La Policía Federal realizó ayer un operativo en la empresa Meldorek, atribuida a Sergio Schoklender, de donde retiró documentación para la causa donde se investiga al ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo y dos armas largas calibres 22 y 16, habitualmente usadas para caza menor. En tanto, Schoklender se presentó en la Justicia donde entregó ocho cajas con documentación para demostrar su inocencia y pretendió hacer una declaración espontánea ante el juez federal Norberto Oyarbide.
El procedimiento en Meldorek, a cargo de la Unidad Especial de Investigación Federal de Organizaciones Criminales de la Policía Federal, tuvo como finalidad retirar “de cajas de seguridad y cajas fuertes material de interés como cheques y documentación diversa” para anexar a la causa. Además, los detectives se llevaron una carabina calibre 22 y una escopeta calibre 16, armas que habitualmente se utilizan para practicar caza menor.
La Policía Federal completó así el allanamiento que inició el viernes pasado en la empresa Meldorek, de la que Sergio Schoklender tendría el 90 por ciento de las acciones, para retirar el contenido de cajas de seguridad. Las cajas no se habían podido abrir el viernes, por lo que fueron fajadas, y ayer personal policial retiró su contenido.
En la mañana de ayer, Schoklender se presentó en la Justicia donde entregó ocho cajas con documentación y pretendió hacer una declaración espontánea ante el juez Oyarbide.
Acompañado de sus abogados defensores, Adrián Tenca y Horacio Bernardino Pitrau, y una colaboradora, el propio acusado trasladó las cajas hasta la mesa de entradas del juzgado de Oyarbide, en el cuarto piso de los tribunales del barrio de Retiro, donde fueron lacradas y selladas.
También se presentó ante el juez Pablo Schoklender, hermano de Sergio y su sucesor como apoderado de la Fundación hasta la semana pasada, cuando la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, lo echó junto a otras 16 personas luego de que la Justicia comenzara a investigarlo.
Pablo Schoklender designó abogado defensor y se puso a disposición luego de que la investigación arrojara que habría cobrado dos cheques a nombre de Madres por un total de algo más 200 mil pesos cada uno.
Las cajas que presentó Sergio Schoklender contenían documentación, libros contables y facturas que puso a disposición de la Justicia para su análisis y con lo que pretende demostrar su inocencia.
El ex apoderado de Madres y sus abogados también intentaron tener una entrevista con Oyarbide para realizar una declaración espontánea sobre los hechos pero el pedido fue rechazado.
Tras las primeras diligencias en la causa, Oyarbide decretó el secreto de sumario, luego de que el viernes le prohibió a los Shocklender y al resto de los acusados salir del país.
Los voceros señalaron que Oyarbide ahora se abocará al análisis de toda la documentación secuestrada y luego resolverá si cita a indagatoria a los acusados, lo que no se descartaba que ocurriera junto con pedidos de detención.
El viernes pasado el fiscal federal Jorge Di Lello solicitó investigar a los Schoklender y otras personas por supuestamente haber desviado para su beneficio fondos que el gobierno nacional le destinó a Madres de Plaza de Mayo para la construcción de viviendas sociales en todo el país.
Sbatella
José Sbatella , titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), ratificó que envió a la Justicia 80 páginas de denuncias sobre el presunto lavado de dinero por parte de Sergio Schoklender, y que los primeros reportes bancarios que recibió pusieron en duda operaciones por “alrededor de 4 millones de pesos”.