El municipio de Rosario sigue siendo víctima del ultraje al patrimonio urbano que sufre la ciudad por la ola de robos al cableado, luminarias e infraestructura en la vía pública. Y por ello, tras los allanamientos a chatarrerías donde se secuestraron toneladas de cobre, intentará recuperar lo sustraído y ponerlo a funcionar. No será sencillo, ya que gran parte del robo hormiga que sufren los espacios públicos se entrega en la reventa en su gran mayoría con el material reducido o alterado. Será un intento de ponerle un freno a lo que sigue siendo un flagelo: los parques siguen a oscuras o con "manchas" de penumbra por la reincidencia en el hurto de fusibleras, tableros, postes lumínicos, cableado y artefactos. Y la zona más castigada sigue siendo la norte. Al parque de la Cabecera le robaron tres veces el alumbrado público y nada parece frenarlo.
"Vamos a pedir la restitución de lo que nos han robado y con los allanamientos ordenados por el Ministerio Público de la Acusación (MPA) tenemos la expectativa de poder recuperarlo", planteó a La Capital el secretario de gobierno del municipio, Sebastián Chale.
Días atrás, en un galpón de Villa del Parque al 1300 (Nuevo Alberdi), los pesquisas ordenados por la Justicia encontraron unas dos toneladas y media de cobre y cables subterráneos de dudosa procedencia. El dueño del local, que además estaba colgado de la luz, quedó detenido; y se pudo comprobar que el galpón (que había sido clausurado en diciembre de 2023) funcionaba como falsa playa de estacionamiento. Dentro del lugar los agentes encontraron unos mil kilos de cobre y 1.500 de cables subterráneos.
"Estamos pegando en uno de los lugares donde más duele a los delincuentes: el segundo eslabón de la cadena, que es el que le compra para luego vender", había mencionado el secretario de Control y Convivencia Ciudadana, Diego Herrera, al momento del allanamiento.
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Lo ocurrido en Nuevo Alberdi es una postal más de esta economía delictiva que se disparó en el último lustro y que desde la pandemia a la profundización de la crisis deja a la vía pública desplumada de objetos. Tan así es que el municipio diseñó un mapa de calor del robo del alumbrado público y detectó que en zonas norte y noroeste el fenómeno de la depredación del cableado y las luminarias es incesante.
Ahora la decisión política de la gestión local es ponerle un freno e intentar recuperar parte del botín, que primero se vende por pocos pesos en manos de los reducidores urbanos que deambulan por parques y plazas, y luego en las chatarrerías se deshilachan y transforman, para ir a nutrir un negocio aún mayor que tiene como eje el contrabando más allá de las fronteras argentinas. Rosario tuvo el mote de "cuna del cobre", pero los recientes allanamientos intentan cambiar la situación.
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"Zona norte sigue siendo el sector más complicado, donde se presentan los robos más específicos entre artefactos lumínicos, equipos auxiliares de lámparas de sodio, cables, tableros que serían de las instalaciones de avenida de Circunvalación. Por otro lado, hace unos días nos robaron más artefactos (otros 19) que se habían repuesto sobre fines del año pasado. Pero también hay otra zona muy vandalizada como el parque Urquiza donde hay un sector donde nos están robando las farolas. Incluso nos han tumbado las columnas, donde el material se va reponiendo pero es persistente el robo. En otros sectores resulta más atomizado y más distribuido. El norte y el noroeste es el más atacado", detalló el secretario de Ambiente y Espacio Público Luciano Marelli.
Antivandálico
El funcionario puntualizó además que se apunta al recupero de lo robado y que sea identificable. En los casos del cableado, es más dificultoso identificar, pero desde el municipio sí se solicitará a la Justicia la reposición. A su vez, se impuso a los técnicos del Ejecutivo todo un rediseño "antivandálico" de columnas y de bocas de acceso para las borneras, a los efectos de que se pueda trabajar en altura y dificultar el acceso a los robos. Por eso se están rediagramando las ubicaciones de las tapas de luz. Incluso, en las nuevos formatos de iluminación se tiene en cuenta el vandalismo para prevenirlo.
Dos plazas "peladas" de cableado
Plaza Alberdi y Plaza Almirante Brown (en zona norte) son algunos de los espacios públicos que tuvieron más afectación por vandalismo y están contiguas una de la otra. En ambas se restableció en varias ocasiones el alumbrado público, pero lo volvieron a robar. En plaza Brown fue más complejo porque las farolas son antiguas y son más difíciles de restablecer. Hubo que instalar cuatro columnas provisorias para alumbrar en forma transitoria el lugar. Allí, y en el marco de la remodelación, se rediseñará todo el parque lumínico teniendo como primera prevención artefactos antivandálicos con el equipamiento en altura.
En algunos casos, parte de la reposición la van afrontando las contratistas, pero hay algunos casos donde la reposición implica casi una obra nueva a cargo del erario público.
Marelli subrayó el caso de la colectora del puente Rosario-Victoria, en el Parque de la Cabecera. "Es la tercera vez que nos roban. Aparte del problema que genera y la necesidad de reponer, eso nos obliga a derivar capacidad operativa y nos complica la calidad en la prestación del servicio. Si bien venimos reforzando, vamos a incrementar cuadrillas para tratar de normalizar los plazos de respuesta a los que estábamos acostumbrados, que era uno de los aspectos del servicio que más nos valoraban los vecinos", destacó.
En otro punto, las gestiones ante el MPA tendrán que ver con la recuperación de lo robado por ejemplo en los operativos de zona norte y noroeste. "En ese caso estamos viendo qué puede ser nuestro porque eran cables y es más complejo asegurar la procedencia. Cobre suelto, no se puede determinar. Cuando encontramos artefactos de iluminación y tableros, si son nuestros, se pueden identificar al momento generalmente", puntualizó el secretario.
Otra zona "roja" del municipio
Al parque Urquiza también lo tienen "de punto". Quedó nuevamente arrasado por el robo piraña y una parte se quedó en penumbras. A lo largo de los últimos meses ya se habían robado 37 luminarias led, por un valor patrimonial de unos 15 millones de pesos. Y por otro lado, 50 columnas fueron vandalizadas, con la sustracción de cables y tapas por unos 200 mil pesos.
En primer lugar habían sido las luminarias en la zona del Anfiteatro Humberto De Nito y la esquina del Planetario, junto a todas la cuadras por avenida Belgrano entre San Juan y el bajorrelieve El Sembrador.
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Luego fue el turno de la bajada de avenida Pellegrini entre Necochea y avenida Belgrano donde fueron robados, además de las luces led, artefactos y cableado de seis columnas de más de 10 metros de alto. Y más recientemente terminaron de tironear y llevarse el resto del cableado del alumbrado público que quedaba en las inmediaciones.