Policiales

Matan de seis tiros a un remisero y descartan un asalto

César Romero fue baleado a metros de su casa cuando iba a trabajar. Los pesquisas presumen una venganza, pero hay vecinos con otra teoría

Martes 12 de Diciembre de 2017

Un remisero de 49 años fue asesinado de seis balazos ayer a la mañana temprano a metros de su casa de barrio Alvear, en la zona sur de la ciudad, donde al parecer fue atacado desde una moto cuando se iba a trabajar. Si bien anoche se ignoraban las motivaciones del feroz ataque en principio no se descartaba una venganza aunque sí se desestimó la idea de un robo, ya que la víctima tenía todas sus pertenencias. En ese marco, sin embargo, anoche había una persona sospechada por el homicidio.

César Fernando Romero fue ejecutado ayer a las 6.40 a metros de su casa de Callao y Doctor Riva. El hombre de 49 años, viudo y padre de dos hijas, era conocido como "Gordo" según indicaron algunos vecinos.

Versiones

"Acá se sabe todo. El fiscal dijo que una hipótesis era un ajuste de cuentas, pero el Gordo no andaba en nada raro, era un laburante. Justo pasó cerca de él otra persona a quien estaba destinado el ataque y lo usó como escudo", deslizaron algunos en la zona, en contraposición con la versión preliminar oficial.

Las dos campanas de un mismo hecho que sacudió el inicio de la semana en el límite entre los barrios Alvear y Villa Itatí fueron los escasos indicios que se echaron a correr. La versión oficial fue entregada como probable hipótesis por el fiscal de Homicidios Adrián Spelta, a cargo de la pesquisa.

La otra, y plagada de interrogantes, fue la que cosechó LaCapital en la escena del crimen de parte de algunos referentes barriales que no fueron testigos directos, pero son versados sobre los personajes del lugar, sus códigos y la dinámica social que fluctúa en esas calles.

Lo concreto es que el trágico destino de Romero se conoció a partir de los partes policiales. Dieron cuenta que a las 6.40 el remisero atravesó el portal enrejado del monoblock de tres pisos tapizado con pintadas de Newell's Old Boys ubicado en Doctor Riva 2678, donde vivía con su hija, caminó unos veinte pasos por la vereda hacia Ovidio Lagos y antes de llegar a la esquina de Callao, contra una pared blanca, fue ejecutado de seis balazos.

Según los primeros datos la sorpresiva agresión pudo provenir de alguien que circulaba en moto y tras disparar huyó hacia el oeste por Doctor Riva. "Escuchamos cinco o seis tiros. Cuando salimos el Gordo estaba tirado sobre la vereda. No le robaron nada, tenía una bolsita y otras cosas", contó una doña cuidando los gestos ampulosos para no activar la ira de algún extraño por temor a represalias.

Romero recibió seis impactos calibre 9 milímetros en distintas zonas de cuerpo y se desplomó. Cuando los agentes de la comisaría 15ª y del Comando Radioléctrico llegaron al lugar convocaron a una ambulancia, pero no había nada por hacer; los médicos corroboraron que ya no tenía signos vitales.

Dos momentos

El fiscal llegó a la zona junto a una brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) y ordenó las medidas de rigor. Tras tomar contacto con la escena del crimen hizo declaraciones a los medios.

Spelta dijo que a partir del hallazgo de material balístico se pudo determinar que hubo dos momentos y espacios, distantes uno de otro, en los cuales se efectuaron los disparos. "Algunos vecinos hablan de un posible robo, otros sólo escucharon los tiros. No hay aún hipótesis que pudiera justificar el ataque, la experiencia nos dice que son demasiados disparos para un simple robo, sobre todo porque no le extrajeron absolutamente nada", dijo el funcionario.

Spelta agregó que la víctima tenía teléfonos celulares y la billetera en su poder. "Eso denota que no hubo intención directa. Sobre todo por la diferencia entre el primer lugar y el último donde se realizan los disparos, hay mucha distancia, aún cuando hubiese sido cubriendo una huida".

El fiscal prefirió no arriesgar demasiado respecto a la movilidad que utilizo el atacante. "No se pudo confirmar, pero aparentemente iba en moto", indicó. También aportó que por el sonido de los disparos "se habría utilizado una sola arma en el homicidio". Spelta adelantó que pediría registros de las cámaras de vigilancia de la zona, y que entrevista a posibles testigos.

Trágico

A esa línea investigativa preliminar se contrapuso otra, que aparece un tanto inconsistente pero con rasgos de verosimilitud, si se tiene en cuenta los características personales de la víctima, descripta como "un vecino de toda la vida y trabajador, muy querido en el barrio".

"Era taxista, después tuvo una ambulancia para hacer traslados y ahora creo que remiseaba. Era un laburante, todos los días temprano llevaba a su hija a la escuela República del Líbano", contó un vecino a este diario.

Pero después irrumpió en esa charla alguien con años en las calles fronterizas de Villa Itatí, Domingo Matheu y Alvear. Y tiró una hipótesis impensada en referencia a una presunta travesti de quien dijo que "todos conocen" y quien definió como "bastante picante". "Buscaban a esa persona y justo cuando la atacaron se cruzó con el Gordo y lo usó de escudo. Te lo aseguro, el Gordo no andaba en nada", cerró.

Otras personas lamentaron la desgracia de la familia Romero. "Hace unos cuatro años se murió su mujer y hace dos años un hijo en un accidente en la autopista Rosario-Córdoba. El quedó con las dos hijas y mirá ahora, esas chicas se quedan solas. Es una familia marcada por la tragedia".

La División Homicidios de la PDI pudo avanzar con algunos testimonios y elementos que parecen orientar la pesquisa hacia un nombre y el apodo de una persona apuntada como sospechosa del crimen, y que sería residente del barrio.

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