Un joven de 21 años seguirá detenido como uno de los presuntos homicidas de Héctor Miguel Gaitán, asesinado el día del balotaje presidencial de noviembre pasado en una escena que en su momento llamó la atención por una nota que mencionaba a Javier Milei dejada junto al cadáver. Se trata de Fernando Sebastián Casco, quien continuará en prisión preventiva por el plazo legal de hasta dos años según requirió el fiscal Alejandro Ferlazzo y dictaminó el juez Hernán Postma en una audiencia en la que se revisó su prisión preventiva.
Las posibles implicancias políticas de aquel asesinato con mensaje fueron desestimadas casi desde el principio en una investigación que, luego de establecer que el homicidio se había instigado desde la cárcel de Coronda, se encaminó por un entorno de narcomenudeo. En ese contexto la pesquisa alumbró en los últimos meses algunas conexiones con hechos similares en los que aparecen algunos de los involucrados en este caso, por lo que no se descarta que haya nuevas imputaciones.
Mensaje
“Si gana Milei van aver más muertes”, decía textualmente un papel hallado junto al cuerpo de Gaitán el pasado 19 de noviembre, cerca de las 20.30, en Liniers y Riobamba. El hombre de 34 años había sido bajado de un auto en esa cuadra de Parque Oeste para ser ejecutado de dos balazos en la cabeza.
En una ciudad atravesada por hechos similares durante esos días la nota llamó la atención pero no llegó ni por asomo a generar la conmoción con la que habrán especulado sus ideólogos. Lo cierto es que pasó menos de un mes hasta que se estableció que el mensaje había sido un intento por “hacer puterío y salir en todos lados”. También se fue imponiendo la hipóteis de que el crimen se vinculaba con el narcomenudeo y que Gaitán, quien tenía antecedentes penales, no había sido elegido al azar como había sucedido en otros crímenes acompañados por notas de implicancias políticas.
La información derivó, a principios de diciembre, en la imputación de cuatro personas por distintos grados de participación en el homicidio que le atribuyeron haber instigado desde la cárcel de Coronda a Leonardo Rodolfo “Facturita” Robledo, de 37 años y preso desde 2020 por una tentativa de homicidio.
La teoría de la fiscalía sitúa a Casco en un Peugeot 208 robado cerca de las 17 ese mismo domingo en Sáenz al 4550, frente a la Escuela Santa Teresita del Niño Jesús, donde el dueño del vehículo había ido a votar. Para la acusación Casco fue una de las tres personas que metió a Gaitán en ese auto para llevarlo hasta Liniers al 2200, en el cruce con Riobamba. Allí le dispararon al menos dos veces a la cabeza —un balazo le impactó en la nuca y otro en el rostro— con una pistola calibre 9 milímetros y lo dejaron tendido sin vida en la vía pública. Los homicidas escaparon en ese auto que apareció incendiado horas después en Valparaíso al 1800.
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Casco fue imputado de “homicidio calificado por el concurso premeditado de más de dos personas, agravado por el uso de armas de fuego” y también por haber portado el arma homicida. Además le atribuyeron otros delitos como la portación ilegítima del arma de fuego de guerra con la cual se cometió el crimen, encubrimiento agravado por ánimo de lucro y por ser proveniente de un delito especialmente grave e incendio doloso. Todos esos delitos cometidos, para los investigadores, siguiendo las órdenes de Robledo.
Tres días después fue imputado Leonel Streri como uno de los acompañantes de Casco al momento de secuestrar y asesinar a Gaitán. Otro hombre de 32 años, Lucas V., fue imputado de encubrimiento agravado por ánimo de lucro y por ser proveniente de un delito especialmente grave por haber adquirido el celular que los asesinos le sustrajeron a Gaitán.