Este viernes iniciaron los alegatos de clausura del juicio oral y público por el asesinato de Nicolás “Fino” Ocampo, colaborador del narco Esteban Alvarado, acribillado en abril de 2021. Durante el debate se expuso la logística que requirió el crimen para llevarse a cabo, de la cual participaron al menos cuatro personas para las que la Fiscalía solicitó la pena de prisión perpetua. Uno de ellos es Fabio Giménez, sobre quien ya pesa un pedido de 15 años de pena por instigar el homicidio de un empresario. En ese marco aparece como cabeza de una "empresa criminal" que desde la cárcel diagramaba la planificación de crímenes por encargo.
Fino Ocampo tenía 38 años y cumplía condena por un juicio abreviado en el que había sido penado en febrero de 2020 a 3 años de prisión efectiva por la tenencia ilegal de armas de fuego, amenazas coactivas calificadas y por ser parte de una asociación ilícita liderada por Alvarado. Pero como al momento de ser condenado llevaba un año de prisión preventiva efectiva, la jueza Silvia Castelli aceptó el pedido de libertad bajo reglas de conducta. Meses después el cese de prisión pasó a libertad condicional, de la que gozó hasta que fue asesinado el 16 de abril de 2021.
Aquella tarde, cerca de las 15, “Fino” regresó a su casa de Ocampo al 6600 a bordo de una camioneta Toyota Hilux blanca con uno de sus hijos, un nene de 2 años, sentado en la butaca trasera. Apenas estacionó sospechó de dos tipos que estaban en una moto a pocos metros de distancia y a los cuales no reconoció como vecinos. Cuando atinó a hacer marcha atrás chocó con un auto que estaba estacionado y quedó prácticamente sin maniobras posibles. Para entonces ya era tarde, esos dos hombres eran sicarios que habían ido a matarlo. Uno de ellos, que iba como acompañante en la moto, se bajó y disparó contra “Fino”, que se desplomó herido de muerte sobre el volante.
Por tratarse de una persona vinculada a Alvarado, la investigación del homicidio quedó a cargo de la unidad de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos. La causa avanzó hasta la imputación de cinco personas que fueron llevadas a juicio oral y público, acusadas de integrar “una empresa criminal” desde la cual cometieron otros ataques, entre ellos el intento de asesinato de un empresario que había sido solicitado por un antiguo socio.
Por esa tentativa y por el crimen de Ocampo el fiscal Luis Schiappa Pietra solicitó la pena de prisión perpetua para Fabio Giménez, Brian González, Uriel Reynoso y Joana Bernal. En tanto que para Germán Ponce pidió la condena a 15 años de prisión por su participación en el intento de homicidio fallido del empresario.
La conexión
El crimen de Ocampo fue esclarecido gracias a escuchas que aportó la intervención telefónica que la Policía Federal Argentina había realizado sobre la línea que manejaba Fabio Giménez desde la Unidad Penitenciaria N° 3 por una causa que investigaba una red de microtráfico de drogas coordinada desde la cárcel. Esta información fue aportada por Raúl Hirsch, jefe de Antinarcóticos de la PFA Rosario, quien declaró en el juicio.
En la misma intervención aparecieron los datos que permitieron conectar el intento de homicidio del empresario de suplementos nutricionales deportivos Mauricio L. El crimen había sido encargado por otro empresario, Lucas Daniel Farruggia, luego condenado a 12 años como instigador de ese hecho a cambio de un pago de 500 mil pesos, del cuál solo abonó un adelanto de 100 mil.
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Hubo un primer intento fallido, el 21 de abril de 2021, pocos días después del crimen de “Fino” Ocampo. En esa ocasión un joven llegó en moto a la fábrica de la víctima, ubicada en avenida del Rosario y Ovidio Lagos, preguntó por el dueño y tras una breve conversación disparó varias veces sin lesionar a nadie. Tras ese ataque fueron por un nuevo intento, planificado para el 19 de mayo, pero volvió a ser frustrado ya que las escuchas aportadas por Hirsch lograron anticipar el atentado y poner a resguardo a la víctima.
En ese sentido el fiscal Schiappa Pietra valoró en su alegato “la prueba común para ambas investigaciones, concentrada en la intervención del comisario inspector Hirsch”. “En esos audios se dan explicaciones muy detalladas de los momentos previos a la comisión del hecho (crimen de Ocampo), los momentos concomitantes y posteriores”, explicó el fiscal. “Se habla de qué hacer con la moto, se distinguían roles, qué hacer con las armas. Son una cantidad innumerable de audios muy elocuentes”, agregó.