El juez de Instrucción Nº 13, Osvaldo Barbero, indagó a Matías Messi por el
delito de portación ilegal de arma de uso civil. El hermano del delantero de la selección argentina
hizo una breve explicación sobre el incidente y la causa continúa en trámite judicial.
Matías Messi, de 26 años, fue detenido el sábado 18 de octubre poco después de
que el Comando Radioeléctrico recibiera un llamado anónimo indicando que había un hombre joven en
1º de Mayo y Uriburu con un arma en la cintura. Instantes después, una patrulla de esa sección
ubicó a una persona cuya descripción coincidía con la aportada en la comunicación, en esa
cuadra.
Tras una breve persecución la persona fue apresada y en la vereda opuesta al
lugar del arresto se halló un arma con cinco balas en su tambor.
El muchacho detenido resultó ser un hermano mayor del jugador del Barcelona. El
juez Barbero ordenó la indagatoria por dos motivos: la persecución policial y el secuestro de un
arma que, en principio, no era atribuible a nadie sino al detenido, dado que no había otras
personas en el lugar. Eso estaba consignado en el acta del Comando Radioeléctrico Nº 9299.
La descripción. Al ser interceptado Messi vestía un buzo blanco con mangas
celestes y esa prenda coincidía con la reportada por el testigo que hizo la llamada quien, además,
había dicho que esa persona tenía un arma en la cintura.
Su argumento fue que el arma —un revólver calibre 32 marca Italo
Gra— no era suya. El joven reconoció haber huido cuando lo arrestaron pero con una
particularidad: aseguró que escapaba en realidad de dos personas de sexo masculino que se acercaron
a él en la madrugada y de quienes temió le hicieran daño.
El testigo que había realizado el llamado también fue ubicado y convocado a
declarar. En aquella comunicación no hizo referencia a haber visto a alguien más en inmediaciones
del sitio donde detuvieron a quien resultó ser el hermano del astro.
Pero ahora contó que cuando llegaba de trabajar de una fábrica en Alvear e
ingresaba a su casa vio pasar a dos hombres que le llamaron la atención. Y agregó que cuando estaba
por entrar a bañarse advirtió al sujeto con el arma. No le vio la cara porque, según dijo, llevaba
una capucha.
La grabación del llamado anónimo al Comando, recuperada para seguir la ruta que
permitió citar al testigo, había llamado la atención por un rasgo de su contenido: la voz
registrada utilizaba un argot de tipo policial. Afirmaba la presencia de "un clave uno" en esa
cuadra, lo que, en jerga de la fuerza, alude en código a una portación de arma. El testigo terminó
declarando que, en realidad, era amigo de Lionel Messi.
Hacia la resolución. El abogado defensor, Ricardo Giuseponi, había negado con
énfasis que Matías Messi hubiera sido detenido con un arma en su poder en la madrugada de aquel
sábado. Es posible, más allá de que se lo encontró sólo con un arma que no tenía consigo. Como
también lo es que el trámite penal se encamine al sobreseimiento de su cliente. Lo que es un hecho
es que fue imputado judicialmente por portación ilegal de arma de fuego e indagado por ese ilícito
presunto en el segundo piso de los Tribunales provinciales. Tal lo que informó este diario que se
le había imputado al joven al día siguiente del hecho.