Dos violentos arrebatos provocaron graves lesiones a dos mujeres en distintas zonas de la
ciudad. En barrio Belgrano, una señora que iba en bicicleta fue empujada por dos ladrones, cayó al
suelo y sufrió un severo traumatismo de cráneo por el que terminó internada. En otro punto de
Rosario, en barrio Las Heras, la directora de una escuela sufrió la fractura de un brazo al ser
agredida por un joven que le robó la cartera y huyó en moto con un cómplice.
En el más grave de los dos hechos ocurrió al mediodía cuando Margarita
María Correa, de 50 años, circulaba en bicicleta por barrio Belgrano en dirección a su casa de la
zona oeste y se cruzaron en su camino dos arrebatadores que actuaron con crueldad: la empujaron y
la mujer se desplomó al suelo. La caída fue tremenda. Correa golpeó la cabeza contra el pavimento y
fue internada en el Hospital de Emergencias con un severo traumatismo de cráneo.
Una fuente policial señaló que todo ocurrió cerca de las 13.30 del
domingo cuando la mujer iba en una bicicleta de media carrera por Río Negro al 6300. Había comprado
alimentos en un comercio de Mendoza y Gutenberg y regresaba a su casa de Donado al 2000. Nadie pudo
decir si la ciclista se resistió, pero lo cierto es que los ladrones la empujaron y la mujer
trastabilló y terminó en la calle, a un metro del cordón y frente al paredón de un depósito. Los
ladrones sólo le quitaron un celular. Al rato alguien tocó el timbre de la casa de Gustavo, el
dueño de una granja de Río Negro al 6300. “Me pidieron que llamara a una ambulancia. Como no
me acordaba el número del Sies llamé al 911”, explicó el comerciante a La Capital.
Un vaso de agua. Gustavo salió a la calle y encontró a mujer tendida en el
piso. De la cabeza le brotaba “mucha sangre”. A unos pocos metros estaban tirados la
bicicleta y el bolso verde con la mercadería que la mujer había comprado, llaves y unos anteojos.
La ciclista no cesaba de vomitar y alcanzó a balbucear que vive en el barrio Santa Lucía. Después
se desvaneció. El comerciante contó que sólo pudo auxiliar a la mujer con un “poco de
agua” cuando varios automovilistas ya se habían detenido para socorrerla.
Unos veinte minutos después, una ambulancia del Sies trasladó a la mujer
al Heca, donde quedó internada en grave estado en terapia intensiva. Ante la demora de llegar a su
casa, una de sus hijas intentó comunicarse con ella. Llamó a su celular y le respondió una voz
desconocida. “¿Qué hacés con el celular de mi mamá?”, preguntó sorprendida la chica.
“A tu mamá se lo robaron”, respondió el hombre, y enseguida cortó la comunicación. En
el caso interviene la comisaría 14ª.





























