Buenos Aires.- Dirigentes sociales, gremiales y de cooperativas de
viviendas sumaron sus testimonios a favor de la ratificación en el Congreso del proyecto
de retenciones móviles para que se puedan financiar nuevas construcciones de viviendas
populares, a través del Plan de Redistribución Social anunciado hace quince días por
la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El secretario administrativo de la Central de Trabajadores Argentinos
(CTA), Daniel Barragán, quien se dedica especialmente a organizaciones barriales,
afirmó que “indudablemente las retenciones tienen que avanzar, en las
Cámaras (del Congreso) deben confirmarse, y si el proyecto se modifica debe hacerlo para
profundizar la distribución”.
En el artículo 3 del proyecto que el gobierno envió al Congreso se
establece “la creación del Fondo de Redistribución Social con la finalidad de financiar
la construcción, ampliación, remodelación y equipamiento de hospitales públicos y centros
de atención primaria de la salud; la construcción de viviendas populares en ámbitos
urbanos o rurales, y la construcción, preparación, mejora o mantenimiento de caminos
rurales”.
“El hecho que ese dinero se utilice para esos fines está plenamente
justificado y por eso esperamos que se ratifique; hay todavía mucha necesidad y por eso la
medida es de absoluta justicia, además de la generación de empleo que traerá”,
agregó.
“Los ruralistas conocen la realidad perfectamente, (pero) hay una
decisión de los grupos más concentrados de la economía de privilegiarse a ellos por encima
del conjunto; esto es una puja distributiva, los que representan a las patronales del campo
están buscando quedarse con la riqueza de todos los argentinos”, finalizó.
Por su parte, Angel Strappazzón, secretario de comunicación del Movimiento
Campesino de Santiago del Estero (Mocase) y del Movimiento Nacional Campesino Indígena
(Mnci), afirmó que desde su organización van a “hacer 'lobby' en el Congreso para que
se mantengan así las retenciones”.
“Algunos diputados nacionales ya nos llamaron para preguntarnos qué
opinamos, y el lunes gente de nuestras organizaciones se van a reunir con secretarios y
asesores de legisladores para discutir el tema”, adelantó a Télam.
Strappazzón dijo en el Mocase existe “la convicción profunda de que
las retenciones tienen que quedar así como están; esos fondos extras (destinados al Plan de
Redistribución Social) hacen mucha falta; en Santiago del Estero como mínimo unas
10.000 familias necesitan viviendas populares”.
“Estamos de acuerdo que haya retenciones de este tipo, en los países
del primer mundo les dicen cuánto tenés que producir y a dónde lo tenés que producir, y pagan
52% de impuesto a ganancias”, aseveró, y resaltó el discurso de la presidenta Cristina
Fernández de Kirchner en la cumbre de la FAO sobre seguridad alimentaria: “Nos
gustó mucho la postura de la Presidenta en la FAO sobre poner límite a las ganancias y no
darles libre mercado a las grandes cadenas agroalimentarias”.
En referencia a los ruralistas, pidió que “paren de hacer
soja” para no caer “en el monocultivo”, y les cuestionó que “desde
que le hicieron el golpe a Perón hace 60 años no se les cayó una idea a estas entidades sobre
un plan agropecuario integral, no se les escuchó una sola”, y afirmó que “han
actuado como golpistas”.
Por su parte, el presidente de la cooperativa cordobesa de construcción de
viviendas sociales Horizonte, Carlos Moro, dijo a Télam que en desde su organización ven
“muy positivo el destino que se dará a esos fondos (por las retenciones”, ya que
“es muy necesaria la construcción de viviendas, incluso para la clase media, por
el aumento de los valores de los lotes en Córdoba”.
“Vemos bienvenida cualquier medida destinada a la vivienda popular,
en nuestra provincia hay todavía 200.000 unidades (habitacionales) faltantes”,
puntualizó.
Afirmó también estar “dispuesto a dar su opinión” ante
legisladores para defender esta medida, a la que calificó como “interesante” y
dijo observarla “con expectativa”.
“Sería la contracara del 'boom sojero', ya que con los fondos de la
soja se hicieron unidades habitacionales de alto costo en (el barrio capitalino de) Nuevo
Córdoba”, comentó, porque “la gente del campo no invierte en negocios
inmobiliarios del campo, sino en su mayoría sus inversiones van a departamentos de alta
gama de Córdoba o a 'countries', pero no para el sector bajo”. (Télam)