La provincia inauguró ayer la Sala Auditorio de la Plaza Cívica de la ex Jefatura de policía de Rosario, emplazada en donde funcionara la Alcaidía de Mujeres, por donde pasaron alrededor de 200 presas políticas en la dictadura. De esta forma, la mitad del edificio se transformó en una sala cultural, con una muestra fotográfica y de videos sobre el terrorismo de Estado, mientras que otro sector se conserva tal como estaba en tiempos de la dictadura, como una reserva para la memoria colectiva.
El acto contó con la presencia del gobernador Antonio Bonfatti, parte de su gabinete de ministros, legisladores y mujeres sobrevivientes de la represión que pasaron por ese centro clandestino de detención.
En un sobrio acto, el lugar quedó inaugurado con el relato de las memorias de la ex detenida Marta Ronga, quien recordó los padecimientos de las prisioneras, las redes de solidaridad que fueron tejiendo entre ellas y la situación de las embarazadas, muchas de las cuales dieron a luz en cautiverio.
El centro ilegal de detención constaba de varias dependencias: el Servicio de Informaciones, en la esquina de Dorrego y San Lorenzo donde eran torturados los prisioneros; el Pozo, en el subsuelo, donde eran hacinados a la espera de que los represores decidieran su destino; y la Alcaidía de Mujeres, donde eran llevadas las presas que habían sido mayormente "blanquedas" en el sistema judicial.
Laura Ferrer, Marta Ronga, Liliana Gómez, Teresita Marciani, Susi Solana, Analía Martín, Estela Vagni y Gloria Canteloro, entre otras, son algunas de las ex prisioneras que ayer participaron del acto. Ferrer recordó que "estábamos a merced de ellos, El Ciego (Lofiego) te sacaba cuando quería para volver a torturarte aunque fuéramos (presas) «legales», pero también rescatamos lo bueno nuestras compañeras ayudándonos unas a otras".
Por su parte, Bonfatti aseguró que "esto es una política de Estado, queremos que este lugar sea un espacio de reflexión y de memoria".
Díaz Bessone
El Tribunal Oral Federal de Paraná decidirá hoy sobre la situación de Ramón Díaz Bessone, acusado por crímenes de lesa humanidad en Entre Ríos. Ante el planteo de la defensa, los jueces se constituyeron el miércoles en el departamento de calle Suipacha al 1100 de Rosario donde cumple arresto domiciliario a fin de evaluar su estado de salud.