Buenos Aires.— El proximo martes Gonzalo Etcharan iba a ser padre por
segunda vez. Tenía 30 años y trabajaba en el banco HSBC. Sin embargo, sus sueños fueron frustrados
por una bala que le perforó la cabeza. Ocurrió la madrugada de ayer en la localidad bonaerense de
Ciudadela cuando el muchacho, que conducía su auto en compañía de su esposa embarazada y su hijo de
2 años, fue abordado por maleantes que pretendieron robarle el vehículo.
Fuentes judiciales y policiales aseguraron que por el hecho fueron demorados
cuatro jóvenes, entre ellos el presunto autor material del crimen, un pibe de 19 años, aunque en el
lugar no fue secuestrada el arma utilizada para concretar el homicidio.
En la esquina. Según las fuentes, todo se desencadenó alrededor de la una de
ayer en la localidad de Ciudadela Sur, cuando después de compartir una cena familiar Etcharan salía
de la casa de sus suegros junto a su esposa Vanessa, de 29 años y embarazada de 9 meses, y el hijo
de la pareja, de 2 años.
A bordo de un Peugeot 206 los Etcharan emprendieron el regreso a su vivienda,
ubicada a pocas cuadras de allí. Pero cuando apenas habían circulado unos metros fueron
sorprendidos por varios muchachos que, desde una esquina, les hicieron señas para que se detengan,
aparentemente para robarles el auto.
Una fuente judicial aseguró que los delincuentes "se pusieron en abanico, les
gritaron alto y les apuntaron con un arma" y que, como Gonzalo aceleró para escapar, le dispararon.
En tanto, la policía explicó que los delincuentes solo le hicieron señas y que no le dijeron
nada.
Según los primeros peritajes, el balazo ingresó a la altura de la sien del lado
izquierdo de Echaran, quien quedó tendido en el asiento del conductor.
Pedido de auxilio. "Los despedí, se fueron y cuando estaba cerrando la puerta
escuché una detonación, me asomé y enseguida llegó mi hija llorando con el nene en brazos, que me
dijo que a la vuelta estaba Gonzalo baleado", detalló Rubén Díaz, suegro del joven.
Frente a la puerta de su casa, y a metros de donde ocurrió el crimen, Díaz
contó: "Corrí hasta la esquina, (Gonzalo) tenía un tiro en la cabeza, pérdida de masa encefálica y
vómitos. Traté de arrancar el auto de él pero no funcionaba. Entonces saqué mi auto del garaje con
la premura que pude y con dos vecinos que me ayudaron, lo pasamos de auto y lo llevé al (hospital)
Carrillo porque consideré que en balística, después del Churruca, es lo mejor que tenemos".
Díaz aseguró asimismo que a su yerno lo asistieron "de manera espectacular",
aunque los médicos no pudieron hacer nada y murió a las 4 de ayer.
El hombre también contó que su hija está embarazada de 9 meses y que "el martes
próximo, a las 17, será sometida a un parto programado", previsto desde tiempo antes de este
trágico episodio.
Sobre el estado de la mujer dijo que afortunadamente no sufrió lesiones y que,
por la trayectoria de la bala, si no la hubiera recibido su yerno en la cabeza seguramente hubiera
impactado en Vanessa o en el bebé que lleva en su vientre.
En tanto, sobre su nieto de 2 años, que presenció el momento en que su padre fue
asesinado, Díaz dijo que es pequeño pero que "va a salir porque tiene mucho cariño y mucha
protección por parte de la familia".
Detenidos. Poco después, y alertada por los vecinos, la policía llegó al lugar y
apresaron a cuatro muchachos, uno de los cuales fue identificado como José Eduardo Napal, de 19
años.
En ese orden, ayer se supo que la fiscal Fabiana Ruiz solicitó su detención, la
cual hasta anoche no había sido resuelta por la Justicia de Garantías. Pero se supo que el joven
tiene antecedentes penales y ya fue identificado por dos testigos como el autor del disparo.
En tanto, en allanamientos realizados anoche, la policía halló en la casa del
detenido un revólver calibre 32 que será peritado para saber si fue la usada en el asesinato. l
(DyN/Télam)