El Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó este martes una orden de prisión preventiva por intento de robo en la ciudad de Santa Fe. La audiencia tuvo un protagonista inusual, ya que el presunto ladrón trabaja en el Servicio Penitenciario que fue arrestado poco después de la denuncia.
El agente de las fuerzas de seguridad provinciales fue detenido el domingo de Pascua y continuará tras las rejas por orden del juez Nicolás Falkenberg. Los investigadores lo identificaron como el delincuente que esa abordó al empleado de una estación de servicio, pero se fue con las manos vacías.
El sospechoso identificado por sus iniciales como E. M. M. M. fue imputado por tentativa de robo agravado. Además de su trabajo en el sistema carcelario, la figura legal se refiere al uso de un arma blanca para amenazar al playero en inmediaciones de la cancha de Unión de Santa Fe.
Un robo o una joda
El agente penitenciario está privado de su libertad desde la tarde del 20 de abril. Ese día lo arrestaron por haber intentado quitarle la billetera al empleado de una estación ubicada en avenida López y Planes al 3700. La víctima no sólo se defendió ante el agresor, sino que también lo reconoció entre sus clientes habituales cuando le tomaron declaración.
"Decía que era una joda", apuntó el playero en cuanto a la reacción del detenido ante la policía. La explicación no convenció a las autoridades y el fiscal Arturo Haidar pidió que el acusado permanezca en prisión durante la investigación penal preparatoria.
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El robo frustrado se produjo poco antes de las 16.30, cuando el sospechoso fue a la estación con una moto Honda New CG Titán que no tenía patente. Al principio fingió que se comportaba como un cliente cualquiera, pero luego le apoyó un cuchillo en el abdomen al muchacho que lo había atendido.
El trabajador no cedió ante las amenazas y entonces se produjo un forcejeo entre ambos. El penitenciario perdió el duelo por la billetera de la víctima y se fue caminando con el rodado por el pasaje Irala. Momentos más tarde, la policía lo atrapó en La Paz al 3900, a pocas cuadras del sitio de la denuncia.
Un penitenciario internado
El día después del incidente, el playero detalló que el maleante tenía la cara cubierta y lo reconoció cuando se le salió el casco en medio de la pelea. "Le di todo y cuando intentó irse, lo tiré de la moto. Le saqué el cuchillo y la llave", explicó en diálogo con LT10.
Después del operativo, el agente penitenciario requirió asistencia médica por los golpes que recibió. De acuerdo al primer examen en el Hospital Cullen, sufrió lesiones en la boca, el pómulo izquierdo y uno de sus ojos por el enfrentamiento previo a la huida de la estación.