Tras un largo derrotero judicial, la corredora Sebastián Grimaldi SA —que ingresó en default en 2019— se encamina hacia su quiebra. Tal medida fue solicitada recientemente por la síndica del proceso, luego del vencimiento del plazo para que los acreedores del concurso acepten la propuesta de acuerdo. Se trata de la empresa que supo conducir por casi 15 años Sebastián Grimaldi, quien fuera imputado por estafa en Rosario a mediados de año por una presunta defraudación millonaria al banco Macro y a la china Cofco.
La quiebra de la sociedad era un camino lógico desde que la síndica tomara las riendas del expediente, hace aproximadamente un año. En aquel entonces, tras realizar una primera ronda de averiguaciones, la profesional había advertido que se estaba ante un caso de "empresa cáscara", pues no se había logrado dar con bienes que le permitan a la empresa responder a su pasivo.
"Rosalía Taborda, Síndica en autos SEBASTIAN GRIMALDI S.A. s/ Concurso Preventivo (CUIJ 21-02915863-8), digo: El período de exclusividad venció sin que el concursado acredite la obtención de las conformidades necesarias para aprobar la propuesta de acuerdo. Por lo tanto, solicito que se declare la quiebra", reza el texto ingresado en Tribunales.
Fuentes judiciales indicaron que "están dadas las condiciones" para que se declare efectivamente la quiebra, en un período no muy lejano en el tiempo. De todas formas, la confirmación de la medida no traería demasiadas novedades, por lo antedicho respecto de la "empresa cáscara". La decisión final estará en manos de la jueza Susana Gueiler, designada recientemente por sorteo.
La Justicia, más allá del panorama complejo, viene agotando diversas instancias para salvaguardar los intereses de los acreedores. En octubre desplazó formalmente de la conducción al propio Grimaldi y nombró en su lugar a un profesional independiente, que lleva presentados varios informes en los que se advierte que "no se tuvo acceso a ningún tipo de fondos".
El administrador judicial informó también que, a fin de continuar con los reclamos iniciados por Sebastián Grimaldi SA, se realizaron presentaciones para proteger el activo contingente de la firma. Se trata de cuatro juicios: "Sebastián Grimaldi SA c/Establecimiento Don Carlos SRL s/Cobro de pesos"; "Sebastián Grimaldi SA c/Menna Sergio Alberto s/Embargo Preventivo"; "Sebastián Grimaldi SA c/Tunetti Omar Héctor y otros s/juicio ejecutivo"; y "Sebastián Grimaldi SA c/Ciarochi Merceder Carmen s/cobro de pesos".
Largo derrotero
El pedido de convocatoria de la sociedad había ingresado en mayo de 2019 a la Justicia. En dicho expediente quedó como síndico el contador Aníbal Compagnucci, cuyo accionar quedó fuertemente cuestionado cuando, entre otros aspectos, rechazó gran parte de los créditos reclamados, considerando que el deudor era el acopio cordobés. Solo admitió un pasivo de $76,6 millones, cuando el denunciado superaba los $1.573 millones.
Compagnucci fue denunciado por avalar maniobra de Grimaldi para licuar sus pasivos y al tiempo fue desplazado, en paralelo al avance de las causas penales que pesaban sobre el empresario, tanto en Córdoba como en Rosario. La Justicia terminó removiendo al síndico e incluso inhabilitándolo por el plazo de seis años.
La nueva síndica, Ana Taborda, presentó este año un nuevo informe, en el que certificó créditos por un valor cinco veces superior a su antecesor (casi $400 millones). En el concurso, el acreedor número uno es la Administración Provincial de Impuestos (API), con un crédito total de $182 millones. Luego siguen varias empresas del rubro cerealista (Maiocco Cereales, Cofco, Cargill y Bertello) y algunos bancos (Macro y Francés).