La empresa española Ence iniciará el 14 de enero la construcción de su planta de celulosa en el
suroeste uruguayo, tras modificar su proyecto original de producción y emplazamiento en el marco de
un conflicto ambiental entre Uruguay y Argentina, anunció ayer la compañía.
Finalizadas las fases de diseño y estudio de impacto ambiental,
comenzarán los movimientos de tierra y ejecución de la obra a orillas del río de la Plata, en la
localidad de Punta Pereira, departamento de Colonia (220 km al oeste de Montevideo), a 7 km de la
localidad de Conchillas, de unos 1.500 habitantes.
El proceso de construcción ocupará a 11.000 obreros y el área operativa
a 5.500 funcionarios, mientras que la inversión total demandará 1.250 millones de dólares.
La fábrica, que producirá un millón de toneladas de pasta celulósica
anuales y generará 140 MW de energía renovable, de los cuales 60 MW se volcarán a la red eléctrica
local, estará operativa en junio de 2010, precisaron directivos de la firma.
El consejero delegado, Pedro Oyarzábal, calificó la instalación de Ence
en Uruguay como “el proyecto más importante de inversión española en el mundo”, y
agregó que “acá no vale solo con plantar árboles sino hacer la plantación con un programa
basado en la sostenibilidad y la productividad”, en alusión al patrimonio forestal que supera
las 150.000 hectáreas en territorio uruguayo.
El proyecto original preveía la producción de 500.000 toneladas de
celulosa en una usina ubicada en la ciudad de Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo),
contigua a la pastera de la finlandesa Botnia que inició sus operaciones el pasado mes de
noviembre.
No obstante, una modificación del plan estratégico de la firma española
y el propósito de no sumar un nuevo eslabón a la controversia que el gobierno uruguayo mantiene con
su par argentino, que considera a Botnia una fuente de contaminación, determinaron que Ence mudara
su emprendimiento de lugar.
Resistencia. Pese que a la empresa española anunció el comienzo de las obras, una tenue
resistencia se insinúa del lado uruguayo. Así lo sostuvo el productor agrícola de Nueva Palmira,
Carlos Vico. Pero admitió que salvo que se produzca un “accidente grande” no lo creen
posible. Reveló también los nuevos métodos para impedir futuras instalaciones.
La pastera de capitales finlandeses Botnia ya está en pleno
funcionamiento en la localidad de Fray Bentos. Y pese a la continuidad de los cortes de rutas y las
movilizaciones, no se va a mover de allí. Los ambientalistas lo saben y por eso admiten que el peso
de “la lucha ambiental” se ha visto esmerilado.
Sin embargo, desde Nueva Palmira, el productor agrícola Carlos Vico
aseguró que ahora pretenden impedir que la pastera española Ence comience a funcionar.
“Somos personas que luchamos para que no se instalen” nuevas
pasteras en la zona, contó Vico.
Pero al igual que con Botnia, los ambientalistas tienen en claro que
“la fábrica no se va a ir” salvo que ocurra un “accidente grande” o se
“contamine el río”.
Es por eso que ahora intentan imponer reglamentaciones a futuro para que
los capitales internacionales no elijan esta zona para instalar sus fábricas y para ello quieren
que se prohíba plantar “más eucaliptos, para que no tengan más materia prima”.
De hecho, la empresa española Ence fue la primera en solicitar el
permiso de construcción en Fray Bentos, casi un año antes de que hiciera lo propia la finlandesa
Botnia, ahora en pleno funcionamiento desde mediados de noviembre.
Sin embargo, cuando alumbró con fuerza el conflicto entre Argentina y
Uruguay, la pastera Ence desistió de radicarse frente a Gualeguaychú, sobre todo porque la corona
española estaba mediando en la disputa.






























