En medio de un escándalo por presuntas irregularidades en contrataciones y licitaciones, Demian Reidel presentó este lunes al mediodía su renuncia al directorio de Nucleoeléctrica Argentina, según confirmaron fuentes oficiales. La dimisión se produjo luego de una serie de denuncias internas por sobreprecios millonarios y derivó, además, en una renovación casi total de la conducción de la empresa estatal.
Reidel, físico y economista, había sido hasta julio de 2025 presidente del Consejo de Asesores del presidente Javier Milei, y mantenía una influencia clave dentro del esquema energético y nuclear del Gobierno. Si bien su salida fue calificada como “cordial” por fuentes de la compañía, el contexto estuvo marcado por la pérdida progresiva de poder interno y por investigaciones administrativas en curso.
Denuncias, suspensiones y salida
La renuncia de Reidel se concretó luego de que la empresa resolviera quitarle la firma al entonces gerente general, Marcelo Famá, y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, quienes posteriormente fueron desplazados. Ambos habían quedado bajo la lupa por procesos licitatorios y contrataciones directas cuestionadas.
Entre los casos más sensibles figura la preadjudicación de un servicio de limpieza para las tres centrales nucleares del país, con un presunto sobreprecio del 140% respecto de los valores de referencia establecidos por la Sindicatura General de la Nación (Sigen). A ese episodio se sumó una contratación directa para una migración de software que, según denuncias internas, habría tenido un sobreprecio del 1.067%.
El debilitamiento del entramado directivo que respondía a Reidel aceleró su salida formal del directorio, en paralelo a una reconfiguración institucional de la empresa, que pasó de depender de la Secretaría de Energía a la órbita de la Secretaría de Asuntos Nucleares.
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Nuevo directorio y continuidad de Chaher
La asamblea de accionistas aprobó la nueva composición del directorio, que implicó una renovación casi total. El único que se mantuvo fue Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y funcionario del entorno de Santiago Caputo, una figura clave en el proceso de reformas y privatizaciones impulsado por el Gobierno nacional.
Reidel será reemplazado por Juan Martín Campos, bioquímico egresado de la UBA y especialista en seguridad nuclear y reactores. Campos fue presidente de Dioxitek S.A., integró la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y participó en los procesos de licenciamiento de los reactores Atucha II y RA-10.
La vicepresidencia del directorio quedó a cargo del ingeniero químico Martín Porro, actual presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y especialista en reactores de potencia. Porro tuvo un rol destacado en la puesta en marcha de Atucha II.
También integran el nuevo directorio el ingeniero químico Diego Garde, formado en el Instituto Balseiro, y el abogado Javier Grinspun, actual gerente de Asuntos Jurídicos de la CNEA, designado por ese organismo.
Celebración oficial
A través de su cuenta en X, el secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, Federico Ramos Napoli, celebró las nuevas designaciones y agradeció al directorio saliente por su gestión.
Nucleoeléctrica Argentina opera como sociedad anónima, pero su capital accionario es íntegramente estatal: el 79% pertenece al Ministerio de Economía, el 20% a la CNEA y el 1% a Energía Argentina S.A. (ENARSA). Esta estructura le otorga al gobierno nacional control total sobre las decisiones estratégicas, la conducción y la reorganización interna de la empresa.
Desde la administración libertaria ratificaron que uno de los objetivos de la nueva etapa será avanzar hacia una privatización parcial de la compañía, un proceso que ahora se da en paralelo a la necesidad de ordenar su funcionamiento interno tras las denuncias por sobreprecios.
Quién es Demian Reidel, el asesor estrella de Milei
Demian Reidel trabajó para JP Morgan y Goldman Sachs antes de convertirse en el economista más influyente de Javier Milei. Desde diciembre es jefe del Consejo de Asesores del Presidente y ya es considerado más influyente que Luis Caputo y Federico Sturzenegger.
Estudió matemática en Harvard y física en el Instituto Blaseiro. En 2007 fundó, junto al chileno José Luis Daza (actual viceministro de Economía de la Nación), QFR Capital Management, un fondo de cobertura que operaba en Estados Unidos.
Reidel ya había sido funcionario. Mauricio Macri lo convocó para ser vicepresidente segundo del Banco Central entre 2015 y 2018, a pesar de aún estar cerca de su empresa, y fue denunciado por beneficiar a JP Morgan.
Desde sus tiempos como estudiante universitario, Reidel se interesó en la Inteligencia Artificial y tiene como proyecto elevar a la Argentina como cuarto polo del mundo en esta área, por detrás de China, Europa y Estados Unidos.
Férreo defensor de Javier Milei, Reidel adula al mandatario argentino y llegó a decir que “como figura política emergente no hay nadie parecido a él en el mundo”.
En marzo del año pasado habló en el cierre del Foro Económico Internacional de las Américas (Iefa) y marcó las bondades del país, pero utilizó una desafortunada frase para cerrar su análisis: “El problema (de Argentina) es que está poblado de argentinos”.