Política

El discurso completo del gobernador Antonio Bonfatti (video)

"Somos una provincia fuerte que resistió al agua, al viento, a la sequía. Estamos aquí porque merecemos ser protagonistas de una Santa Fe mejor", remató su discurso ante la Asamblea Legislativa el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti.

Domingo 11 de Diciembre de 2011

"Señor Vicegobernador, señor Presidente de la Honorable Cámara de Diputados, señores legisladores y legisladoras, autoridades presentes, pueblo de la Provincia de Santa Fe:

En cumplimiento de la voluntad ciudadana expresada en las elecciones generales del 24 de julio, he asumido ante Ustedes el cargo de gobernador de la Provincia, sin duda el máximo honor y la máxima responsabilidad que los santafesinos pueden otorgar.

La alegría extraordinaria de esta tarde es solo comparable a la responsabilidad y al compromiso que sentimos. No son sentimientos nuevos. Vienen a sellar hoy, mediante mi juramento ante esta Honorable Asamblea, una construcción colectiva forjada por miles de hombres y mujeres a lo largo de nuestra provincia, desde Florencia hasta Rufino, de Frontera al Paraná; vienen a confirmar hoy la esperanza de todos lo que creímos que se podía seguir construyendo esta Nueva Santa Fe de una manera profundamente progresista, profundamente humana y solidaria.

Hace cuatro años, en este mismo recinto y en un acto similar, el gobernador Hermes Binner nos convocó a encarar un profundo cambio en la Provincia de Santa Fe. Vivimos juntos los desafíos, las alegrías y -por supuesto- los obstáculos que llegan cuando el cambio se pone en marcha. No fue sencillo ni suponíamos que lo fuera: fue una tarea para la que nos preparamos toda una vida.

Hoy, cuatro años después, los santafesinos sabemos que animarnos a soñar un sueño colectivo fue la decisión más racional que pudimos tomar.

Necesitábamos ese sueño, ¡porque de sueños y trabajo se hizo esta provincia! ¿Qué fue, si no, aquel lienzo blanco y celeste flameando por primera vez en la ribera de nuestro Paraná? ¿Qué fueron, si no, esas reuniones que desde esta ciudad capital alumbraron la Constitución Nacional? ¿Qué fue la Colonia La Esperanza y todas las que la siguieron, el Grito de Alcorta, nuestras luchas populares?

¿Qué es, sino sueño y trabajo, cada siembra, cada empleo generado y conseguido, cada examen aprobado? ¿Qué es, sino un sueño infinito, cada nuevo hijo que le damos a esta tierra?
Cuando le pusimos nombre a nuestro sueño colectivo, lo llamamos Plan Estratégico. Y cuando lo echamos a andar, estábamos bien despiertos. Lo dejamos en claro al haber logrado impulsar, en estos primeros cuatro años de trabajo, las sólidas bases de un horizonte construido a largo plazo.

El Plan Estratégico es la demostración más evidente de que es posible construir e implementar de manera eficaz políticas públicas que tengan un fuerte compromiso con el presente y –a la vez- la mirada en el futuro. Lo que es urgente se resuelve mejor cuando evitamos la tentación de cualquier parche y, mientras lo atendemos, nos ocupamos en paralelo de lo profundo de sus causas.

El Plan Estratégico seguirá siendo la clave para avanzar sobre las transformaciones profundas que Santa Fe necesita. Porque las transformaciones que realmente nos cambian la vida se dan cuando hacemos propios los valores que hicieron grande esta provincia.

Del mismo modo que el gobierno que encabezó Hermes Binner, nuestro gobierno estará profundamente enraizado en los valores que hacen del progresismo el camino del cambio social. Por eso, venimos a ratificar la continuidad del rumbo programático orientado en la solidaridad, participación y transparencia que definen la acción pública desde diciembre de 2007.

En estos cuatro años que han transcurrido, se pudo demostrar que solidaridad, participación y transparencia dejan de ser intangibles cuando un equipo logra asociarlos a la experiencia y al conocimiento especializado. Que si nos unimos y cooperamos unos con otros (ejecutivo con legislativo, Estado con mercado, trabajadores y empresarios, sociedad política y sociedad civil) pronto esos valores se materializan en obras y en servicios que construyen bienestar… Porque se hacen escuelas donde el barrio entero es protagonista; porque la cultura vive cuando los chicos fabrican un juguete con sus padres; porque esos valores también llegan transportados en agua pura allí donde las esperanzas estaban secas.

Nuestro gobierno será el gobierno de la profundización del cambio.

Llegamos hasta aquí con un programa que enmarca nuestras líneas de acción futura. Con el compromiso de la continuidad con las políticas públicas desarrolladas durante la gestión que hoy finaliza, y con otro compromiso: el de asumir -con apertura, flexibilidad y decisión política- los nuevos desafíos que nos aguardan a los santafesinos.

La Reforma del Estado seguirá entre nuestras ocupaciones centrales. Solo un Estado presente y activo garantiza que los derechos se transformen en realidades cotidianas. Vamos a seguir avanzando en su reforma para hacerlo más ágil, más eficiente y más amable. Lo vamos a hacer mano a mano con quienes sostienen el Estado -los trabajadores y sus organizaciones-, que ya empiezan a ver jerarquizada su tarea en el ingreso por concurso, en las reuniones paritarias, en los programas de capacitación.

Este Estado que se sigue reformando consolidará la regionalización iniciada y la descentralización como objetivos primordiales. La organización de la provincia en cinco regiones nos permite respetar la compleja diversidad de nuestro extenso territorio. La integración de la provincia solo puede darse plenamente si partimos de reconocer la identidad de cada una de las regiones. Ya fuimos testigos de lo que la nueva organización del territorio nos permitió lograr en tan solo cuatro años. Pudimos, nada menos, que encontrarnos.

Y es precisamente del encuentro de donde surgen los consensos y la cooperación que una sociedad necesita para su desarrollo. Del encuentro con el otro uno nunca sale igual, uno ya no es el mismo. Por eso, venimos a garantizar que en esta gestión los espacios de participación serán fortalecidos y potenciados. ¡Cuánto aprendimos, junto a las mujeres y hombres de nuestra provincia, en las Asambleas Ciudadanas!

Seguiremos el camino iniciado, asumiendo con firmeza la responsabilidad de transformar las instituciones del Estado. Necesitamos consolidar los cambios en la justicia para
hacerla accesible, ágil, pacificadora y transparente; esto requiere de un gran esfuerzo de innovación normativa y procedimental, de capacitación de las personas y adecuación de los espacios físicos que ya se encuentran en marcha.

Los principios de Derechos Humanos y, en especial, de los derechos de la infancia, orientarán nuestra labor. Nuestro gobierno en su conjunto se compromete con estos propósitos, para alcanzar metas y resultados concretos. La defensa activa de los Derechos Humanos no reconoce divisiones en áreas o sectores: requiere de nuestra acción conjunta. En el camino de terminar con la impunidad, continuaremos acompañando con el mayor compromiso los históricos juicios en la búsqueda de Verdad, Memoria y Justicia.

Necesitamos también fortalecer la cooperación público-privada y la articulación entre diferentes actores del sector público: el diálogo y la coordinación permanente con nuestros municipios y comunas, y la sinergia con el nivel nacional. En un marco de defensa y respeto del federalismo, nos comprometemos a trabajar con el gobierno nacional con madurez y compromiso: Santa Fe necesita del esfuerzo conjunto de la Nación, la Provincia y los gobiernos locales. No podemos permitirnos ninguna mirada parcial cuando se trata de resolver los problemas de los ciudadanos.

La inclusión social seguirá siendo uno de los ejes que distingue nuestra perspectiva programática, y por ello la obra pública que hace posible la igualdad de oportunidades será fortalecida como política de Estado. En el ámbito de la salud pública y gratuita, vemos como comienzan a brotar de la tierra -a lo largo de toda la provincia- los efectores que se proyectaron hace apenas pocos años. Ocurre lo mismo con las obras en educación, en cultura, en saneamiento, en agua potable… Será nuestra responsabilidad indelegable seguir llenando de vida esos espacios.

En este sentido, nos comprometemos a impulsar políticas sociales que garanticen la igualdad de derechos, a través de acciones integrales y descentralizadas concebidas con el universalismo como principio fundante y la solidaridad como guía.

Trabajaremos por una educación que incluya; en una escuela que no esté dispuesta a legitimar desigualdades de origen, y donde los niños y los jóvenes experimenten la alegría del conocimiento, porque el conocimiento les abre perspectivas para construir un destino diferente.

La salud, que en definitiva es la lucha contra los obstáculos que limitan la vida, seguirá siendo uno de los pilares básicos de nuestro gobierno. El sistema único de salud al que aspiramos, y en el que estamos trabajando, nos permite orientar las acciones desde la estrategia de la atención primaria hasta alcanzar la mayor complejidad posible. Los principios que lo sostienen son la universalidad, la gratuidad, la accesibilidad y la equidad.

Seguiremos impulsando la cultura en todas sus formas, porque estamos convencidos de que es preciso garantizar los derechos culturales de la población. Entendemos como cultura las palabras; los sonidos; el humor; las formas de representarnos en el mundo; los lenguajes; la memoria; los distintos bienes tangibles e intangibles que provienen del arte; la ciencia; la investigación; las nuevas tecnologías y los antiguos saberes de cada grupo y región. Sabemos que el acceso igualitario a los bienes culturales nos acercará a una democracia plena, a una cultura de paz y trabajo, a una nueva cultura política.

Vamos a trabajar firmemente para alcanzar el horizonte que nos hemos propuesto: que todos formemos parte de una misma Santa Fe. Todos somos diferentes, todos tenemos que tener un lugar porque tenemos derecho a tenerlo. Buscamos consolidar espacios de reconocimiento a los jóvenes como sujetos de derechos, fortaleciendo su participación y el diálogo intergeneracional. Buscamos que los niños; los adultos mayores; los chicos y grandes con discapacidades; las mujeres y las distintas identidades de género; los pueblos originarios… en definitiva, que las mayorías y las minorías convivamos desde el respeto en esta casa bien grande que es nuestra provincia. Por eso convocamos otras miradas, otras formas de escuchar; los convocamos a todos para que las diferencias no se conviertan en desigualdades.

Todo el trabajo que hagamos por la inclusión social generará más seguridad. Estamos convencidos de la que la lucha contra la violencia y la inseguridad no se agota en la intervención policial, ni tampoco en el desarrollo de programas sociales que combatan la exclusión. El Estado debe crecer con intervenciones en los territorios para ayudar a los jóvenes a construir otro tipo de identidades, relaciones, vínculos y reconocimiento que compitan contra la violencia y construyan un proyecto de vida.

Al mismo tiempo, enfrentaremos con firmeza las diversas modalidades del delito organizado y el narcotráfico, con fuerzas de seguridad modernas y profesionalizadas.

Tenemos que revitalizar a la familia en sus diversas formas, fortalecer el respeto hacia los otros, a nuestros símbolos y a nuestra identidad como nación, recuperar la cultura del trabajo y el esfuerzo, posibilitar que nuestros jóvenes puedan pensar en futuro…

El tejido social también se fortalece cuando ampliamos las posibilidades para el trabajo decente y la producción. Generaremos las condiciones para que nuestra producción siga sumando valor agregado, abordando el enfoque ya iniciado de cadenas de valor, y logrando sinergias con el sistema educativo, para que educación, producción y trabajo circulen en el mismo sentido. Materializaremos a la brevedad una institución que dé apoyo financiero a la pequeña y mediana empresa, y seguiremos promoviendo la integración de la Región Centro, el Mercosur y otros espacios regionales e internacionales, para abrirle a Santa Fe puertas en el mundo.

La energía en todas sus formas es esencial para la producción, el comercio y el transporte de los santafesinos. Nos comprometemos a seguir haciendo más eficiente el desarrollo del sistema eléctrico hoy existente, y a avanzar fuertemente en la generación de energías alternativas, respetuosas del ambiente y la ecología. Por eso hemos creado la Secretaría de Estado de Energía.

Vamos a ocuparnos de la necesidad de la vivienda. Pero no podemos ocuparnos de la vivienda sin pensar en el hábitat. ¿Qué significa pensar en el hábitat? Es pensar en la integralidad del ser humano de pie sobre un territorio, compartiendo tanto el ambiente natural como todas aquellas construcciones que permiten llevar adelante la vida en su plenitud. Por eso hemos decidido crear la Secretaría de Estado del Hábitat, para abordar de manera integral las cuestiones inherentes al acceso a la tierra, al establecimiento de nuevas y más saludables relaciones con la naturaleza, a la planificación y ordenamiento del territorio, a la infraestructura básica, a la vivienda. En definitiva, el hábitat debe ser un instrumento para construir ciudadanía y desarrollo humano.

Quiero finalizar este mensaje ante la Honorable Asamblea Legislativa con una apelación necesaria: convocarlos a que seamos protagonistas de un momento histórico, aquel que le permita a nuestra provincia tener la Constitución que se merece. Una Constitución democrática por origen y moderna por contenido. Una Constitución que no esté en mora con la Constitución Nacional. En la cual podamos garantizar efectivamente la autonomía municipal, la extensión del mandato de las comisiones comunales, los derechos de tercera generación y la defensa irrestricta de los Derechos Humanos, los mecanismos de la democracia directa y de los modernos controles a los poderes del Estado, entre otros. Una Constitución que sea fruto del aporte de las diferentes fuerzas políticas y de los diferentes sectores de opinión que hacen fuerte a nuestra democracia.

Avancemos desde el pluralismo y desde la valoración de la diversidad hacia una Reforma Constitucional que refleje lo que los santafesinos somos hoy, que nos permita desarrollar plenamente nuestras potencialidades, y que selle con una nueva impronta los valores que nos caracterizan. El año que viene la Constitución Provincial cumple 50 años desde su última reforma, ¡qué mejor motivo para celebrarlo que poder darnos una nueva Constitución para nuestra Santa Fe!

Señoras y señores legisladores: institucionalmente vamos a vivir una etapa inédita en la historia de la provincia. Por primera vez, el poder ejecutivo lo ejerce una fuerza política y las mayorías del legislativo, otra. Esto, lejos de ser un problema, tiene que ser una oportunidad: la oportunidad de que encontremos los consensos necesarios para que Santa Fe sea un ejemplo nacional de convivencia política.

Dialoguemos. Debatamos. Compartamos y opongamos posiciones y argumentos. Generemos los consensos necesarios.
Pueblo de Santa Fe: es hora de avanzar hacia un Gran Acuerdo Santafesino, para lo cual convocaremos a un Consejo Económico, Social y Político que nos permita darle institucionalidad.

Cuando comprobamos todo lo que esta maravillosa provincia le dio al país, vemos que desde Santa Fe es posible escribir la Historia Argentina.
Mencionábamos antes la creación de la bandera y la Constitución Nacional; San Lorenzo, el único combate de San Martín en tierra Argentina; la base del federalismo en Cepeda y en los pactos preexistentes, la lucha en Alcorta y su Grito; la Rebelión de los 7 Jefes; el esfuerzo sin pausa de los trabajadores de La Forestal y de los ferroviarios de Laguna Paiva; la desobediencia de los jóvenes en el primer cabildo…

Todo esto: la sabiduría de nuestros mayores y la resistencia de cada santafesino –de cada mujer, de cada hombre, de cada niño-… todo esto es nuestro patrimonio y, a la vez, nuestro legado.

Somos una provincia fuerte que resistió al agua, al viento, a la sequía. Estamos aquí porque merecemos ser protagonistas de una Santa Fe mejor.

Y vamos a construirla.
 

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