Gianinna Maradona, hija del fallecido Diego Armando Maradona, declaró en el juicio por la muerte de su padre y apuntó contra el neurocirujano Leopoldo Luque: "Me da mucha bronca que no se haga responsable", sostuvo al referirse a quien es señalado como médico de cabecera del Diez durante la última etapa de su vida, quien negó tener alguna responsabilidad sobre su muerte en 2020.
“Me da mucha bronca escucharlo. Escuché en la tele que dijo que no era su médico, y me da mucha bronca que no se haga responsable”, afirmó Gianinna ante el tribunal de la localidad bonaerense de San Isidro, que busca esclarecer las circunstancias en torno al deceso del excapitán de la selección campeona del mundo en 1986.
La hija de Diego resaltó que Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz eran los responsables de la salud de Maradona y de la internación domiciliaria donde, según dijo, la salud del astro se deterioraba día a día sin que aparentemente nadie lo remediara.
En otro momento de su declaración rechazó los señalamientos de Luque, quien sostuvo que ella se había comprometido a buscar a un médico clínico para hacer un seguimiento más concienzudo del estado de salud de Maradona. “Yo no tenía que conseguir el médico clínico, pero quieren ponerme esa responsabilidad. De ningún punto de vista me voy a hacer cargo, yo confié lamentablemente en estos tres seres que lo que hicieron fue manipularnos. Luque podría haber dado un paso al costado, hoy ya es tarde”, afirmó.
En un cambio de estrategia, la defensa de Luque está apuntando contra Gianinna y su hermana Dalma como responsables de no haber actuado con la celeridad necesaria para atender a su padre durante un largo proceso de deterioro de su salud.
El nuevo juicio oral para deslindar las responsabilidades penales sobre la muerte de Maradona comenzó la semana pasada luego de que el año pasado un primer debate fue anulado en medio del escándalo en que quedó envuelta una jueza del tribunal a cargo.
En el banquillo de los acusados están Luque y otros seis profesionales de la salud que atendieron al exfutbolista durante su internación domiciliaria en una casa en Tigre, donde falleció el 25 de noviembre de 2020 de un ataque cardíaco. Allí Maradona, entonces de 60 años, intentaba recuperarse de una cirugía practicada dos semanas antes en una clínica para removerle un hematoma subdural.
Además de Luque están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y los médicos Nancy Forlini y Pedro Di Spagna. También lo están el representante de la empresa que ofrecía el servicio de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. Todos ellos cumplieron algún papel en la internación domiciliaria del exfutbolista.
Los siete procesados están acusados de homicidio simple por dolo eventual, que se castiga con una pena máxima de 25 años de prisión.