POLICIALES

Seguirán investigando si hubo un secuestro en una casa de La Paz al 1600

Luego de que la víctima de la agresión decidiera no denunciar lo ocurrido, la fiscalía ordenó medidas para esclarecer lo ocurrido

Martes 20 de Abril de 2021

Una violenta agresión contra una joven en barrio Abasto motivó durante la tarde del domingo la reacción de vecinos que se agolparon frente a la propiedad para exigir la detención de su morador, un bioquímico de unos 55 años que al parecer alquila desde hace unos meses una casa en La Paz al 1600. Una mujer que escuchó gritos pidiendo auxilio se acercó y logró rescatarla de lo que en ese momento parecía un secuestro y abuso sexual, tal como comenzó a circular la noticia. La llegada de la policía, que alegó no tener la orden de un juez para detener al sospechoso, no hizo más que juntar cada vez más gente reclamando frente a la vivienda. Pasaron horas y ya era de noche cuando los uniformados se llevaron al bioquímico quien, en un acto por demás de bizarro, confesó visiblemente intoxicado ante un vecino que lo filmaba que le había pegado una cachetada a la joven alegando que ella no había cumplido con un servicio sexual para el cual él presuntamente la había contactado.

Con el bioquímico preso, una oportunidad de echar luz sobre el hecho el lunes a la mañana se diluyó cuando la víctima desistió de denunciarlo. Finalmente Eduardo B. fue liberado por falta de elementos para mantenerlo detenido. Sin embargo, indicaron voceros judiciales, la investigación continuará para esclarecer el hecho que presenta varias aristas confusas. Entre otras cosas se relevarán cámaras de la zona de Pellegrini y Avellaneda donde la joven dijo haber sido abordada por este hombre.

Conmoción

El domingo a media tarde parte del vecindario del Abasto ya estaba sensibilizado por un tweet que había aparecido la madrugada dando cuenta del secuestro de una chica en Italia y Cerrito, sobre lo que no se supo nada más durante el día. En ese marco comenzó a circular una noticia sobre un secuestro en una coqueta casa de La Paz al 1600 donde un hombre tenía retenida a una joven y habría intentado violarla.

Una vecina llamada Laura se encargó de contar lo que ella había protagonizado pasadas las 16.10. “Escuché un fuerte golpe contra un portón, fue ruido seco. Enseguida escuché gritos de una mujer «por favor, ayudenmé, por favor, me mata». A su vez se escuchaba un hombre que decía: «Callate la boca, qué te voy a matar». Entonces llamé al 911”, contó la mujer a varios medios. En ese momento aparecieron sus hijas, que hacía un rato largo que venían escuchando gritos, y no lo dudó: tomó un palo que había en la cochera de su casa y fue a tratar de ayudar.

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“Entonces se abrió un portón de la casa y salió una chica desnuda con un hombre, también desnudo, que le pegaba la cabeza contra la reja del frente. Lo único que atiné a hacer fue saltar la reja para tratar de que el tipo no le hiciera daño”, recordó Laura, que dijo no conocer a quien estaba viviendo en esa casa frente a su domicilio.

“La policía llegó en dos minutos, pero nos dijeron que no podían ingresar a la casa sin una orden judicial. Entre los vecinos me ayudaron para volver a saltar la reja y sacar a la chica. Le dimos ropa incluso cuando todavía estaba adentro de la casa porque estaba en shock. Después llegó una ambulancia y la atendieron los médicos”, agregó Laura.

El rescate de la joven de 23 años no diluyó el hecho sino todo lo contrario. Mientras la policía esperaba una orden para aprehender al presunto captor, un grupo de vecinos se fue agrupando frente a la casa. Según el relato de Laura, fueron más de cuatro horas con la víctima en estado de shock y vecinos que juntaban furia mientras no aparecía en escena ninguna orden judicial. Con el agresor atrincherado, muchos comenzaron a gritarle para que saliera hasta que se lo llevaron detenido.

Relatos y versiones

Conjurada la situación de peligro y apresado el agresor, las aristas confusas del episodio comenzaron a asomar cuanto se intentó establecer cómo se había desencadenado. Una versión aportada por vecinos en función de lo que relató la víctima luego de ser rescatada indicaba que ella estaba caminando por la zona de Avellaneda y Pellegrini cuando paró un auto, la tomaron por detrás, la hicieron subir en contra de su voluntad y fue llevada a esa casa.

Al respecto un parte informativo de la Fiscalía Regional a primera hora de ayer daba cuenta de una declaración de la joven de 23 años que indicó que salía de trabajar de una panadería cuando fue abordada en la vía pública por el bioquímico que la llevó hasta su casa de La Paz al 1600 donde intentó abusar de ella. La chica contó que pudo escapar tras un forcejeo y que una vecina que vio lo ocurrido llamó a la policía. El parte agregaba que la víctima fue llevada a la comisaría de la mujer donde no quiso instar la acción penal y tampoco aceptó ser revisada por los médicos policiales.

Por su parte, antes de quedar preso, el bioquímico Eduardo brindó una suerte de declaración que, más allá de la validez que pueda o no tener en el aspecto legal, parece la confesión de alguien que no parecía estar en sus cabales. Ante un vecino que lo filmaba con un teléfono el sospechoso dio a entender que había contactado a la joven para un servicio sexual que, según su relato, ella se habría negado a cumplir.

En uno de los registros verdaderamente bizarros que fueron viralizados el bioquímico le cuenta a un vecino aspirante a detective de Netflix, balbuceando en tono confesional y disculpándose “por estar muy drogado”, que la joven le había mandado una foto que no coincidía con su aspecto y que después no había querido cumplir con su supuesto acuerdo de tener relaciones sexuales. Entonces por eso se había “calentado” y le había pegado “una cachetada”. En ese marco comenzó a tomar cuerpo una versión de que la víctima es trabajadora sexual, lo cual no fue corroborado por los investigadores consultados.

Derechos

La noche del domingo se cerró con Eduardo B. preso y la víctima convocada, para las 8 del lunes, a brindar su versión en la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual, previa entrevista con psicólogas de la dependencia que le aportarían la contención necesaria para exponer su situación. La chica de 23 años no concurrió, entonces personal de Trata de Personas la localizó y la trasladó a la fiscalía. Sin embargo, indicaron los voceros consultados, la joven se retiró voluntariamente antes de entrevistarse con las psicólogas.

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La Fiscalía insistió y volvió a localizarla para ofrecerle contar lo sucedido, pero “ella manifestó en tres oportunidades su intención de no hacerlo. Tiene derecho de no instar la acción penal y no declarar si es su voluntad”, señalaron las fuentes consultadas. Así, la Justicia se quedó sin elementos para mantener detenido al bioquímico, que fue liberado sobre el mediodía de ayer.

Sin embargo, advirtieron los voceros judiciales, la investigación continuará. En ese sentido el fiscal Diego Meinero ordenó relevar las cámaras de vigilancia públicas y privadas de las inmediaciones de Pellegrini y Avellaneda, donde la víctima fue presuntamente abordada por el sospechoso, así como la intervención del equipo interdisciplinario de psicólogas de la Fiscalía para proporcionarle contención a la joven si es que en algún momento decide denunciar la agresión que sufrió.

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