Buenos Aires. — Un matrimonio dueño de una farmacia del centro porteño fue
detenido ayer, sospechado de haber provisto medicamentos a la banda de narcos mexicanos que los
utilizaron para extraer pseudoefedrina, con la que luego elaboraban drogas sintéticas.
Fuentes de la investigación dijeron que los detenidos fueron identificados como
Marcos Fridman y su esposa Ana María Nahmod, propietarios de la farmacia Lancestremere, situada en
Sarmiento 1302 —y Talcahuano—, que fue allanada por orden del juez federal de
Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez.
Los voceros indicaron que el hombre dijo ser profesor de la Universidad de
Buenos Aires y se investiga si trabajó en la Sedronar (secretaría nacional antidrogas), y
explicaron que será indagado hoy al igual que su esposa.
El chofer. Los investigadores llegaron hasta los farmacéuticos a través de la
declaración de un remisero que había sido aprehendido y posteriormente liberado ayer, luego de
establecerse que había trabajado como chofer de Jesús Martínez Espinoza, el mexicano sindicado como
líder de la banda, prófugo de la Justicia.
Según las fuentes, se sospecha que desde la farmacia allanada se habrían vendido
300 cajas del medicamento Loratadina secuestradas el martes pasado en dos casas del barrio privado
Almirante Irizar de Pilar, donde se descubrió una cocina experimental montada a comienzos de año
por los mexicanos para fabricar drogas sintéticas.
Esa instalación fue el paso previo al laboratorio que pusieron luego en una
casaquinta de Ingeniero Maschwitz, allanado en julio último, donde se detuvo a nueve mexicanos y a
un argentino identificado como Luis Tarzia, aunque Martínez Espinoza se fugó.
Los medicamentos eran procesados por la banda para extraerles —mediante un
complejo proceso— pseudoefedrina que luego era utilizada para la fabricación de
metanfetamina.
Más inspecciones. Además, personal de la Delegación Zárate-Campana de la
Dirección de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, al mando del comisionado Honorio
Rodríguez, realizó ayer otros dos allanamientos, uno de ellos en un domicilio de Arenales al 1300
de Martínez, donde se secuestró un automóvil Seat, presuntamente utilizado por Martínez
Espinoza.
Los policías realizaron otro procedimiento en el hotel Western Monumental, en la
calle Junín 357 de esta capital, uno de los lugares donde estuvo hospedado Martínez Espinoza.
Los investigadores se abocaron a la tarea de constatar si están mencionados en
la causa los nombres de mexicanos detenidos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza cuando
trataban de llevar de contrabando 20 kilos de efedrina a su país, donde esa sustancia está
prohibida.
El juez Faggionato Márquez recibió el miércoles una de la ampliación de la
declaración indagatoria de los nueve mexicanos arrestados en la casaquinta, quienes volvieron a
desligarse del caso diciendo que habían sido convocados para realizar distintas tareas como
trabajos de plomería, pero no aportaron elementos relevantes.
El juez tenía previsto resolver en las próximas horas la situación procesal del
ex Director de Desarrollo Industrial de la municipalidad de General Rodríguez, detenido hace 15
días luego de encontrarse tambores con efedrina, presuntamente usada por los mexicanos, en un
galpón que había alquilado por 10.000 pesos mensuales.
Si bien el magistrado investiga sólo la causa iniciada por el desmantelamiento
del laboratorio de Maschwitz, considera que existen indicios de que el caso tiene conexión con los
asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos acribillados fueron
encontrados en un descampado de General Rodríguez el 13 de agosto pasado. l (DyN)