La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró desde Bariloche que "les hemos devuelto a los argentinos la patria que les habían arrebatado". Lo hizo al encabezar el acto central por los festejos del 202º aniversario de la Revolución de Mayo.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró desde Bariloche que "les hemos devuelto a los argentinos la patria que les habían arrebatado". Lo hizo al encabezar el acto central por los festejos del 202º aniversario de la Revolución de Mayo.
En lo que pareció ser un aviso sobre su futuro político, la mandataria admitió que "aún faltan concretar transformaciones" pero se pronunció a favor de que surjan "nuevas dirigencias" y señaló que "transferir la posta es ineludible".
Al pronunciar su discurso en el teatro La Baita de la ciudad rionegrina, Cristina sostuvo que "devolvimos esa patria que es pertenencia, identidad; que te hace sentir orgulloso de ser argentino; y a pesar de los errores uno puede saber que podés mostrar una patria con crecimiento en medio de un mundo que se derrumba".
Tras renovar su llamado "a la unidad nacional" en momentos —dijo— en que "el mundo se desmorona", destacó la necesidad de renovar "la dirigencia" al cuestionar a quienes "creen en la eternidad" y volvió a agradecer a la oposición el apoyo en la recuperación de YPF.
En un discurso de media hora en el acto central por el Día de la Patria, Cristina repasó los logros de su gestión y ponderó "las transformaciones" producidas en Argentina desde que su esposo fallecido Néstor Kirchner asumió el poder en 2003, fecha de la que se cumplieron ayer nueve años.
Recuerdo y emoción.Tras participar del tradicional tedéum por el 25 de Mayo, la presidenta se emocionó al recordar al ex mandatario, quien —según dijo— "quedó en la historia por haber dejado todo por sus convicciones".
La jefa del Estado destacó como el logro "más importante" desde 2003 el haberles "devuelto a los argentinos la patria que les habían arrebatado; esa patria —sostuvo— que es el sentido de la pertenencia y la identidad que te hace sentir orgulloso de decir que sos argentino y que podés mostrar a tu país".
Fernández de Kirchner agregó que se pueden haber cometido "equivocaciones" pero destacó poder mostrar como gobernante "una sociedad que está en crecimiento y que con esfuerzo sigue incluyendo en un mundo que se derrumba".
"Nadie tiene la verdad; cuando me equivoco, lo hago de buena fe y no para jorobar a nadie y mucho menos a los que menos tienen", resaltó.
La mandataria formuló un nuevo llamado de unidad nacional y advirtió que "se debe entender que solos no podemos" en medio de "un mundo que se desmorona. Les pido a todos los argentinos que entiendan que estamos ante una oportunidad histórica".
Como en sus últimas intervenciones públicas, Cristina festejó la participación activa de los jóvenes en la política.
También tuvo tiempo para criticar la cobertura mediática de su paso por Angola. "No era una escola do samba, como lo quisieron presentar, era una plaza de mujeres revolucionarias", dijo sobre su paso de baile junto a mujeres de ese país, tras entregar una ofrenda floral en el Monumento a las Heroínas.
Aunque el cristinismo puro la empuja a la reelección, casi como un destino ineludible, la presidenta sigue enviando mensajes ambiguos sobre su futuro político. "Transferir la posta es ineludible; los que crean en la eternidad, que por favor recen un rosario a la noche y se den cuenta de los frágiles que somos todos", lanzó la mandataria.
"Algunos dirán que lo más importante fue lo del FMI; otros, la reestructuración de la deuda; otros, cuando bajó el cuadro de Videla; otros, cuando estableció la inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida y punto final; otros, la ley de educación, esa que estableció un presupuesto del 6 por ciento del PBI; otros dirán que fue el «No al Alca»; otros, dirán que fue tal vez cuando fue secretario de Unasur y logró misiones como las de Colombia y Venezuela; otros dirán que fue la recuperación de las AFJP", enumeró la presidenta.
Locuras cotidianas
El cardenal Jorge Bergoglio criticó que “nadie se haga cargo” de tragedias, crímenes y deudas que “debemos pagar por hechos de corrupción”, y advirtió sobre “las locuras” cotidianas que impiden el proyecto de país. El primado argentino aseguró también que “el poder como ideología única es otra mentira”.



Por Matías Petisce
