Imparable. Nada detiene la depredación del mobiliario urbano y la infraestructura pública de la ciudad. Ahora, le volvió a tocar el turno al parque Urquiza que quedó nuevamente arrasado por el robo piraña y en penumbras. En este espacio público robaron en total 37 luminarias led. Si bien los artefactos son de diferentes modelos, su valor ronda aproximadamente los 300 dólares, lo que representa un perjuicio de casi 15 millones de pesos. Además, se constataron unas 50 columnas vandalizadas, sustrajeron cables y tapas por unos 200.000 mil pesos.
La postal de tierra arrasada en los principales parques de la ciudad interpela a los anuncios sobre acciones preventivas que impulsa el Ministerio de Seguridad santafesino con la incorporación de más patrulleros y personal policial para impedir delitos. Y si bien hay indicios de una reducción de los hechos de violencia extrema, el hurto del patrimonio público continúa. Todo ello, pese a que en los espacios verdes hay cámaras para detectar los hechos vandálicos.
Desde comienzos de marzo a hoy, el parque Urquiza es zona despojada. Primero fueron las luminarias en la zona del Anfiteatro Humberto De Nito y la esquina del Planetario, junto a todas la cuadras por avenida Belgrano entre San Juan y el bajorrelieve El Sembrador.
Luego fue el turno de la bajada de avenida Pellegrini entre Necochea y avenida Belgrano donde fueron robados, además de las luces led, artefactos y cableado de seis columnas de más de 10 metros de alto.
Más recientemente terminaron de tironear y llevarse el resto del cableado del alumbrado público que quedaba en las inmediaciones.
Las casi cuarenta últimas luminarias Led sustraídas, de diversos modelos y que la actual gestión viene instalando en reemplazo de las antiguas de sodio, tuvieron una inversión por cada artefacto de unos 300 dólares. Es decir, el perjuicio orilla los 15 millones de pesos sumando además la sustracción de cables interiores y tapas de columnas. El daño y robo en unos 50 postes lumínicos tiene otra pérdida en la inversión de 200 mil pesos. En este caso, la contratista Mantelectric hizo un inventario con operarios que recorrieron las columnas y luces vandalizadas. Las últimas seis fueron en la zona del bajorrelieve El Sembrador por avenida Belgrano. Este total es el que falta reponer, aunque ya se venían reponiendo previamente otros artefactos ultrajados.
Estos hechos se suman al sinnúmero de hechos de vandalismo en otros espacios verdes. Las asociaciones civiles comenzaron a interconectarse para armar una red y así gestionar la reposición de lo robado ante las autoridades municipales. Ocurrió ya en el parque Independencia, Urquiza, la plaza López y otros sectores por afuera de los bulevares.
En vez de reemplazo de artefactos por nueva tecnología en zonas con lámparas viejas, ahora la demanda es por la reposición para no dejar los sectores a oscuras. El municipio se había planteado un ambicioso plan lumínico: instalar 41 mil luces led más a las que ya había.
Como dato vale recordar el balance del año pasado, que publicó La Capital a fines de diciembre. En un año se robaron más de 21 kilómetros de cableado en todo el mapa rosarino. Una línea recta que es equivalente a enlazar con cables el Monumento a la Bandera y la vecina ciudad de Funes.
De acuerdo al informe municipal que evaluó las pérdidas a lo largo de 2023, el distrito más afectado fue la zona norte, con 80 columnas que quedaron afectadas en su mayoría en las colectoras del puente Rosario-Victoria. Y en plaza Alberdi se llevaron el cableado completo.
Por eso, el programa de nuevas luminarias tuvo que coexistir con la reparación de lo afectado por los robos.