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Rafaela cuida el ambiente y recicla 7 toneladas de neumáticos en desuso

Se hará por un convenio entre entes públicos y privados para evitar el daño que causan El caucho se envió a Buenos Aires y se destinará a elaborar pavimento flexible para ciclovías

Jueves 08 de Septiembre de 2011

Rafaela.- La Municipalidad de esta ciudad envió más de siete mil kilogramos de neumáticos usados a una planta de reciclado de Buenos Aires en el marco de un convenio suscrito con entidades gubernamentales y privadas, tendiente a minimizar el impacto ambiental de las cubiertas en desuso. De ese modo planifican reincorporar este caucho reciclado a la formulación de pavimento flexible para la construcción de ciclovías en la planta urbana rafaelina.

Este proyecto de reutilización de caucho, al igual que el de la recolección y reciclado de envases de agroquímicos en una planta a construir en Rafaela, está comprendido en el marco del Programa Rafaela Sustentable, recientemente distinguido a nivel internacional.

Hasta ahora, los neumáticos descartados constituían una dificultad para las administraciones comunales, debido a la imposibilidad de descartarlos. En general, terminaban apilados en los basurales convirtiéndose en fuente de contaminación por acumulación de agua y la consecuente proliferación de malezas, roedores y mosquitos.

Tras el intenso trabajo del municipio y las instituciones rafaelinas para adecuar el impacto de las actividades humanas y proteger el medio ambiente, se dispuso el envío de 7.140 kilos de neumáticos que permanecían en el relleno sanitario de la ciudad al Complejo Norte III de Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), donde funciona en el partido bonaerense de San Martín la primera planta de procesamiento de neumáticos que involucra a la compañía Regomax SA, con la apoyatura técnica del Inti-Caucho.

Ceamse es una empresa líder en el desarrollo ambiental nacional con 33 años de experiencia en el transporte, tratamiento y disposición final de residuos de todo tipo. Aunque su conformación es mixta, con capitales del estado de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires, su capacidad de acción se extiende a diversos puntos del país, como en este caso.

En la planta del Ceamse se emplea un proceso productivo amigable con el medio ambiente, ya que requiere solamente tratamientos mecánicos. Sucesivas trituradoras y zarandas cortan, clasifican y reducen el neumático hasta lograr caucho con la granulometría requerida. A su vez, hay imanes y aspiradores estratégicamente colocados a lo largo de la línea que separan el acero del carbono y el nylon.

Composición. Los neumáticos están construidos por un 80 por ciento de caucho, 15 por ciento acero y 5 por ciento de nylon. El principal producto obtenido del proceso de reciclado de neumáticos es el caucho granulado SBR, que es el mayor insumo para la fabricación de césped sintético y pavimentos flexibles. Un neumático equivale a 5,5 kilogramos de caucho granulado, lo que supone que, con su utilización, se sustituye la importación del molido de goma, y se facilita la exportación de canchas sintéticas y pisos deportivos.

A través de un convenio entre Ceamse y la compañía Regomax SA, se instaló en el Complejo Ambiental Norte una planta de reciclado de neumáticos. Esta iniciativa, con trascendentales beneficios para el ambiente permite solucionar el problema que genera este tipo de desecho.

La capacidad de producción de la planta está en el orden de las ocho toneladas por hora de trituración primaria y se proyecta duplicar su capacidad.

Parque automotor. La suba anual de nuestro parque automotor (y las previsiones sobre su incremento), sin la existencia de una legislación que controle la disposición final de las cubiertas, plantea un escenario ambiental complejo.

En efecto, los neumáticos no son considerados desechos peligrosos, pero ocupan espacios valiosos en los rellenos sanitarios que están al borde de la saturación. Además, poseen una lenta degradación (600 años), son fuente de contaminación por acumulación de agua, lo que implica el riesgo del dengue. Otro aspecto negativo, es que tienen el potencial de incendio con generación de gases altamente tóxicos.

En este sentido está trabajando el Inti, en el marco de su programa de reciclado, con la activa participación del Centro Inti-Caucho junto con actores privados del sector del caucho y eventuales consumidores del material reciclado. Para ello, conformaron un grupo de trabajo permanente que desarrolla propuestas tecnológicas de recuperación y reutilización. Se sumó a este grupo promotor la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

La iniciativa comprende la creación de un plan nacional de recuperación de neumáticos, el desarrollo de emprendimientos para el aprovechamiento de este desecho y la promoción de la legislación ambiental adecuada. El plan nacional contempla la confección de un análisis de las distintas regiones del país según los volúmenes de acumulación de unidades usadas, el sistema de recolección y clasificación de las mismas y los actores involucrados.
  Se estima que existen en el país 90 mil toneladas de neumáticos fuera de uso. La mitad, aproximadamente, se encuentra en el Area Metropolitana de Buenos Aires, aunque todo el territorio argentino padece la problemática.
  Los técnicos del Inti aseguran que el problema de la disposición final de estos elementos desechados no encontró hasta el presente una respuesta eficiente en todo el planeta.
  Según consideró el especialista Raúl Poliak, asesor técnico de Inti Caucho, “la magnitud del problema se ve reflejada en que sólo Estados Unidos genera por año más de 240 millones de neumáticos usados y la Unión Europea otros 120. En ambas zonas el volumen de este descarte es elevado, en tanto que la demanda de neumáticos recauchutados es muy baja. Esto provoca un incremento de las dificultades en la disposición final”.
  
Exportación. Por ello, “es esperable que en el corto plazo se incrementen las presiones para favorecer la exportación de los neumáticos fuera de uso, ya sea en forma directa o utilizando a terceros países para la reconstrucción de los cascos. Es decir tenderán a exportar hacia los países en vías de desarrollo los neumáticos recauchutados, lo que no es otra cosa que una forma encubierta de desprenderse de un residuo”, explicó Poliak.
  El técnico consideró que “la Argentina dispone de una holgada capacidad de procesamiento para recauchutar sus propios neumáticos usados, sin necesidad de recurrir a importaciones. Sin embargo, todavía está pendiente una gestión integral para su utilización como desecho y minimización de la disposición final”. l

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