El científico Diego Golombek aprovechó la exposición de la televisión para lanzar: “Dormir con la tele prendida o con esa luz engorda ”. Con esa frase se llevó la atención de todos. Rápidamente aclaró que se trata de una comprobación científica, pero ya sorpresa ya estaba plantada. “Es un estudio de 2019 que muestra esos resultados”, agregó la endocrinóloga, Delfina Tietjen y agregó que hay un grupo especialmente afectado.
“Como siempre las mujeres salimos perdiendo, somos las que más engordamos si dejamos toda la noche el televisor prendido”, planteó Tietjen. El estudio, según la especialista, aseguró “cualquier luz, desde la pequeña azul o roja del televisor hasta una Tablet o la luz de la calle altera la melatonina, que es la hormona que nos hace despertar y dormir”.
Tietjen señaló que la melatonina regula una serie de sistemas hormonales que tenemos fisiológicos en nuestro organismo, entre ellos el cortisol. “Los pacientes que rompen con ese ciclo fisiológico por la luz hacen que el cuerpo piense que estén que se tiene que despertar”, afirmó la endocrinóloga.
En el momento del descanso, explicó Tietjen en radio La Red Rosario, el cuerpo se desinflama, se repara, mejora los niveles hormonales para comenzar un nuevo día al despertar.
Hacer de la habitación un templo
Dormir con la televisión prendida durante toda la noche significa descansar menos y una peor calidad de sueño, pero además aumenta la presión arterial y la frecuencia cardiaca, “porque nuestro cerebro, aunque creamos que estamos en reposo, sigue registrando el estímulo”, dijo Tietjen.
La endocrinóloga planteó como escenario ideal una habitación sin televisor: “Que sea un templo para dormir donde no haya pantallas ni ruidos, tampoco ninguna luz por más pequeña que sea”. A su vez, sostuvo que una luz tenue y la lectura en papel antes de dormir facilitará el descanso.
Por otro lado, Tietjen aclaró: “Incluso cuando vos descansas la insulina, que ayuda al metabolismo a absorber todos los hidrocarbonados, produce resistencia por no dormir bien”.
Cómo irse a dormir
Además, Tietjen apuntó que otras complicaciones para el sueño están en una cena pesada o con consumo de alcohol atentan contra un descanso sano. “Bebidas o comidas con mucha sal producen retención líquida y eso nos hace despertar para ir al baño, que corta el sueño”, remarcó Tietjen.
En este sentido, la especialista sugirió cenar sin tomar alcohol y esperar al menos una hora para irse a dormir. “No digerimos bien si comemos y nos vamos a dormir”, setenció.