bancos. Pero Muszak pidió postergar su indagatoria anunciando que había llegado a una serie de conciliaciones que, en teoría, le permitirían aliviar su situación.
Esa excusa es la misma que le llegó al damnificado que presentó su denuncia en la Fiscalía de Rosario. Una propuesta de reestructuración en dos tramos: para las inversiones de hasta 3 millones de pesos de capital el pago en 12 cuotas a partir de agosto y luego dos cuotas de interés compensatorio; y para las que superan los 3 millones de pesos de capital la dolarización al tipo de cambio MEP con un interes del 8% anual. Lo cierto es que hasta el momento nadie recibió un peso de reintegro y las causas se siguen acumulando en juzgados de todo el país y el extranjero.