El debate parlamentario para tratar el presupuesto provincial de 2023 viene, por ahora, por un sendero de relativa tranquilidad y con una predisposición de la oposición para aprobarlo. “Tenemos una actitud propositiva y nuestra intención es aprobarlo en tiempo y forma para que el gobernador (Omar Perotti) disponga de esa herramienta desde el 1º de enero”, sostuvo a La Capital el senador radical Felipe Michlig, aunque precisó que hicieron algunos planteos para integrarlo a la ley de leyes y a la norma tributaria.
Michlig participó este miércoles a la mañana de una reunión con el ministro de Economía, Walter Agosto, en su despacho de la Casa Gris. Todo el bloque de la UCR en el Senado fue al encuentro con el funcionario encargado de confeccionar el presupuesto 2023. En una reunión que se extendió por más de una hora estuvieron, además de Michlig, los senadores Lisandro Enrico (presidente de la bancada), Orfilio Marcón, Rodrigo Borla, Leonardo Diana y Germán Giacomino.
“Fue una buena reunión, amena, con un ida y vuelta con Agosto, con quien venimos trabajando muy bien”, postuló Michlig, quien además de ser senador departamental es el presidente de la UCR santafesina.
Más allá de las coincidencias y de la buena voluntad para aprobarlo, también le hicieron algunos planteos a Agosto para que sean considerados en la discusión final.
El proyecto de presupuesto 2023 que envió el Ejecutivo y que ingresó por el Senado proyecta recursos totales por 1.876.998 millones de pesos y autorizaciones de gastos por 1.874.878 millones, por lo que prevé un leve superávit fiscal de 2.120 millones para el año que viene. Según lo definió el propio Agosto, se trata de una “iniciativa equilibrada”.
La ley se hizo a base de una inflación proyectada del 60%. Este porcentaje va en sintonía con el proyecto que presentó el presidente Alberto Fernández y que se está discutiendo en el Congreso nacional.
Pero para Michlig esta proyección está subestimada. “Casi todos los analistas, y nosotros también lo creemos, sostienen que la inflación para todo 2023 va a estar en los tres dígitos, con lo cual hay que discutir algunos puntos para actualizarlos con el costo de vida”, precisó el senador por San Cristóbal.
Entre los planteos que le hicieron a Agosto es que al tener mayor disponibilidad de recursos (estiman unos 350 mil millones) ese dinero se destine en mayor parte a la política salarial, al fondo de Salud para Rosario y al subsidio del transporte, que en este final de año se encuentra con un panorama complicado, con paro de choferes en las últimas dos semanas.
En cuanto al pedido de financiamiento (Michlig reconoció el buen manejo de Agosto en esta materia), el radicalismo pone en el haber los bonos que recibirá la provincia por el cobro de la deuda histórica de la Nación con la provincia.
La cuenta que hace la UCR es que el gobierno provincial recibirá durante el año que viene 50 mil millones de pesos en bonos por la deuda, y el Ejecutivo debe pagar unos 27 mil millones en concepto de vencimiento. Habría, entonces, un excedente de 27 mil millones de pesos que debería ir a obras públicas.
También hubo planteos sobre una mayor compensación al fondo de salud para Rosario e insistieron que se mantenga el régimen coparticipable del impuesto inmobiliario, que hasta el 2021 fue de 50% para la provincia y 50% para municipios y comunas, y que el presupuesto de 2022 estableció un 60% para municipios y comunas, y un 40% para las arcas provinciales.
“Nuestra actitud es de equilibrio y de mucha racionalidad”, enfatizó Michlig sobre la posibilidad de que el presupuesto 2023 sea aprobado en la sesión de mañana.
Antes de recibir a los senadores opositores, Agosto había compartido una reunión con las dos bancadas del oficialismo. Los senadores peronistas tienen doce de las 19 poltronas del recinto.
En ese marco, el compromiso de colaborar con el tratamiento asumido por los senadores radicales enfila el presupuesto 2023 hacia la media sanción.