Robos, balaceras, amenazas y hasta alumnos que van armados a clases. Los hechos delictivos que alcanzaron a las escuelas en los últimos tiempos motivó a docentes de la institución educativa de Zeballos al 2700 a realizar actividades por la paz y abordarlo desde distintas áreas en el nivel inicial y primario del turno mañana y tarde. “Siempre con la inquietud de hacer algo para sumar a este valor por la paz, que solo se puede transmitir si uno la genera desde el interior”, afirma la directora Claudina Nicolato ante la preocupación constante por las situaciones de inseguridad próximas a la escuela y el temor que manifiestan sus alumnos y alumnas.
“Las escuelas son el lugar de cuidado, protección y crecimiento de las infancias y adolescencias que hoy se sienten vulneradas. Por eso se gestó esta idea de trabajar por la paz y desde nuestro espacio buscar las formas de promoverla”, continua.
El proyecto que iniciaron luego del receso escolar —coordinado por las maestras de catequesis— buscó también transmitir un mensaje hacia el barrio a través de las distintas actividades que emprendió cada grado.
En el hall del primer piso de la escuela se exhiben todos los trabajos realizados por el nivel inicial y primario en torno a la paz. Las Cartas de Lectores escritas por séptimo grado reflejan el pensamiento y deseo de los más grandes, y eso las hace especiales.
En la muestra de arte, cada grado hizo su aporte. Desde la plástica, el grupo de sexto se inspiró en la emblemática obra de Pablo Picasso sobre Guernica y creó un escenario de paz que plasmó sobre el papel a través de distintas técnicas. El nivel inicial recortó palomas que cuelgan de la sala y llevan un mensaje de paz para las familias. A primero y quinto grado les tocó repartir semillas de paz por el barrio, y segundo, tercero y cuarto realizaron un emotivo abrazo solidario a la escuela.
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El nivel inicial recortó palomas con mensajes de paz para las familias.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
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Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Para ser escuchados
“Este proyecto surge ante la necesidad de salir un poco de la escuela, expresar el deseo de paz. Y en el caso de los grados más grandes, acercarles las herramientas para poder expresar el sentimiento que les provoca la inseguridad. Por eso pensamos en escribir estas Cartas de Lectores para ampliar la propuesta y que las voces de los chicos puedan trascender, para llegar a más gente por fuera de las redes sociales de la institución”, expresa la directora sorprendida ante la mirada que tienen de la realidad y la manera de expresarse. Los temas que surgieron fueron principalmente en torno a la realidad de los barrios y la droga.
Cintia Maida, una de las docentes de catequesis, expresa también su percepción acerca de esta iniciativa. “A veces no se los tiene en cuenta porque pensamos que no van a entender ciertas cosas cuando en realidad transmiten una opinión formada y quieren ser escuchados. Eso nos emociona”, dice. El proyecto acompaña el lema arquidiocesano de este año con “María del Rosario, misionamos por la paz”, al cumplirse 250 años de la llegada de la Virgen del Rosario.
En el proceso de escritura y redacción, trabajaron la tipología textual y leyeron otras Cartas de Lectores, en la búsqueda de incorporar un vocabulario al que no estaban acostumbrados. “Escribir una Carta de Lectores no es fácil para un chico de 12 o 13 años, sin embargo se comprometieron y trabajaron muy bien”, comenta Analía Leiva, docente de séptimo de matemáticas y naturales.
“Primero trabajamos mirando videos que hacían referencia a la violencia, el significado de la paz y el sentir de cada uno respecto a estos dos conceptos que son bastante amplios y abstractos. Luego leímos Cartas de Lectores de algunos diarios referidas a cuestiones escolares y más tarde, cada grupo de manera libre se puso a escribir su carta”, explica la maestra sobre este trabajo que les permitió reflexionar y darse un espacio ante la vorágine escolar de todos los días.
“En un principio —apunta la docente— pensé que sería una actividad difícil para el grupo y que tendría que intervenir, pero demostraron que tienen una lectura de la realidad que a veces desestimamos, pensando que son chicos o que «están en otra» al recibir quizás mayores cuidados que otros niños de su edad. Nos sorprende cómo conectan con lo que pasa y tienen esta posibilidad de ponerse en el lugar del otro”.
Cuando las maestras empezaron a formular las primeras preguntas sobre la inseguridad, las guerras mundiales y las situaciones en las que hoy no encuentran o perciben la paz, las voces de estos chicos y chicas que pronto estarán en el secundario expresaron reclamos hacia los adultos, empatía con otros estudiantes de su edad y deseos de un mundo más justo y unido.
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Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
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Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Entre temores y anhelos
“Que reconozcan a la ciudad de Rosario por la inseguridad no está bueno, queremos que sea por sus lugares culturales”, anhela el grupo de alumnas y alumnos de séptimo reunido en el hall de la escuela donde exhiben sus cartas.
Aunque se muestran temerosos y angustiados por la realidad que les toca vivir y un futuro que visualizan como incierto, transmiten un mensaje de esperanza y valentía. “Tenemos que aprender a aceptar las opiniones de cada uno y en vez de criticarlas, podemos entender que existen distintos puntos de vista y así evitar que pase a mayores”, agregan.
Milagros y Bianca escribieron juntas una carta convencidas de que su país merece algo mejor, aunque sin dejar de reconocer los hechos de inseguridad y violencia: “Nos preocupa en especial la balacera que vienen sufriendo algunas escuelas de la ciudad y el miedo que genera entre los alumnos que dejan de asistir a clases”. Describieron los peligros que ocurren en la sociedad y sostienen que a través del diálogo pueden contribuir a la paz.
Para Morena y Santiago, el peligro de la calle motivó su escrito: “No podés salir con el teléfono en la mano o cosas puestas porque te roban, tenemos que estar en alerta y si vas solo a la escuela tenés miedo todo el tiempo”.
Por su parte Jerónimo, autor de la carta “Vida en armonía” se suma a la charla y se muestra conforme del trabajo que realizaron en equipo: “Nos inspiramos en la inteligencia que tienen los chicos más pequeños en arreglar sus problemas dialogando y no como hacen los mayores, que llegan más lejos con sus discusiones. Admiramos cómo pueden enojarse y enseguida se vuelven a arreglar y juegan como si nada hubiera pasado”.
Cada grupo reflejó en los escritos su percepción y la manera de empezar a cambiar algunas cosas. “Si tratás mal a las personas no solo se genera conflicto sino que nunca más se arregla”, escribieron Fabrizio y Lara, quienes entendieron que la paz es un camino, y que la única manera de resolver un problema es dialogando. En su carta, se refirieron también a las guerras y la necesidad de contar con un gobierno se ocupe de las cosas que pasan en su ciudad y en el país.
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Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Estimados lectores
Vida en armonía / Por Jerónimo Baltar, Martina Rodríguez, Charo Spinelli y Lucas Agustini.
Estimados lectores: qué inteligentes son los niños al arreglar un problema dialogando y al rato hacer como si nada. En cambio a los adultos les gana el ego por sentirse mejor que otros. Nos gustaría que entiendan que el amor es paz y sin paz no hay amor. Hagamos que todos seamos parte de un cambio hacia un mundo mejor, sin violencia, sin maltratos y sin racismo. Es fácil juzgar y no ponerse en el lugar del otro. Por eso los invitamos a pensar y reflexionar sobre lo que somos como personas. Vivir y disfrutar la vida no es imposible. Como dijo Eduardo Galeno, “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, pueden cambiar el mundo”.
Los culpables somos nosotros / Por Lourdes Montechesi.
Estimado lector: todos somos conscientes de lo mal que está la sociedad hoy en día, pero nadie hace nada para remediarlo. Hay muchísima venta de insumos ilegales, armas y nadie hace nada por acabarlo. Al mismo tiempo, hay muchos niños que deben y merecen acceder al sistema educativo y no pueden, todo por culpa de las amenazas de bomba y tiroteos, algo que el gobierno debe frenar y no hace. Nos estamos destruyendo unos a otros si somos una sociedad inmadura, injusta e irresponsable. Los culpables de todo esto somos solamente nosotros. ¿Pudiste pensar y tomar conciencia de tus actos? Esperamos que sí.
Sembrando la paz / Por Camila P., Valen F., Cata B. y Valentino.
Querido lector: en la actualidad ya no se encuentra la paz, las personas ya no tienen control de sus acciones y palabras, debido a esto hay muchos conflictos. Es increíble ver cómo adolescentes se preocupan por la paz en el mundo y los adultos no, niños que reflexionan sobre este tema que tratan de cambiarlo. ¿Existe una solución? ¿Cuál? Como jóvenes creemos que este cambio es posible, solo hace falta respeto y compromiso.
El camino / Por Lara Chiodini, Thiago Ferloni, Fabricio Bordón, Ambar Fuentes y Agustín Sestito.
Estimado lector: hoy le mostraremos lo que significa la paz para nosotros. Necesitamos un momento de relajación donde tenemos que encontrar nuestra paz interior. Creemos que es importante encontrarla para sentirse mejor con uno mismo y con el otro, para que no haya más violencia, como por ejemplo peleas, guerras, robos, bullying, racismo, maltrato animal, etcétera. Tenemos que tomar conciencia del mal que le hacemos al otro, empezar a respetarnos el uno al otro, dialogar, valorar al otro por lo que es y no por lo que aparenta ser, respetar los pensamientos y decisiones del otro. La paz es lo único que no se puede perder en el mundo, tenemos que empezar a mejorar, poder poner en práctica buenas acciones para así lograr tranquilidad en uno mismo, con el otro y también con el mundo. La paz logra tranquilidad en uno mismo. Ahora en el mundo no hay mucha paz y eso es una de las razones de por qué hay tantos problemas, hay que poder cambiar esto. Cada uno puede aportar su grano de arena y cambiar el mundo. “No hay camino hacia la paz, la paz es el camino”.
Mejorar como sociedad / Por Bianca Oviedo, Milagros Farías, Catalina Almaraz y Theo Vega.
Estimado lector: la sociedad hoy en día no está en sus mejores condiciones debido a la inseguridad que hay en la población. Se está viviendo un momento muy difícil debido a los robos, abusos, secuestros, muertes y muchos conflictos más. ¿Cómo nos afecta esto? Las personas tienen miedo de salir a la calle a tomar mate, de compartir momentos con amigos al aire libre y dar sus opiniones. ¡Lo que estamos pasando es algo inentendible! Las balaceras y robos, que causan miles de heridos y muertos. Niñas y niños no están yendo al colegio, que es fundamental para nosotros, ya que deben cerrar por las amenazas que reciben de personas que no dan la cara y que dejan notas en la cual dicen que van a tirotear. Ya no se puede vivir así, personas inocentes son las que pagan los problemas del gobierno. Todo esto generalmente es causado por un grupo de individuos que tienen adicción con la droga y que quieren la cocaína, la cual es traída desde afuera en una cantidad excesiva. ¿Cómo entra la cocaína en nuestro territorio? El gobierno es alguien en el que uno ya no puede confiar. La policía federal que detiene a alguien por robo y lo liberan a las horas, que sacan de la cárcel antes de que termine su condena a un hombre o una mujer que cometió un crimen grande, ya que le pagan, ya sea con dinero, cosas materiales o protección. Nuestro país merece algo mejor. Que la autoridad comience a enfrentar este asunto, nosotros no somos los causantes. Como jóvenes queremos que el mundo pueda tomar otra perspectiva, no perdamos la esperanza y la fe.