Policiales

Procesaron a un ex agente de Drogas Peligrosas por el crimen de una adolescente

A un año del homicidio de la menor Lourdes Canteros en la zona sur, el policía Juan Angel Delmastro fue acusado como partícipe secundario del hecho, por habilitar el fatal ataque a balazos.

Sábado 31 de Mayo de 2014

"Ese que está cerca del tuyo. Lo tienen habilitado acá pero no importa, dale tranquilo". Esas palabras, referidas a un búnker de venta de drogas, pronunciadas por el policía Juan Angel Delmastro y grabadas en una conversación que mantuvo con Ramón Machuca, conocido como "Monchi" Cantero y apuntado como líder de la banda de Los Monos, sirvió para que el jueza de Instrucción Patricia Bilotta procese al uniformado como partícipe secundario del crimen de Lourdes Canteros, una nena de 14 años baleada el 15 de mayo de 2013 en la vivienda donde supuestamente funcionaba ese búnker.

En la escucha mencionada, registrada tres días antes del asesinato de la adolescente en su casa de Conscripto Bernardi al 6300, Monchi Cantero consultaba al vigilante Delmastro si un búnker que supuestamente funcionaba en ese domicilio estaba habilitado en la agenda de los ex Drogas Peligrosas de Rosario, donde él trabajaba en el área de Inteligencia. Ante la afirmación del policía, el prófugo líder de Los Monos ordenó que balearan el frente de la vivienda del barrio De La Carne. Uno de esos balazos atravesó una ventana del domicilio e impactó en el pecho de la nena que estaba mirando televisión en el living y poco más tarde murió camino al hospital.

Además de este procesamiento, Delmastro es uno de los 13 uniformados procesados por el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna en febrero pasado por la posible comisión de los delitos de asociación ilícita, violación de secreto, cohecho y encubrimiento agravado en la causa abierta por el homicidio de Martín "Fantasma" Paz, de septiembre de 2012, conocida popularmente como la causa de Los Monos. En las audiencias de apelación que se llevaron a cabo por ese expediente, se dictaminó que Delmastro goce del beneficio de la prisión domiciliaria hasta la realización del juicio.

De sorpresa. El ataque que le costó la vida a Lourdes Nerina Canteros ocurrió la noche del 15 de mayo pasado, cuando dos hombres que circulaban en moto dispararon contra el frente de la casa donde estaban la nena y su familia.

"Dicen que el que disparó se bajó de la moto y apuntó. Hizo siete disparos: dos entraron por la ventana, uno pegó en la puerta y el resto en el frente. Los disparos levantaron la ventana como si fuera una brisa. En ese momento Lourdes se levantó para ir al baño y uno le pegó en la espalda", relató a este diario Nadia, de 20 años y una de los tres hermanos con quien vivía la nena asesinada. En la escena del crimen quedaron siete vainas calibre 9 milímetros marca Luger.

El crimen de Lourdes fue seguido casi en tiempo real por los investigadores, ya que varios de los personajes mencionados en la causa —Ramón "Monchi Cantero" Machuca y el agente Delmastro— tenían sus teléfonos intervenidos por el juez Juan Carlos Vienna en el contexto de la pesquisa por el crimen de Martín Paz.

Delmastro es conocido por los apodos de "Tibu" o "Tiburón" y es el único detenido en el expediente por el homicidio de la nena, ya que si bien los supuestos homicidas están mencionados en la resolución, aún no fueron localizados.

Los móviles. El asesinato de Lourdes significó para la familia Canteros otro golpe al hígado en una sucesión de desgracias. Lourdes era la menor de cuarto hermanos que en 2009 quedaron huérfanos de madre y fueron abandonados por su padre. Vivían en la casa del barrio De la Carne donde la hirieron de muerte, estaba a dos semanas de cumplir los 15 y cursaba el primer año en la Escuela de Educación Técnica 392 "Juramento a la Bandera", de San Martín y Arijón.

Sospechas. "Mi hermano N. probablemente trabajaba repartiendo droga. No sé para quien. Y tenía amigos de mal vivir que conozco de vista del barrio. Pero no sé sus datos y eran una barra que estaba enfrentada con la barra de chicos que mataron a mi hermana. Se tenían bronca desde hace tres años y se habían tiroteado y peleado a golpes anteriormente. Pero en esa casa no había un búnker de venta de drogas como salió en los diarios, lo que no sé es de que vivía mi hermano, ya que ninguno de nosotros teníamos relación con él porque vivía de joda y se comentaba que andaba en la droga", relató Débora, una de las hermanas de Lourdes.

Según se desprende de la resolución de la jueza Bilotta, fueron los negocios de N. los que trajeron los balazos que mataron a Lourdes. Y el contexto de protección que le daba Delmastro, desde su lugar en la ex Drogas Peligrosas, a los quioscos de drogas del barrio de la Carne, lo expuso directamente en la investigación.

"Surge (de las escuchas) que el encartado habría desplegado, mediante sus dichos en forma telefónica, un accionar consistente en una colaboración al autor material —o a los intelectuales (Monchi Cantero)— a efectos de facilitar su comisión. A la luz de la ocupación del encartado —personal policial— puede inferirse que le hace saber que no cuentan en el domicilio de la víctima con protección de tipo alguno y que existe cierta garantía de impunidad. De otra forma no se entiende para qué habrían el autor material o intelectual efectuado la consulta y porqué habría de contestarle en los términos en que lo hace el encartado Delmastro. Bien es cierto que luego, quien ejecutó el hecho, podría o no haber hecho caso a la recomendación, por lo cual ha de descartarse una participación necesaria por lo que, prístinamente surge ajustada en la especie y en el caso del encartado Delmastro, y como bien lo ha expresado la fiscal al solicitar la calificación y hecho lugar oportunamente este tribunal, una participación secundaria", pudo leerse en el dictamen de la jueza Bilotta.

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