Dos hombres, uno de ellos preso en el penal de Piñero, y una mujer fueron imputados por extorsionar a comerciantes de distintos barrios en nombre de “Los Cantero” o de “Los Monos”. La operatoria consistía en llamar por teléfono a las víctimas y exigirles el pago de 40 mil pesos por mes a cambio de “dejarlos trabajar tranquilos”. Tal como publicara La Capital este martes, las llamadas eran realizadas desde la cárcel y distintas personas, entre ellas una pareja detenida el martes, pasaban a cobrar o a concretar las amenazas de balacera a quienes no querían pagar.
En una audiencia realizada esta tarde el fiscal de Investigación y Juicio Mariano Ríos Artacho les achacó los delitos asociación ilícita, extorsiones —concretadas o no— y hasta un intento de homicidio por un ataque a tiros en el que una niña resultó herida en el abdomen. En ese marco el juez Gonzalo López Quintana dictó la prisión preventiva por el plazo de ley de hasta dos años para el ya detenido Gastón Ezequiel Escalante y para Brian Ezequiel H. mientras que para Abigail Noelia L. ordenó 60 días de cárcel.
Detenidos
Abigail y Brian fueron detenidos la mañana del martes en una casa de Francia al 5300 donde vivían. Simultáneamente otro equipo de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) allanaba una vivienda de Garibaldi al 4000, domicilio de la madre de Escalante. Las órdenes contra ellos se emitieron en el marco de una investigación por una serie de extorsiones a comerciantes principalmente de la zona sudoeste de Rosario que, según se determinó, se habían realizado a comienzos de octubre con un teléfono detectado en la cárcel de Piñero.
La pesquisa llegó hasta Escalante, quien cumple ese complejo penitenciario una condena a cinco años acordada en julio de 2019 mediante un procedimiento abreviado por dos robos simples, otro a mano armada y resistencia a la autoridad. El convicto realizaba los llamados extorsivos invocando su presunta pertenencia a Los Monos. Incluso a veces se hacía llamar Pablo Cantero como para agregarle un toque de seriedad a sus propuestas extorsivas.
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Intervenciones telefónicas en torno a las comunicaciones de Escalante permitieron llegar Brian H. y su pareja, que supuestamente se encargaban de ejecutar las órdenes de Escalante. No obstante, los investigadores están convencidos de que la organización tiene más integrantes que aún no fueron identificados. Por eso el fiscal Ríos y su par Matías Edery imputaron a los tres de integrar una asociación ilícita dedicada a extorsionar comerciantes invocando pertenecer a Los Monos.
Los sospechosos fueron acusados de exigir, en general, un pago inicial de 40 mil y 10.000 por semana. A cambio ofrecían “dejarlos trabajar tranquilamente” o, en caso de no aceptar la propuesta, amenazar con balear los frentes de sus negocios u otros daños posibles.
Según la imputación formulada por los fiscales, al mando de la asociación estaba Escalante a quien le endilgaron realizar las llamadas desde una línea de telefonía móvil registrada a su nombre. Además fue situado como el encargado de mandar gente de su confianza para que les aporten datos sobre los negocios a la hora de hacer las llamadas. Por ejemplo, en un caso le comentaba a la persona que lo había atendido que en ese momento estaba atendiendo a una persona que tenía un perrito o que vestía de determinada manera. También enviaba a quienes retirarían el dinero de aquellos comerciantes que aceptaran lo que él denominaba “la contribución”.
En ese esquema Brian H. ocuparía el rol de recaudador y ejecutor de amedrentamientos a quienes se negaran a pagar, todo a las órdenes de Escalante. Abigail L. también cumpliría, para los investigadores, el rol de recaudadora.
Ejemplos
Entre los hechos que le achacaron a la asociación ilícita hay uno cometido el 29 de septiembre pasado, minutos después de las 17.30, cuando Escalante llamó por teléfono a una personas que trabaja en un negocio de Cereseto al 5500 y le exigió 40 mil pesos como pago inicial y luego 10 mil por semana para que no tenga que cerrar el comercio. La víctima accedió y al día siguiente pasó Abigaíl, retiró 40 mil pesos y se fue una moto. Dos semanas después, el 16 de octubre, Escalante le pidió a Brian que fuera hasta ese local para atemorizar a la víctima para que abonara el resto del dinero.
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También se le atribuyó un llamado del 2 de octubre, pasadas las 19, cuando habló a un local de Hilarión de la Quintana al 2800 e intimidó a su propietario que, en este caso, cortó la llamada. Previamente había hecho lo mismo en un negocio de Ovidio Lagos al 5300. El 13 de Octubre de 2021, al parecer una jornada muy prolífica para el emprendimiento según estableció la investigación, llamó a un negocio de bulevar Seguí al 5200 y extorsionó al dueño con el mismo discurso. Minutos después hizo lo mismo con el dueño de un negocio de Doctor Riva al 2900. También en esos casos las víctimas cortaron las llamadas.
Otro hecho que fue atribuido por el fiscal Edery fue haber extorsionado a una de las víctimas entre el 9 de octubre y el pasado 6 de noviembre, exigiendo 40 mil pesos bajo amenaza de atentar contra su familia, hecho que culminó con personas aún no identificadas yendo a disparar con una pistola calibre 9 milímetros contra una vivienda de Francia al 4000 donde la hija menor de la víctima resultó baleada en el abdomen.