Mientras en Rosario la cantidad de homicidios por año sigue muy alta, en el departamento La Capital se registró en 2022 un marcado descenso de casos con 68 crímenes durante todo ese año, una cifra que vuelve los número a 2005, cuando la cantidad de asesinatos comenzó la trepada.
Un primer análisis sugiere que la cuestión cuantitativa es un dato revelador y absoluto, marcando un descenso de los crímenes que se observa si se parte de los 102 homicidios ocurridos en 2019 en el departamento que tiene como cabecera a la ciudad de Santa Fe. En 2020 fue el primer descenso a 93 homicidios en la capital provincial y en 2021 bajó a 80. Y 2022 la tendencia a la caída se hizo notable al desplomarse hasta los 68 asesinatos.
En 2014, en el departamento La Capital hubo 155 muertes, pico histórico nunca superado, seguido por 2016 con 133, 2007 con 116, 2015 con 113 y 2019 con 102.
La geografía donde tuvieron lugar la abrumadora mayoría de los homicidios fue en los barrios del cardinal suroeste, centro oeste y noroeste de la ciudad de Santa Fe.
La barriada más violenta fue Guadalupe Oeste que encabeza el ranking con 6 homicidios; le siguen Yapeyú y Santa Rosa de Lima con 5 cada uno; después San Lorenzo y San Agustín con 4 cada uno; y continúan con dos crímenes Santa Marta, Barranquitas, Las Lomas, Liceo Norte y Los Troncos.
Los barrios que a continuación se detallan son los que tuvieron un solo asesinato este año en sus jurisdicciones: Las Delicias, Varadero Sarsotti, Nueva Pompeya, Alfonso, Santa Rita, La Nueva Tablada, El Abasto, Candioti Sur, La Guardia, Relleno Sanitario, Las Flores, Belgrano, Loyola Norte, Schneider, Colastiné, El Abasto, Brigadier López, Los Jesuitas, San Martín, Mariano Comas y Alto Verde.
Otras ciudades
Entre las localidades del departamento La Capital donde hubo homicidios se ubica en primer término Santo Tomé con 6 asesinatos, Sauce Viejo con 2, y con uno Recreo, Laguna Paiva, San José del Rincón y Monte Vera.
El 83 por ciento de los crímenes tuvieron como epicentro a los distintos barrios de la capital santafesina, en tanto, el 17 por ciento sucedieron en las otras ciudades descritas.
Armas usadas
Las víctimas fueron 64 hombres (94 por ciento) y cuatro mujeres ( 6 por ciento), entre ellas tres fueron femicidios y en un caso un conflicto intrafamiliar.
Las víctimas con mayoría de edad fueron 65 y hubo tres menores. En la mayoría de los casos -ya que no existe la totalidad de los esclarecimientos, y muchos están en trámites con detenidos con prisión preventiva- la motivación estuvo en la venganza.
Respecto de las armas usadas para cometer los crímenes, en 48 casos fueron con armas de fuego (70 por ciento); con armas blancas, 15 (28 por ciento) y con otro tipo de elementos cinco (8 por ciento).
Respecto de las cuestiones cualitativas, la ciudad de Santa Fe conserva altísimos índices de violencia y de inseguridad. Las encuestas son reveladoras de un cansancio y hastío que producen los sucesos que estremecen a la opinión pública, y que en la consumación de una muerte violenta desnudan el fracaso de las políticas públicas de seguridad.