La historia se presenta como una comedia de enredos en la cual la casualidad
parece haber jugado un papel por demás de importante para desbaratar a un grupo de delincuentes,
algunos de cuyos integrantes tenían pedidos de captura por su participación en hechos trágicos y
resonantes, y otros eran investigados por su presunta vinculación al narcotráfico. Esa parece ser
la síntesis del operativo realizado el jueves en cercanías del casco urbano de la localidad de
Monje, a 70 kilómetros al norte de Rosario sobre la ruta nacional 11, y que terminó con la
detención de 5 hombres, el secuestro de varias armas de fuego, algunos gramos de cocaína y
precursores químicos.
Barra bajo control. Todo empezó a desencadenarse cuando a la Unidad Regional XV,
con asiento en Coronda, llegó un alerta: la barra brava del club Arsenal de Sarandí que viajaba
hacia Santa Fe para presenciar el partido contra Colón, se había detenido a comer un asado en el
camping de Monje y estaba provocando algunos desmanes.
Entonces, una comitiva policial fue hasta el lugar para poner algo de orden. En
eso estaban cuando en las cercanías vieron "movimientos sospechosos" de algunos hombres en torno a
un par de casas de fin de semana que se levantan a unos 100 metros del río Coronda.
Puestos a observar, los agentes de la XV recordaron que momentos antes sus pares
de la Unidad Regional XVII, con sede en San Lorenzo, les habían notificado de la posibilidad de que
en la zona se estuviera aguantando una banda con el fin de perpetrar un golpe contra vehículos del
Correo Argentino en la autopista Rosario-Santa Fe. Ni lerdos ni perezosos advirtieron lo que
ocurría a sus colegas y entre todos armaron el operativo que al final permitió poner fin a las
andanzas del grupo.
Según reconstruyeron los pesquisas, la banda se instaló en la zona la mañana del
martes después de alquilar hasta el sábado (hoy) las tres viviendas que ocupaban. La excusa fue
pasar una semana en familia, disfrutando del sol, el río, la caza y la pesca. Llegaron en tres
vehículos de alta gama: un Chrysler PT Cruiser, un Volkswagen Cross Fox y un Honda Legend, todos
últimos modelos. Además, tenían una lancha Elephant con motor fuera de borda que amarraron a la
costa.
Por asalto. Así fue cómo, a partir de las 18, una veintena de agentes comandados
por los jefes de las dos unidades regionales participantes pusieron manos a la obra. En la primera
de las viviendas allanadas apresaron a Cristian Abregú, de 33 años, y a su hermano Walter, de 31;
en otra de las casas fue detenido Javier Insaurralde, de 40 años; y en la última propiedad Carlos
Colomini, de 24. Todos estos hombres estaban acompañados por sus respectivas familias, en total
otras diez personas, entre ellos tres pequeños.
También fueron apresados Damián Alberto Abregú, de 28 años, y un chico de 15, en
momentos en que llegaron desde las islas a la ribera a bordo de la lancha secuestrada y portando
dos escopetas calibre 16. "Dijeron que habían estado cazando", aseguró un pesquisa que participó
del procedimiento.
Pero además de las detenciones, los investigadores se toparon con suficientes
elementos como para demostrar que la presencia de las familias en el lugar no tenía como objetivo
disfrutar de una semana de sol y río. Entre lo secuestrado hay dos pistolas calibre 9 milímetros,
otra calibre 40, una ecopeta calibre 12,70 y una carabina calibre 22, como así también entre 400 y
500 municiones de escopetas, y balas calibre 22 y 9 milímetros.
Finalmente, en el baúl del Honda Legende y en la casa que ocupaba Insaurralde se
encontraron productos químicos utilizados para el corte y estiramiento de cocaína, lo que hace
presumir a los pesquisas que se trata de una cocina de drogas levantada de su sitio original.
En este sentido, voceros de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones
de la policía santafesina convocados al lugar dijeron que se secuestraron 250 gramos de cocaína, 20
litros de thiner, 80 litros de acetona, 60 litros de acido sulfúrico, 20 litos de aguarras, 6
litros de éter, 60 litros de acido clorhídrico, 60 kilos de lactosa, moldes para compactar la
droga, 7 lámparas infrarrojas para el secado de la cocaína y una balanza industrial de 15 kilos
entre otros elementos.
Quién es quién. Una vez identificados todos los detenidos, los investigadores se
pusieron a descifrar quienes eran los integrantes de la banda.
El "más peligroso" de todos parece ser, según dijeron, Damián Abregú. Sobre este
muchacho pesaba una orden de captura de la Justicia rosarina después de que fuera identificado en
un álbum fotográfico como el delincuente que el 28 de abril pasado asesinara de un disparo al
agente de policía Leonardo Caro en una agencia de autos ubicada en Pellegrini y Teniente Agnetta. A
pesar de que Abregú era "buscado intensamente", recién la casualidad que llevó a los investigadores
hasta el caserío de Monje permitió ponerlo tras las rejas.
En cuanto a sus hermanos, Cristian y Walter, la policía los sindica como dos de
los jóvenes que participaron de la balacera que el sábado pasado a la noche se destó en el Fonavi
Parque Oeste de Rosario entre dos bandas vinculadas a la venta de drogas y que deparó en la muerte
de Naiara Rissi, una bebé de 8 meses de vida, y de David Joel Domínguez, de 23 años, presuntamente
baleado por el abuelo (un sargento de la policía) de la criatura en venganza.
Al respecto, ayer los investigadores confiaron que todos los Abregú se
domicilian en la zona donde ocurrió el trágico tiroteo del fin de semana pasado y a pocas cuadras
de donde en abril fue asesinado el agente Caro. Más precisamente, la familia reside en Teniente
Agnetta al 2000, domicilio que fue allanado durante los últimos días de la semana en busca de
pruebas y de los ahora detenidos.
La pata blanca. A quien los agentes de la ex Drogas Peligrosas dicen haber
tenido "bajo investigación", pero sobre quien no pesaba pedido de captura alguna es sobre
Insaurralde, a quien apodan Rengo.
"Este hombre tiene una agencia de compraventa de autos que usa como vidriera de
su verdadero negocio, que es la comercialización de drogas a mediana escala", manifestó un
pesquisa.
A propósito, el auto en el que aparecieron los químicos y la cocaína es de su
propiedad como también lo serían los demás elementos de corte y procesamiento de la droga
incautados.
Finalmente, acerca de Colomini, los pesquisas sostienen que es "un soldado" de
Insaurralde que podría haber estado "dedicado a la distribución de la droga" en distintos puntos de
la ciudad, aunque tampoco él tenía pedido de captura alguna.
Lo que queda ahora, con todos los hombres presos, es ir definiendo las distintas
competencias judiciales (ver aparte) a las que deberán responder por los distintos delitos que les
imputan.
Jueces
Cuatro jueces tienen parte en la investigación: Jorge Baclini (Instrucción 15 de
Rosario) por el crimen del agente Caro; Roxana Bernardelli (Instrucción 1), por el homicidio de la
Naiara Rissi; José Manuel García Porta (Instrucción de Santa Fe), por el delito a cometer por la
banda; y Reynaldo Rodríguez (Federal de Santa Fe), por el hallazgo de la droga.