POLICIALES

Un festival para continuar luchando contra la violencia institucional

Familiares y allegados de Franco Casco, "Bocacha" Orellano" y "Pichón" Escobar actualizaron sus reclamos de justicia por los tres casos

Lunes 27 de Septiembre de 2021

La tarde del domingo fue distinta en una canchita de Garzón al 1300 bis, en pleno barrio Empalme Graneros. Los pibes no jugaron al mediodía, ni las madres los buscaron para el almuerzo sino que allí se reunieron familiares y amigos de Franco Casco, Carlos “Bocacha” Orellano y Gerardo “Pichón” Escobar en una jornada contra la violencia institucional. Los tres jóvenes un día salieron de sus casas un día y terminaron apareciendo flotando en el río Paraná. Para los tres la muerte tuvo el color de un uniforme policial o bien la complicidad de algún policía.

La ide fue seguir reclamando justicia para que sus muertes no queden en el olvido y por eso organizaron un festival bajo la consigna “Florecerán en lucha” del que participaron bandas en vivo y hubo servicio de bufé.

Así, con el apoyo de colectivos como la Asociación Civil Carlos Bocacha Orellano, el Colectivo Cultural La Bartolina, la Biblioteca Cultural Empalme Graneros y el Sindicato de Músicos de Rosario, más de 200 amigos y vecinos se reunieron, comieron choripanes, cantaron y rapearon para no olvidarlos.

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“Nada cambió querido amigo, todo se pudrió, la yuta que lo parió”, rapea un joven en el escenario de la canchita. Minutos antes los familiares de las tres víctimas desde el mismo escenario agradecieron a los que estaban. Ramón Casco contó su historia brevemente —no es de mucho hablar— y se desmoronó en agradecimientos. Luciana, la hermana de Pichón, dijo que espera que paren las injusticias , que no se olviden “de nuestras familias y de los pibes de los barrios”.

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Edgardo Orellano sostuvo que a Bocacha, “lo mató la misma policía que a Franco y a Pichón. Una policía con resabios de la dictadura. Por eso le pedimos al Ministerio de Seguridad que la cambie y a los políticos que no sean cómplices. La justicia de este país no existe, ellos también junto a los políticos son cómplices de la corrupción y de estas muertes injustas”, dijo.

Hilo común

Franco, Bocacha y Pichón tienen un hilo común, el río. Casco nació un 22 de junio en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, y en septiembre de 2014, cuando tenía 20 años, viajó a Rosario a visitar a una tía. El 6 de octubre de ese año ingresó en la seccional 7ª y 22 días después apareció flotando en el río. Su madre llegó a Rosario y empezó una pelea, segura de que a su hijo lo mató la policía. La mujer falleció en esos días de furia y la lucha la retomó su padre.

Luego de tantos años, finalmente el 6 de diciembre el caso llega a juicio en los Tribunales Federales. En el banquillo se sentarán 19 policías. Diez afrontarán imputaciones por desaparición forzada agravada por la muerte de la víctima: cuatro acusados como coautores, seis en calidad de partícipes secundarios.

>>Leer más: Causa Franco Casco: la Nación asume nuevamente el rol de querellante

Canalla confeso, Orellano tenía 23 años y jugaba al fútbol en la canchita donde ayer lo recordaron sus amigos. El 24 de febrero de 2020 fue a bailar a Ming River, en la estación fluvial. Dos días después apareció flotando a pocos metros de ahí. A partir de una fuerte pelea encabezada por su familia, amigos y un grupo de abogados encabezados por Salvador Vera e Irina Picard se estableció que patovicas del boliche y una pareja de policías que estaban como custodias del lugar estuvieron involucrados en su muerte. En un volante entregado en el festival para recordarlo se lee “su familia y amigues siguen a la espera del avance en el proceso”.

Escobar también había estado en un boliche. El 14 de agosto de 2015 este jardinero municipal fue a bailar a “La Tienda” con amigos. Testigos vieron cómo patovicas lo sacaban del lugar a empujones en plena madrugada. Al chico lo habrían golpeado patovicas y policías que cubrían la seguridad y luego fue visto agazapado entre los autos estacionados en Sarmiento y Catamarca. Una semana después su cuerpo fue hallado en el mismo río.

En un principio, dos policías y tres patovicas fueron imputados. La hipótesis era que a Pichón lo levantó un patrullero que realizaba operativos en conjunto con la seguridad del boliche. Fue llevado a la comisaría 3ª y allí fue golpeado y torturado hasta la muerte, para luego ser arrojado al río. Todavía se espera que se esclarezcan las responsabilidades del personal de dicha comisaría.

>>Leer más: Cuatro acusados por la muerte de "Bocacha" Orellano seguirán en prisión preventiva

La querella pidió que la causa la Justicia Federa investigara el hecho como desaparición forzada. En agosto de 2016, el juez federal Marcelo Bailaque sobreseyó a los cinco imputados. La Cámara revocó el fallo y se cambió el sobreseimiento por la de falta de mérito; eso permitió que la causa siga abierta, pero con los acusados en libertad.

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Memoria

El sol pega fuerte en la canchita de Empalme donde jugaba Bocacha. Sus amigos y su familia no dejan de agitar su memoria: se creó una asociación civil con su nombre para es “pelear por los humedales y la realidad de los pescadores. Además estamos auspiciando comedores. La lucha sigue y tenemos que unir fuerzas”, dijo Juan Pablo, primo de Bocacha y tesorero de la agrupación.

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