Los cortocircuitos entre Pablo Javkin y Federico Angelini encendieron las alarmas en el armado de la oposición santafesina, que ingresa en sus últimas fases antes de su ensamblado final y lanzamiento. Pese a que después del encontronazo que protagonizaron en redes sociales ambos dirigentes bajaron un cambio, las diferencias entre los partidos de Juntos por el Cambio (JxC) y del Frente Progresista están latentes y pueden generar nuevos chispazos en el futuro cercano.
“Por ahora somos oposición”, dijo Angelini a La Capital. Y agregó: “Le tengo respeto a Pablo, no son apreciaciones personales ni hay dudas sobre su integridad. Pero sí hay fallas en la gestión, que sufrimos los rosarinos todo el tiempo”.
En el Palacio de los Leones no esperaban el dardo envenenado que les arrojó el vicepresidente nacional del PRO. Justo en el tema que más preocupa a los rosarinos: la seguridad. “Estamos sorprendidos y algo desorientados”, reconocieron.
Hasta esta semana, el nuevo frente opositor avanzaba sin mayores contratiempos. De hecho, este martes el presidente del PRO en Santa Fe, Cristian Cunha, había dicho a este diario que quieren acordar con los socios del nuevo frente posturas comunes sobre la coyuntura. También, empezar a unificar posiciones en la Legislatura. El jefe político de Cunha es Angelini.
Al mismo tiempo que Javkin y Angelini se trenzaban en redes sociales salía un comunicado firmado por la UCR, el PRO, el Partido Socialista (PS), el Partido Demócrata Progresista (PDP), el GEN y Creo.
Con el título “para el gobernador Perotti, la salud pública de Santa Fe tiene ciudadanos de primera y de segunda”, los seis partidos denunciaron que la administración provincial discrimina a las localidades gobernadas por la oposición en el reparto de los recursos para la lucha contra el Covid.
https://twitter.com/pablojavkin/status/1615495202491203587
En el entorno más cercano a Javkin leen que las críticas del diputado nacional del PRO responden a una estrategia de posicionamiento individual.
Angelini, cercano en el nuevo espacio a Maximiliano Pullaro, puede ser candidato a gobernador o bien pelear por la Intendencia. En ambos escenarios podría enfrentar en una Paso a Javkin, quien tampoco confirma en qué tablero va a jugar.
“Ya está, ya contestamos. Ahora lo principal es cuidar el proceso de armado, que como todo proceso tiene sus alzas y sus bajas”, analizó un integrante de la mesa chica del alcalde rosarino.
Tapones de punta
Lo cierto es que Angelini jugó fuerte. “Rosario está abandonada y nadie hace nada. Esto y mucho más pasó solo en los últimos tres meses”, escribió el martes a la tarde en su cuenta de Twitter.
“La desidia que han demostrado los gobernantes en materia de lucha contra el delito hace que hoy Rosario esté absolutamente liberada a las mafias e inundada de descontrol. Ni Nación, ni Provincia ni la Municipalidad se hacen cargo de los problemas. Duermen la siesta”, disparó.
https://twitter.com/fangelini/status/1615466515632906240
El mismo martes, Javkin contraatacó. “A Rosario la joden los narcos, las mafias, los poderes que no nos dan los que nos merecemos. ¿Qué hacer? Unirnos los que trabajamos para que las cosas cambien de verdad. Y dejar de lado a los cómodos que ayudan a los que quieran que todo siga igual”, retrucó.
En esta última oración Javkin acusa de manera apenas disimulada a Angelini de ser funcional al peronismo.
Según cuentan en la cocina de la nueva coalición opositora, el jefe del Palacio de los Leones no era el único enojado. También otros dirigentes que vienen tratando de montar el andamiaje opositor se quejaban de que “así no se puede” y advertían que, de seguir así, el proceso desbarrancaba. Con palabras más duras, claro.
Lo cierto es que, con el correr de las horas, la temperatura bajó.
En el búnker de Creo quieren dar vuelta la página. “El objetivo principal es derrotar al kirchnerismo en la provincia y estas cosas no ayudan, al contrario, pero tenemos que sintetizarlas”, remarcó un hombre de confianza del intendente.
Por lo pronto, Juntos por el Cambio se reunirá el martes 24 de enero en Rosario. La idea es socializar información sobre la marcha de las negociaciones y desactivar algunos malestares internos.
Luego quieren encontrarse con el socialismo y con Javkin. “Si es la semana que viene, mejor”, dijo a este medio el presidente del comité provincial de la UCR, Felipe Michlig.
En el socialismo acuerdan con verse antes de fin de mes. Pero no quieren hablar todavía de una mesa del nuevo frente. “Queremos seguir avanzando, pero sin ponerle mayores títulos”, indicó un dirigente de la conducción partidaria.
Las bilaterales de diciembre entre el PRO y el PS desataron los principales nudos políticos. A partir de allí se reunieron los apoderados de los partidos y los responsables de los equipos técnicos de las fuerzas se pusieron a pulir las diferencias y tallar el programa de gobierno.
Postergada la definición sobre el nombre de la alianza, no son pocos los que insisten con acordar un esquema de funcionamiento para amortiguar los choques en el largo año electoral que recién comienza.