Policiales

Roban tres 0 km y neumáticos de un depósito: pérdidas por 400 mil pesos

Dominaron al vigilador. Estuvieron tres horas y llevaron un Ford Eco Sport, una F-100 y una Ranger. Antes de irse les pusieron patentes a los vehículos y cargaron diez cubiertas flamantes.

Martes 23 de Diciembre de 2008

En un golpe minucioso, cuatro ladrones irrumpieron en el depósito de una concesionaria de autos, en la zona norte de la ciudad, inmovilizaron al vigilador del lugar y eligieron los tres vehículos 0 kilómetro que se llevarían. Tres horas después, los intrusos se marcharon a bordo de tres vehículos flamantes: una Ford F100, una Ford Ranger y un Ford Eco Sport cargados con diez neumáticos a estrenar, todo por un valor estimado en 400 mil pesos. Antes de partir, les colocaron patentes para despistar a la policía.

Un detalle del golpe llevó a los investigadores a sospechar que el robo pudo ser entregado o que, al menos, los asaltantes contaban con información de los movimientos del lugar: los vehículos que se llevaron eran los únicos del depósito que tenían colocadas las llaves. Hasta anoche no habían sido localizados.

La policía no tiene registro de un golpe similar en los últimos tiempos: "Hace años que no se da un hecho como este en Rosario", dijo el jefe de la sección Sustracción de Automotores, Marcelo Albornoz, quien participa de la pesquisa. Estiman que los vehículos habrían sido sustraídos para venderlos como autos mellizos en otras provincias.

Otro dato que despertó sospechas en los investigadores es que el custodio del depósito incurrió en una contradicción al declarar en la comisaría. Según fuentes policiales, primero dijo que los maleantes forzaron la puerta con una barreta, pero luego sostuvo que les abrió él mismo al ser amenazado con un arma. Por eso estuvo algunas horas demorado, aunque al no surgir elementos en su contra recuperó la libertad sin afrontar imputaciones. La policía indicó que el custodio, Facundo M., de 32 años, trabaja desde hace tres meses en una empresa de seguridad privada de barrio Martin que fue contratada por la concesionaria.

La aparición. De acuerdo con el relato del vigilador, todo comenzó cerca de las 20.15 del domingo. Cuatro hombres jóvenes y vestidos con ropa informal llegaron al depósito de la concesionaria de autos Giorgi situada en el pasaje Nelson 630 (a la misma altura de la avenida Cándido Carballo) y a unos 50 metros del bulevar Avellaneda. A una cuadra de allí, sobre la avenida Carballo, está emplazada la concesionaria Toyota.

Los recién llegados, dijo en su declaración definitiva, golpearon el portón de ingreso y él les abrió la abertura. "Creyó que era el supervisor", explicó una fuente policial. Uno de los maleantes exhibió un arma de fuego y entonces al custodio no le quedó alternativa que franquearles el paso. Una vez adentro, los malhechores se desempeñaron sin sobresaltos.

Uno de los maleantes obligó al vigilador a subirse a un vehículo y le ató las manos. El hombre contó que quedó inmovilizado bajo la mirada del asaltante que lo encañonaba con el arma de fuego. Los otros tres ladrones comenzaron a recorrer el local en búsqueda de los 0 kilómetro. De los 250 vehículos Ford y Toyota que había en el depósito eligieron tres: Una Ford F100 negra con doble cabina, una Ranger gris y una Eco Sport.

En su sitio. "Los ladrones ni siquiera tuvieron que buscar las llaves porque las tenían puestas", explicó la jefa de la comisaría 8ª, comisaria Cristina Machado Linares. Eran los únicos vehículos del depósito que tenían las llaves. Luego, desmontaron diez neumáticos de camionetas y los cargaron.

Con tranquilidad, comenzaron otra tarea: les colocaron patentes a los vehículos con la intención de entorpecer la investigación. "El trabajo se va a complicar si circulan con las patentes que les pusieron y a baja velocidad", comentó Machado Linares. Al mediodía los investigadores obtuvieron los números de chasis y motor para rastrear los vehículos.

Los asaltantes, según la denuncia, permanecieron tres horas a raíz de que una tarea engorrosa los demoró: las maniobras para sacar a los rodados de los sitios donde estaban estacionados. Al lograrlo se marcharon por el portón de ingreso. El vigilador contempló la escena y, una vez que los ladrones se esfumaron, se contactó por teléfono con el custodio de la concesionaria Toyota para que diera aviso a la policía.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario