La administración de Omar Perotti sostuvo que, en el marco de la transición santafesina, no retaceó la información recientemente requerida por los representantes del gobernador electo, Maximiliano Pullaro. En ese contexto, la Casa Gris ya activó un proceso que desembocará, posiblemente en noviembre próximo (pocos días antes del cambio de mando), en la presentación pública de un balance de los últimos cuatro años de gestión.
Apenas superada la semana de contactos formales entre integrantes de los gobiernos saliente y entrante, La Capital dio cuenta de una primera señal de alarma de parte del entorno de Pullaro. “Las reuniones son muy amables, pero hay poca predisposición para dar información”, deslizaron.
Sin embargo, esa expresión de disconformidad proveniente del círculo íntimo del próximo mandatario provincial contrastó con lo señalado, públicamente y en off, por distintas voces del oficialismo.
“La verdad es que no plantearon nada de otro mundo y todo lo que pidieron, no les fue negado. No entendemos a qué se refieren con una supuesta poca predisposición nuestra, porque cuando salieron de las reuniones no hablaron en público al respecto”, comentaron —por lo bajo— a este diario en los pasillos de la Gobernación.
En esa línea, en el Ejecutivo hicieron hincapié en que “la directiva es darles toda la información (a los emisarios de Pullaro) y no retener ningún dato”.
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El primer encuentro entre referentes de Perotti y Pullaro fue el 19 de septiembre pasado.
Foto: Archivo / La Capital.
Tras las elecciones generales del 10 de septiembre, el primer encuentro formal entre los representantes de Perotti y Pullaro se realizó el martes 19 en la sede gubernamental.
Por un lado, a la mesa se sentaron los ministros Marcos Corach (Gestión Pública) y Juan Manuel Pusineri (Trabajo) y el senador oficialista por el departamento Castellanos, Alcides Calvo.
El mandatario electo envió a los senadores provinciales Felipe Michlig (San Cristóbal) y Lisandro Enrico (General López) y al secretario parlamentario de la Cámara de Diputados, Gustavo Puccini.
“Ha sido un honor servirle al pueblo de Santa Fe y la etapa de transición es también parte de ese mandato de confianza. Luego asumiremos el rol de oposición con la responsabilidad de acompañar al gobierno en lo que creamos que esté bien y poner nuestros reparos en lo que no”, publicó por entonces Corach en X (ex Twitter).
Sobre Michlig, Enrico y Pullaro recayó la misión de coordinar y auscultar la marcha de la transición. Hasta el momento, las partes hablaron de obras públicas, economía y seguridad. Y por estas horas se definen nuevos encuentros técnicos centrados en esas áreas y las restantes a analizar.
Paralelamente, la gestión de Perotti ya prepara una rendición de cuentas pública de los cuatro años de gobierno. “(El rafaelino) les ha pedido a todas la áreas del Ejecutivo que eleven un balance, un trabajo intensivo de lo realizado desde 2019”, indicaron a La Capital fuentes oficiales.
La idea del jefe de la Casa Gris es que la presentación pública de la rendición de cuentas se concrete en noviembre. Y que la misma refleje los compromisos desarrollados y cuáles objetivos se alcanzaron y cuáles no por parte de su administración.
A su vez, Perotti ya definió que, de cara al cambio de mando, no se firmarán más licitaciones para obras públicas, salvo que las mismas resulten de un acuerdo enmarcado en la fase de transición con los referentes del próximo gobierno de Pullaro. Respecto de las designaciones de personal, la gestión saliente respetará lo firmado en las paritarias.
Lo cierto es que la transición que despunta en Santa Fe genera diferentes miradas, pero en principio la pretensión de ambas partes es no repetir la tensa experiencia de 2019.
Para preservar el blindaje, Pullaro instó a sus referentes a obrar con cautela y despegarse de una eventual impronta de cogobierno. El radical debutará, el 11 de diciembre, con una inédita acumulación de poder propio, legislativo y territorial, sustentado por la flamante coalición Unidos.
Nombres y roles
En paralelo, Pullaro continúa diseñando su próximo equipo de colaboradores, entre los cuales Santiago Mascheroni se ubica como futuro secretario de Justicia. Un área que, con la nueva configuración estructural, integrará el Ministerio de Seguridad y Justicia provincial.
Por su parte, Perotti, quien desestimó el convite de Sergio Massa de integrar su eventual gabinete nacional, parece priorizar el traspaso de una gestión ordenada luego de ver desvanecerse su objetivo de hacer trinchera en Diputados como líder opositor (llegará a la Cámara baja con sólo cinco legisladores y otros cinco que podrían armar bancadas unipersonales).