Policiales

Un grupo de chicos denunció golpiza policial en una plaza y una comisaría

Estaban reunidos en las Cuatro Plazas de Provincias Unidas y Mendoza cuando los detuvieron sin motivo alguno agentes de la PAT y el Comando Radioeléctrico

Domingo 25 de Marzo de 2018

Era sólo un grupo de amigos. Siete en total, entre ellos una chica. Sus edades promedio son de 22 años. Unos trabajan y otros estudian. Ninguno tiene antecedentes penales ni había entrado jamás a una comisaría. La madrugada del viernes estaban reunidos en las cuatro plazas de Provincias Unidas y Mendoza cuando llegaron varios móviles del Comando Radioeléctrico y de la Policía de Acción Táctica (PAT). Los agentes bajaron de las patrullas y sin ningún cargo y en medio de gritos los patearon, les pegaron, los insultaron y tras cargarlos en los móviles, diez minutos después los dejaron en la seccional 14ª ubicada a sólo 100 metros del lugar. Allí estuvieron demorados más de 14 horas y en el acta 2316/18 escrita por un sumariante a las 5 de la mañana del viernes consta que no presentaban "peligrosidad" y que no encontraron entre sus pertenencias objetos fuera de lo común.

Las víctimas de la violencia policial fueron Sasha V., de 23 años; Emanuel C., de 24; Cristian F., de 23; Nelson R.,de 21; Martín D., de 21; Alvaro G., de 22; y Valentina C., de 21 años. El acta oficial contradice la declaración de los jóvenes, una de las cuales fue subida por una joven a su página de Facebook. Según la policía, un móvil del Comando Radioeléctrico observó en los alrededores de la plaza a una pareja a bordo de una Honda Titán a los que persiguió por unos metros. Entonces no sabían que se trataba de Valentina y Emanuel, quienes se iban a reunir con sus amigos.

Vieron que Valentina se bajó de la moto y Emanuel intentó huir, y ante ese solo hecho los policías se bajaron y comenzaron una brutal faena de golpes e insultos contra los jóvenes. Después los llevaron a la seccional 14ª y las próximas 14 horas fueron más golpes, más insultos, humillaciones y amenazas a las que, según denunciaron, los sometieron al menos siete efectivos, los mismos que firmaron el acta policial con fecha 23 de marzo.

Testimonios

De las declaraciones que los jóvenes realizaron en un Centro de Atención Territorial de Denuncias y en las que las palabras son un límite a la desesperación y la impotencia, puede reconstruirse que los siete estaban en las Cuatro Plazas, sentados en uno de los banquitos tomando gaseosas. Emanuel y Valentina fueron a buscar más bebidas en la moto y un móvil los siguió, ese móvil mantenía las luces apagadas sin hacer ningún tipo de seña para que se detengan. Emanuel dejó a Valentina e intentó irse porque no tenía carné habilitante para conducir. A él lo siguieron dos patrulleros y apareció otro que se detuvo frente a los chicos.

Valentina colgó en su página de la red social Facebook un relato pormenorizado, casi textual como las denuncias oficiales: "Se baja una mujer policía llamada Erica D. y otro policía llamado Mariano S., los dos armados. Ella con una escopeta y él con el arma reglamentaria apuntándonos". Un segundo después la policía "me tomó de los pelos y me dijo hija de puta metete al auto, ahora vas a ver" y comenzó a pegarle y a decirle que era la "puta del barrio que vendía falopa" y que la conocían. La joven trabaja, no tiene ningún tipo de antecedentes y vive en pleno centro.

En uno de los bancos de la plaza estaba sentado Sasha, de 23 años y técnico electrónico. Según Valentina "quiso calmar las cosas y el policía lo apunto con el arma, le dio un culatazo. Ahí mí amigo quiso defenderse diciéndole que se la banque sin un arma pero la mujer policía le tiró en la pantorrilla un balazo de goma. Automáticamente llegaron 15 patrulleros (bajando varios policías) que agredieron a los demás chicos, tirándolos al suelo y pegándoles culatazos en la espalda, insultándolos".

Valentina sigue un relato casi espasmódico: "A mí me agredían verbalmente desde adentro del patrullero. Vi que Sasha empieza a correr, queriéndose escapar siguiéndolo más de 15 policías y algunos fueron con la chata policial. La policía rubia agarra el handy y dice que quiere que todos vayan a buscar al chico de rastas (Sasha). Lo agarraron y le empezaron a pegar en la cara, patadas, piñas, culatazos. Lo esposaron, lo pusieron de espalda en el piso y con un cuchillo le cortaron las rastas que tenían un largo que le llegaba hasta la cintura. Lo metieron en la caja de la chata inconsciente".

Según el relato de la muchacha, la policía le decía "que sabía que vendía droga con mi novio, que eramos unas ratas, que si querían nos tiraban a todos a una zanja y no nos iba a reclamar nadie. La mujer rubia mientras me pegaba me decía que no me cagaba a palos porque estaba de buen humor, pero que a ella le encantaba pegarle a las personas. Nos metieron a todos en móviles diferentes, a mí me llevo a la comisaría el primer policía, me decía que era una puta inmunda que le daba asco. Qué se iban a violar a los chicos ahí adentro y que le diga dónde deje la droga".

Pedido de justicia

Luego de estar 14 horas detenida Valentina se preguntó: "¿Por qué? ¿Por tomar una gaseosa en la plaza? Me dejaron esposada a una silla en un pasillo donde podía escuchar todo lo que decían, no sabían qué poner en el acta, declararon que al chico que cagaron a trompadas se había caído y se enganchó las rastas y ahí se la cortaron. Que nosotros estábamos vendiendo droga en una plaza y por eso nos llevaron. Después de dos horas ahí adentro se empezaron a asustar porque ninguno de los siete teníamos antecedentes y recién ahí llevaron a Sasha prácticamente inconsciente a un hospital".

En otra declaración, y ante sede judicial, uno de los chicos expresó que "en el patio (de la seccional) nos trataron muy mal, uno de los policías me pegó varias veces y me ultrajó. Me hicieron desnudar frente a mis amigos y siete policías y que me paseara así, desnudo, todo para humillarme. Valentina no estaba ahí. Después nos alcanzaron un balde con lavandina para que limpiáramos unas botellas con orina vieja. No nos dejaban dormitar y entraba un policía cada rato y nos pateaba y nos decía que no estábamos de vacaciones".

Según las denuncias, otro de los chicos declaró que "en todo momento se reían de mi y me golpeaban. Yo no podía respirar por los golpes que me dieron. En ningún momento nos dijeron por qué estábamos detenidos ni nos dejaron hablar con nadie. Al médico me llevaron a las tres o cuatro horas. Cuando volvimos a la seccional ya estaba ahí mi mamá".

Pero en el acta policial ni siquiera se mencionan los golpes, el corte de pelo ni el tema drogas. Nada halló la policía entre las pertenencias de los siete jóvenes. Lo que sí detalla el acta son las posesiones de los muchachos: el dinero, los celulares y otros bienes secuestrados como dos mostos y un Ford Falcon. De nada inculpan a los jóvenes. La joven rescata algo de la situación en su mensaje de Facebook: "Cuando hubo cambio de turno, el personal de la comisaría tuvo buen trato hacia nosotros y las cosas se calmaron. Yo no digo que todos los policías sean iguales: lo único que quiero con esto es que se haga justicia".

Actuación de la Defensoría

En lo que hace a lo judicial, la detención terminó cuando la defensora oficial Maricel Palais recibió un llamado pasadas las 14 del viernes y se comunicó con su par Fernando Dalmau, quien en ese momento intervino por estar de turno. Hasta ese momento desde la seccional no le habían avisado sobre la situación.

La madre de uno de los jóvenes contó que los chicos el jueves a la noche comieron un asado en su casa antes de ir a las Cuatro Plazas. Otra de las madres es jubilada policial y declaró: "Jamás en mi carrera policial hice algo así, los de la Táctica (PAT) son los que mataron a Jonatan Herrera", recordó en relación al muchacho muerto el 4 de enero de 2015 en Ayacucho y bulevar Seguí cuando perseguían a un ladrón y él lavaba su auto.

También intervino la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y la abogada Julia Giordano acompañó las denuncias en Asuntos Internos de la policía santafesina. Según la defensora Maricel Palais, "en Asuntos Internos los trataron mal y ni siquiera les tomaron declaraciones. Después los derivamos a un Centro Territorial de Denuncias para que declararan". El lunes a la mañana seguirán las denuncias en Fiscalía y de allí en más la fiscalía de Violencia Institucional tomará protagonismo.

brutal. A Sasha lo golpearon, le cortaron las rastas que usaba y le pegaron un balazo de goma en una pierna.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario