Tres personas fueron detenidas en el marco de la investigación que se lleva adelante para esclarecer el asesinato de Ariel Guiponi, de 19 años. El homicidio se registró este miércoles por la tarde en la zona de Brasil y Monte Flores.

Un joven de 19 años fue atacado a balazos por personas que se desplazaban en autos y motos en la zona de Brasil y Monte Flores
Tira del Fonavi en que se produjo el homicidio
Tres personas fueron detenidas en el marco de la investigación que se lleva adelante para esclarecer el asesinato de Ariel Guiponi, de 19 años. El homicidio se registró este miércoles por la tarde en la zona de Brasil y Monte Flores.
El hecho ocurrió alrededor de las 14.30. Según informes, efectivos fueron convocados al lugar luego de que llamados al 911 advirtieran sobre detonaciones de arma de fuego. Al llegar al lugar, los agentes fueron conducidos por fueron alertados sobre una persona herida.
De acuerdo con el parte policial, varios vecinos señalaron un domicilio deshabitado. En el interior, los policías encontraron a un hombre tendido en el suelo y con heridas de arma de fuego, por lo que solicitaron la presencia del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies). A las 14.45 arribó una unidad médica, que constató el fallecimiento.
En las inmediaciones, los investigadores hallaron cinco vainas servidas y un plomo, además de rastros de sangre sobre una pared y en el piso. Los elementos fueron preservados para las tareas periciales.
En medio de las tareas realizadas en la escena del crimen, la Policía recibió información sobre las personas que habrían cometido el asesinato de Brian Ariel Giupponi.
Familiares del joven fallecido pudieron aportar algunas pistas vinculadas a los motivos del asesinato. Con esos datos y un trabajo de calle efectivos de la Policía de Investigaciones, se detuvo a tres personas que están bajo sospecha de haber disparado contra Giupponi.
Fueron demorados Lautaro Roberto M. (20), Benjamín Alejo C. (23) y Milton Agustín V. (20), quienes quedaron a disposición de la fiscal Agustina Eiris.



Por Tomás Barrandeguy

