Policiales

"Me cansé de revisar el expediente y no entender por qué estaba en el juicio"

El exjefe de la Sección Automotores, absuelto en la causa de Los Monos, dice que arruinaron su carrera pero que quiere volver a la fuerza

Domingo 15 de Abril de 2018

9 de abril. Los acusados en el juicio contra la banda de Los Monos escuchan atentos la resolución del tribunal. Son 25 y están sentados uno al lado del otro, bordeando la sala en la que a lo largo de 43 audiencias se ventiló la megacausa. Germán Herrera está atento pero mira al piso con las manos entrelazadas. Tiene los codos sobre las piernas que no se quedan quietas por los nervios: en algún momento el juez dirá su nombre y lo que ha resuelto respecto de su situación. El veredicto fue la absolución. "Durante todo este tiempo me sentí avergonzado", contó en una entrevista concedida a LaCapital después de conocer la resolución de los jueces.

Herrera es policía, tiene 45 años y fue detenido en 2013, cuando era jefe de la Sección Automotores. En 2014 le dictaron la falta de mérito por el delito de asociación ilícita, pero llegó a juicio acusado de cohecho y encubrimiento. Está en disponibilidad y quiere volver a cumplir funciones en la policía aunque, sostiene, en estos casi cinco años su carrera se arruinó. Costear el proceso judicial lo llevó a endeudarse hasta la quiebra y que su nombre quedara vinculado a Los Monos lo condujo a lo que él define como una condena social.

Herrera quedó imputado dentro de la megacausa a fines de octubre de 2013. El 23 de ese mes fue detenido por orden del juez de Instrucción Juan Carlos Vienna, quien lo acusó de tráfico de influencias hacia miembros de la banda de Los Monos.

En aquel entonces y desde hacía unos meses, Herrera se desempeñaba como jefe de la sección Automotores de la Unidad Regional II. El hecho puntual por el que el magistrado ordenó su detención había ocurrido el 30 de mayo de ese año. Para Vienna, Herrera había actuado en favor del clan Cantero al no incautar vehículos de su propiedad e un procedimiento realizado ese día en pasaje Blanco 6160.

La inspección

Las pruebas en las que se basaba esa sospecha eran una serie de escuchas telefónicas captadas a partir del 29 de mayo de 2013. En ellas miembros de Los Monos —Ramón "Monchi" Machuca y Mariano Ruiz— referían haber recibido de parte de personal de Automotores información sobre una inspección inminente a ese garaje.

Por ese mismo hecho, el julio de 2013 ya había sido detenido el subjefe de esa repartición: Guillermo Cardini, que estaba acusado por los mismos delitos y también resultó absuelto.

"Puedo decir que el padecimiento empezó con la detención de Cardini", analiza ahora Herrera, que fue uno de los imputados en libertad que más asistió a las audiencias de debate. "Quería estar ahí y escuchar qué había en mi contra, porque me cansé de repasar el expediente y no podía entender por qué estaba en el juicio", remarcó.

La defensora pública Florencia Chaumet reforzó esa idea: "Tuvimos que salir a reunir pruebas para decir que él no había estado ahí, porque ni el juez de Instrucción en el procesamiento, ni la Fiscalía a lo largo del juicio presentaron pruebas que involucraran a Herrera".

Sin captura

Herrera estaba acusado de no haber secuestrado un Peugeot 307 y una moto de agua Yamaha que pertenecían a Los Monos. Sobre esos vehículos Vienna libró una orden de secuestro posterior a la inspección, el 2 de julio de 2013. El 20 de julio en Automotores recibieron una comunicación de la División Judiciales que daba cuenta del pedido de captura y de que los vehículos ya habían sido secuestrados unos días antes.

"El 30 de mayo, cuando realizamos el operativo en la cochera de pasaje Blanco, no había pedido de secuestro", remarcó el policía. En la tercera jornada del juicio, Herrera pidió declarar ante el tribunal y sostuvo lo mismo que dijo durante esta entrevista: que él y Cardini ni siquiera habían estado presentes en ese operativo, ya que ese día había ido a otro procedimiento en un desarmadero de Ombú al 2700, y mientras estaba allí le informaron que en la cochera todo estaba bien.

"Herrera llegó a juicio acusado de encubrir la presencia de un auto que no tenía pedido de captura", remarcó Chaumet.

Después de que el 23 de octubre se formalizara su detención, Herrera estuvo unos meses detenido hasta que, después del pago de una caución de 50 mil pesos, se le concedió la prisión domiciliaria. Ni él ni su familia contaban con ese dinero, por lo que sacaron un crédito para obtenerlo. Para pagar ese crédito debieron sacar otros, hasta que en un momento las deudas eran tantas que debió declararse en quiebra. Por eso le embargaron su única propiedad: un Peugeot 306 modelo 98.

"Fue un momento muy complicado. Mi hija acababa de nacer y mi mujer tuvo un problema de salud grave que la obligó a someterse a cinco cirugías por infecciones en el brazo y en la mano", contó.

En febrero de 2014 la Justicia le dictó la falta de mérito por el delito de asociación ilícita, es decir, consideró que no había pruebas para decir que él fuera parte de la banda. Recuperó la libertad aunque no le retribuyeron la caución que había pagado. En febrero de 2015 recibió el sobreseimiento por ese delito. Sin embargo, llegó a juicio por otros dos: cohecho —que pena a los funcionarios públicos que acepten dádivas por hacer o dejar de hacer algo relativo a sus funciones, en este caso no secuestrar los vehículos— y encubrimiento agravado. Por ambos el lunes pasado terminó absuelto por el principio de la duda razonable.

"Cuando pasó todo esto fue la primera vez que me puse en el lugar de otras personas, porque yo siendo policía lo que hacía era detener", reflexionó el uniformado, quien desde su detención fue pasado a disponiblidad y ahora planea volver a la fuerza. "Yo venía avanzando en mi carrera y ahora no sé qué va a pasar. Para este momento ya debería ser comisario inspector. Me perdí de muchos ascensos. Va a ser difícil volver porque en estos años hubo muchos cambios en el funcionamiento de la policía", dijo el efectivo, que tiene 28 años de antigüedad dentro de la fuerza. Pese a eso, sostuvo que su deseo es jubilarse en funciones y no en disponibilidad y en este contexto.

En disponibilidad el sueldo de Herrera disminuyó considerablemente, a la inversa de sus gastos, que entre los créditos por pagar, los honorarios de sus abogados previos y la salud de su mujer se incrementaron de manera exponencial.

En la ruina

Para sobrellevar su situación, Herrera trabajó de lo que pudo: limpiando una escuela en zona sur, custodiando una fábrica, manejando un remís. "En todos esos lugares cuando se enteraron de mi situación con mucho respeto me dijeron: andate. Vos explicás lo que pasó pero en un momento te miran como a un delincuente, y vos te sentís un delincuente. Yo me sentía así por cómo me trataban. En la sociedad y adentro de la policía. Veía cómo me miraban cuando me cruzaba con un compañero", contó Herrera, que no puede evitar que la voz se le quiebre cuando detalla lo que fueron para él estos últimos cinco años.

"Yo el principio de inocencia jamás lo sentí. Siempre fui culpable hasta que pude demostrar lo contrario. Me cansé de revisar la causa, de ver qué había en mi contra, y no se me menciona. Es más: dice que yo estuve a cargo del procedimiento de pasaje Blanco y que soy alto y de ojos claros. Ninguna de las dos cosas es cierta".

Herrera dice que intenta estar tranquilo hasta el próximo 2 de mayo, cuando se den a conocer los fundamentos de su absolución. Aunque, asegura, el miedo no se le va a ir nunca más. Pasó del anonimato a ser parte de "la causa más importante de la provincia" y de "la banda más peligrosa".

"¿Cómo no vas a tener miedo? ¿Cómo no te vas a sentir mal si estás en un lugar donde nunca tendrías que haber estado?", se pregunta.

El 9 de abril pasado, después de la lectura del veredicto, se retiró rápido del Centro de Justicia Penal. "Con mi mujer llevamos a la nena al jardín y después la fuimos a buscar". Lo que intenta, dice, es volver a acostumbrarse a una vida normal.

En quiebra, Herrera trabajó de lo que pudo: limpiando una escuela, custodiando una fábrica, manejando un remís

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});